Going with Gato
Acompañar a Gato

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Going with Gato

Story by Sherry Mazzocchi
Photos by Richard Termine

El gato con botas será presentada este diciembre.

El gato con botas (Puss in Boots) will be presented this December.

Some cats have it hard.

In El gato con botas (Puss in Boots), it takes three people to do the work of one cat. Both singers and eight Bunraku-style puppeteers perform this operatic version of the classic children’s fairy tale.

Co-produced by Gotham Chamber Opera and Tectonic Theater Project, El gato con botas has a limited December run at El Museo del Barrio, with performances in English or Spanish. It was previously performed at the New Victory Theater in 2010.

Except for the miller and the princess all of the characters are puppets. It’s a very physical performance, said lead puppeteer Stefano Brancato.

“The cat does acrobatics and jumps and flips and all sorts of cool things,” he said.

In the story, a poor miller finds the character “El gato” and decides to skin him for a hat. “It’s a life and death situation, and the cat uses his cunning and wit to get out of it,” Brancato said.

Los titiriteros.

The puppeteers at work.

The scene where the cat begs for his life is one of Brancato’s favorites. “Gato goes into this pleading aria, and gets the miller on his side.  Then the two of them sing together,” he said. “It’s such a beautiful moment to be a part of.”

In traditional Japanese Bunraku puppet theater, the puppets represent people and the puppet master has trained for 25 years. “It’s a very specific style of performance in Japan,” Brancato said. “We are borrowing from it to create a new puppet theater style.”

Like all of the puppets in the show, Gato is controlled by three puppeteers.  Brancato controls the cat’s head and left hand.  Puppeteer Jonathan Lyons takes care of the back and the right arm while Aaron Schroder handles the feet.

The puppeteers are dressed in black and are visible on stage. Yet they create the illusion that the puppet is a living, breathing creature who moves of his own volition.

Breath is key. “The breath is a secret communication between the three puppeteers,” Brancato said. “A deep inhale would be a cue for us to crouch down in preparation for a jump. The exhale would be the jump.”

"Es una ópera sofisticada que es accesible para todo el mundo", dijo David Bennett de Gotham.

“It’s a sophisticated opera accessible for everyone,” said Gotham’s David Bennett.

It is also a kind of dance with the singer who is adding voice to the character. “There’s this beautiful thing that happens,” Brancato said. “The sum is greater than its parts.”

Gotham’s Executive Director David Bennett told The Manhattan Times that while the story is based on a fairy tale, it’s not necessarily a show just for children. “It’s a sophisticated opera that’s accessible for everyone.”

The tuneful score is by Catalan composer Xavier Monsalvatge.

“It was written during the Franco era of Spain, so the music is in Spanish, not Catalan,” said conductor and artistic director Neal Goren.

The show is filled with striking moments—particularly when the eight-foot ogre transforms into a lion. When he is first on stage, the ogre is in a plane of light that allows him to materialize one body part at a time.

“He appears in individual parts but he’s assembled incorrectly,” said Goren. “Then he sneezes and all his body parts all fall into place.”

Los titiriteros con Kevin Burdette.

Puppeteers and Kevin Burdette.

When the ogre turns into a lion, he also does it one part at a time. “For a moment he’s a lion with the head of an ogre. The he steps back into the dark—and then into the light again and the transformation is complete,” said Bennett. “It’s quite wonderful and terrifying.”

Brancato said that Gato is a blend of charm, innocence, cunning and mischievousness. “Gato represents the underdog—or undercat—in us all,” he said.

Another favorite part in the show is at the very end, when El gato curls up to take a cat nap.

By this time, the he’s vanquished an ogre, won the princess for the miller and inherited a palace. “All of the work that Gato does in the play is not to obtain wealth or fame,” he said. “It’s not to obtain anything—but to have the space and the ability to be at peace.”

“With all of his riches and wealth,” Brancato said, “what Gato relishes in at the end of the day is one of the simplest things—a peaceful little cat nap.”

For more information, please visit www.gothamchamberopera.org. For more information about Stefano Brancato, please visit stefanobrancato.org.

Acompañar a Gato

Historia por Sherry Mazzocchi
Fotos por Richard Termine

El gato con botas será presentada este diciembre.

El gato con botas será presentada este diciembre.

Algunos gatos la tienen difícil.

En El gato con botas (Puss in Boots), se necesitan tres personas para hacer el trabajo de un gato. Dos cantantes y ocho titiriteros de estilo Bunraku realizan esta versión operística del clásico cuento de hadas infantil.

Coproducido por Gotham Chamber Opera y Tectonic Theater Project, El gato con botas se presentará únicamente en diciembre en El Museo del Barrio, con actuaciones en inglés y español. Se presentó anteriormente en el Teatro New Victory en 2010.

Excepto por el molinero y la princesa, todos los personajes son marionetas. Es una actuación muy física, dijo titiritero principal Stefano Brancato.

“El gato hace acrobacias, saltos y volteretas, y todo tipo de cosas interesantes”, dijo.

En la historia, un pobre molinero encuentra al personaje “El Gato” y decide despellejarlo para hacer un sombrero. “Es una situación de vida o muerte, y el gato usa su astucia e ingenio para salir de ella”, dijo Brancato.

La escena en la que el gato ruega por su vida es una de las favoritas de Brancato. “Gato entra en esta aria suplicante y pone al molinero de su lado. Entonces los dos cantan juntos”, explicó. “Es un momento hermoso”.

Tres titiriteros representan el gato.

Tres titiriteros representan el gato.

En el tradicional teatro japonés de marionetas, Bunraku, los títeres representan a personas y el titiritero entrena durante 25 años. “Es un estilo muy específico de actuación en Japón”, dijo Brancato. “Lo estamos tomando prestado para crear un nuevo estilo de teatro de títeres”.

Al igual que todos los títeres en el espectáculo, Gato es controlado por tres titiriteros. Brancato controla la cabeza del gato y la mano izquierda. El titiritero Jonathan Lyons se encarga de la parte de atrás y del brazo derecho, mientras que Aaron Schroder maneja los pies.

Los titiriteros se visten de negro y son visibles en el escenario, sin embargo crean la ilusión de que el títere es un ser vivo que respira, una criatura que se mueve por voluntad propia.

La respiración es clave. “La respiración es una comunicación secreta entre los tres titiriteros”, dijo Brancato. “Una inhalación profunda sería una señal para agacharnos y preparar un salto. La exhalación sería el salto”.

También es una especie de danza con el cantante que agrega la voz al personaje. “Sucede una cosa hermosa”, dijo Brancato. “La suma es mayor que sus partes”.

"Es una ópera sofisticada que es accesible para todo el mundo", dijo David Bennett de Gotham.

“Es una ópera sofisticada que es accesible para todo el mundo”, dijo David Bennett de Gotham.

El director ejecutivo de Gotham, David Bennett, dijo a The Manhattan Times que si bien la historia está basada en un cuento de hadas, no necesariamente es un espectáculo sólo para niños. “Es una ópera sofisticada que es accesible para todo el mundo”.

La melodiosa partitura es obra del compositor catalán Xavier Monsalvatge.

“Fue escrita durante la época de Franco en España, por lo que la música es en español, no en catalán”, explicó el director de orquesta y director artístico Neal Goren.

El espectáculo está lleno de sorprendente momentos, particularmente cuando el ogro de ocho pies se transforma en un león. Cuando está en el escenario, el ogro se encuentra en un plano de luz que le permite materializar una parte del cuerpo a la vez.

“Aparece en partes individuales pero está montado incorrectamente”, dijo Goren. “Luego estornuda y todas las partes de su cuerpo se acomodan”.

Cuando el ogro se convierte en león, también lo hace una parte a la vez. “En un momento es un león con la cabeza de un ogro, luego da un paso atrás en la oscuridad, regresa a la luz de nuevo y la transformación está completa”, explicó Bennett. “Es absolutamente maravillosa y aterradora”.

"Es un estilo muy específico de actuación", dijo titiritero principal Brancato.

“Es un estilo muy específico de actuación”, dijo titiritero principal Brancato.

Brancato dijo que Gato es una mezcla de encanto, inocencia, astucia y picardía. “Gato representa al más débil en todos nosotros”, dijo.

Otra parte favorita en el espectáculo es al final, cuando Gato se acurruca a tomar una siesta.

En este momento él ha vencido un ogro, ganó a la princesa para el molinero y heredó un palacio. “Todo el trabajo que hace Gato en la obra no es para obtener riqueza o fama”, dijo. “Sino tener el espacio y la capacidad de estar en paz”.

“Con todas sus riquezas y bienes”, dijo Brancato, “lo que Gato disfruta al final del día es una de las cosas más simples, una pequeña siesta gatuna pacífica”.

Para más información, por favor visite www.gothamchamberopera.org. Para conocer más sobre Stefano Brancato, visite stefanobrancato.org.