Youth food pantry goes mobile
El banco de alimentos juvenil se vuelve móvil

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Youth food pantry goes mobile

Story and photos by Gregg McQueen

Los jóvenes voluntarios de Helping Hands Food Pantry en Inwood se movilizaron para ayudar a neoyorquinos necesitados.

FYI youth volunteers at Inwood Helping Hands Food Pantrygathered to help New Yorkers in need.
Supplies included homemade sleeping bags.

On Veterans Day, this past Mon. Nov. 12th, youth volunteers at the Helping Hands Food Pantry in Inwood mobilizblue bed to bring food and supplies to New Yorkers in need after the devastating effects of Hurricane Sandy.

Helping Hands, housed in Holy Trinity Church on Cumming Street, is the city’s only youth-run food pantry – kids between the ages of 10 and 18 stock shelves, pack delivery bags, load carts and hand out food.

One day per month, the pantry gives out 300 bags of food to people in need who visit the church, and delivers another 30 bags to elderly, homebound locals– donations that feed about 2,500 locals each month. The pantry is operated by Fresh Youth Initiatives (FYI), an organization that gets Washington Heights and Inwood young people involved in community service and fosters leadership skills.

This Veterans Day, spurred by the aftermath of Sandy and armed with a $10,000 grant for disaster relief from the Abram & Ray Kaplan Foundation, the pantry rented vans to distribute outside the neighborhood for the first time.

Los alimentos fueron empacados.

Bags were packed with food.

“We wanted to bring help to where it’s needed most,” said FYI executive director Steve Ramos. “And we wanted our upper Manhattan kids, who were largely spared by the storm, to see first-hand how people were affected.”

One van brought bags of food to the Puerto Rican Family Institute’s (PRFI’s) Mental Health Clinic in lower Manhattan, where clients had lost all of their perishable food due to the lower Manhattan power outages. Many had used an entire month’s ration of food stamps to purchase the food that spoiled and could not afford to buy more.

The pantry used a second van to bring much-needed supplies to Staten Island, including food, toiletries and sleeping bags that the FYI kids made themselves out of fabric. These donations were targeted at people whose homes were destroyed by Sandy.

Ten youth volunteers spent their school holiday packing bags of food and delivering the supplies.

“We packed 60 food bags in 30 minutes,” said volunteer Joshua Baez, 11. “This will really help out folks who need it.”

The reaction from recipients of the pantry donations is what motivates the FYI youth’s volunteerism. “When you see the happy look on people’s faces, it makes you feel you’ve done something good,” said Derek Brown, age 11.

Voluntarios Joshua y Derek.

FYI volunteers Joshua and Derek.

“It’s very inspirational,” added Eileen Peregin, age 18, who has volunteered with FYI for nine years.

At the Puerto Rican Family Institute, staffers were grateful for the donations made by the pantry.

“These kids are really making a difference to our clients’ lives,” stated Yolanda Alicea-Winn, director of the mental health division at PRFI.

“And this is something they don’t have to do. They volunteer to do it on their own time and that is really special.”

Ramos explained that it’s all a part of FYI’s mission to instill the desire in young people to assist and serve others.

“Hopefully this becomes part of who these kids are in the future,” he said. “How many kids can say they helped feed 80 needy people on their holiday from school?”

El banco de alimentos juvenil se vuelve móvil

Historia y fotos por Gregg McQueen

Los jóvenes voluntarios de Helping Hands Food Pantry en Inwood se movilizaron para ayudar a neoyorquinos necesitados.

Los jóvenes voluntarios de Helping Hands Food Pantry en Inwood se movilizaron para ayudar a neoyorquinos necesitados.

En el Día de los Veteranos, el pasado lunes 12 de noviembre, los jóvenes voluntarios de Helping Hands Food Pantry en Inwood se movilizaron para llevar alimentos y suministros a los neoyorquinos necesitados después de los efectos devastadores del huracán Sandy.

Helping Hands, ubicado en la Iglesia de la Santísima Trinidad en la Calle Cumming, es el único banco de alimentos de la ciudad dirigido por jóvenes. Los chicos de entre los 10 y 18 años de edad abastecieron los estantes, empacaron bolsas de entrega, cargaron carros y entregaron alimentos.

Un día al mes, el Banco reparte 300 bolsas de alimentos a los necesitados que acuden a la iglesia, y ofrece otras 30 bolsas a personas mayores que no pueden salir de casa. Estas donaciones alimentan a alrededor de 2.500 habitantes cada mes. El Banco es operado por

Fresh Youth Initiatives (FYI), una organización que trabaja con personas jóvenes de Washington Heights e Inwood que se involucran en el servicio comunitario y fomenta habilidades de liderazgo.

Este Día de los Veteranos, estimulado por las secuelas de Sandy y armado con un subsidio de $10.000 para ayudar en desastres de la Fundación Abram & Ray Kaplan, por primera vez el Banco alquiló camionetas para distribuir alimentos fuera de la zona.

"Queríamos llevar ayuda a donde más se necesitaba", dijo el director ejecutivo de FYI Steve Ramos.

“Queríamos llevar ayuda a donde más se necesitaba”, dijo el director ejecutivo de FYI Steve Ramos.

“Queríamos llevar ayuda a donde más se necesitaba”, dijo el director ejecutivo de FYI Steve Ramos. “Y queríamos que nuestros chicos del Alto Manhattan, quienes fueron salvados en gran parte de la tormenta, aprendieran directamente cómo las personas se vieron afectadas.”

Una camioneta trajo bolsas de comida a la Clínica de Salud Mental del Instituto de la Familia Puertorriqueña (PRFI por sus siglas en inglés), en el vecindario de Chelsea en Manhattan, donde los clientes habían perdido todos sus alimentos perecederos debido a los cortes de energía en la parte baja de Manhattan. Muchos de ellos habían utilizado la ración de un mes entero de cupones de alimentos para comprar los alimentos que se echaron a perder y no podían permitirse el lujo de comprar más.

El Banco utilizó una segunda camioneta para llevar suministros muy necesitados a Staten Island, incluyendo comida, artículos de aseo y sacos de dormir que los chicos de FYI hicieron de tela. Estas donaciones fueron destinadas a las personas cuyos hogares fueron destruidos por Sandy.

Diez jóvenes voluntarios pasaron sus vacaciones de la escuela empacando bolsas de alimentos y entregando los suministros. “Empacamos 60 bolsas de comida en 30 minutos”, dijo el voluntario Josué Báez, de 11 años. “Esto realmente va a ayudar a las personas que lo necesitan”.

La reacción de los destinatarios de las donaciones del Banco es lo que motiva a los jóvenes de FYI a ser voluntarios. “Cuando uno ve una mirada feliz en los rostros de la gente, te hace sentir que has hecho algo bueno”, dijo Derek Brown, de 11 años.

“Es muy inspirador”, agregó Eileen Peregin, de 18 años, quien ha sido voluntaria de FYI durante nueve años.

Voluntarios Joshua y Derek.

Voluntarios Joshua y Derek.

En el PRFI, el personal se mostró agradecido por las donaciones realizadas por el Banco. “Estos chicos están realmente haciendo una diferencia en las vidas de nuestros clientes”, afirmó Yolanda Alicea-Winn, Directora de la división de salud mental en PRFI. “Y esto es algo que no tienen que hacer, se ofrecen como voluntarios para hacer esta labor durante su tiempo personal y eso es realmente especial”.

Ramos explicó que todo es parte de la misión de FYI de inculcar el deseo de los jóvenes por ayudar y servir a los demás.

“Esperamos que esto se convierta en parte de lo que estos niños serán en el futuro”, dijo. “¿Cuántos chicos pueden decir que ayudaron a alimentar 80 personas necesitadas en sus vacaciones de la escuela?”