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Spinning tops and caps with Urban Acrobatics

Story, photos and video by Sherry Mazzocchi


“We are expressing ourselves through movements…you don’t see in everyday life,” says Polly Solomon (left) with Urban Acrobatics partner Caitlin Bruce.
“We are expressing ourselves through movements…you don’t see in everyday life,” says Polly Solomon (left) with Urban Acrobatics partner Caitlin Bruce.

The circus is coming to town—and they’re bringing graffiti artists.

This week, Washington Heights-based cultural institutions are offering an in-depth look at the convergence between aerial acrobatics and graffiti artists.

Caitlin Bruce and Polly Solomon, both 27, are the project’s innovators.

A PhD candidate at Northwestern University, Bruce studies art in public places. Solomon is an aerial artist and educator. Together they teamed up to create Urban Acrobatics: A Circus and Graffiti Spectacular.

While it may seem an unlikely pairing, Bruce says there is a lot of overlap between the two art forms.

Graffiti artists work in public spaces, often at high altitudes, using physical feats of agility to reach precarious spots. Aerial acrobats make shapes with their bodies that echo highly stylized graffiti.

“To do a graffiti tag, you have to be extremely fluid with your body,” said Bruce. “You have to be at weird angles, sometimes you have to climb up to a billboard, hang over a ledge or reach over the side of a building.”

Aerial acrobatic performers work in a similar fashion, said Solomon. Performers tie strong, specially made strips of fabric to the ceiling, and use it to pose and dance through the air. They do splits, hang upside down and fall several feet from the ceiling in a very controlled manner.

“We are expressing ourselves through movements and through these very extreme skills you don’t see in everyday life,” she added.

While it is an elevated art, circuses have long been criticized as a lowbrow form of spectacle.

“Circus in the United States has a stigma around it,” said Solomon. While that is changing with the evolution of companies such as Cirque du Soleil and 7 Fingers, she said, “Circuses get run out of town all of the time.”

Urban Acrobatics is a jolly mix of intellectual circus and graffiti history, hands-on workshops for children and adults and a public performance. All of the events are free.

“It’s a juxtaposition that will be particularly productive,” said Bruce (left).
“It’s a juxtaposition that will be particularly productive,” said Bruce (left).

The program kicks off Wed., Sept. 4, at the Northern Manhattan Arts Alliance (NoMAA) with a panel discussion by graffiti artists FEEGZ and TATU XMEN, circus historian David Carlyon along with Bruce and Solomon.

Sandra García-Betancourt, NoMAA’s Executive Director, is enthusiastic about the program. “I find it fascinating,” she said. “We are all acrobats in a different way—trying to weave through our crowds and urban spaces.”

Later in the week, Word Up Community Bookstore will host circus and tagging workshops.

The series culminates in live painting and circus activity on the grounds of the Morris-Jumel Mansion on Sun., Sept. 8th.

Just the mention of the word graffiti to caretakers of historic houses might send them running in the other direction.

But Carol Ward, the Mansion’s Interim Director, said, “Graffiti is traditionally thought of as ‘outsider art’ but it’s a viable expression.”

Ward uses art in spaces where most people wouldn’t think of.

“I like the idea of having artists being inspired by the house,” she said.

The historic nature of the site ensures that it’s usually zoned off to street culture.

“It’s a juxtaposition that will be particularly productive,” said Bruce.

Graffiti and aerial acrobatics are both ephemeral arts. Performances last a short time and graffiti is often covered up soon after it’s sprayed on.

Bruce said, “Performing at the Morris-Jumel Mansion is another way of engaging with the space and engaging with the people while you do it.”

Both artists have a long history of involvement in free public art programs.

Both worked at The Moose Hall Theatre Company. Bruce’s parents, Ted Minos and Catherine Bruce, founded the free Inwood Shakespeare Festival 14 years ago. Bruce ran the smoke machine. Solomon stage-managed and directed children’s theater.

For more information, please visit http://circusgraffitispectacular.blogspot.com/2013/08/preliminary-nyc-urban-acrobatics-series.html.

Arriba en el aire

Giros y límites con Urban Acrobatics

Historia, fotos y video por Sherry Mazzocchi


"Nos expresamos nosotras mismos a través de movimientos...que no se ven en la vida cotidiana", dice Polly Salomón (izquierda) con su socia en <i>Urban Acrobatics</i> Caitlin Bruce.
“Nos expresamos nosotras mismos a través de movimientos…que no se ven en la vida cotidiana”, dice Polly Salomón (izquierda) con su socia en Urban Acrobatics Caitlin Bruce.

El circo viene a la ciudad y traen artistas del graffiti.

Esta semana, instituciones culturales con sede en Washington Heights ofrecen una mirada profunda a la convergencia entre las acrobacias aéreas y los artistas del graffiti.

Caitlin Bruce y Polly Solomon, ambas de 27 años, son las innovadoras del proyecto.

Candidata a un doctorado en la Universidad Northwestern, Bruce estudia el arte en lugares públicos. Solomon es una artista aérea y educadora. Juntas crearon Urban Acrobatics: A Circus and Graffiti Spectacular.

Si bien pueden parecer una pareja improbable, Bruce dice que hay una gran cantidad de superposición entre las dos formas de arte.

Los graffiteros trabajan en espacios públicos, a menudo a gran altura, haciendo proezas físicas de agilidad para llegar a lugares difíciles. Los acróbatas aéreos realizan figuras con sus cuerpos que hacen eco de un graffiti muy estilizado.

“Para hacer un graffiti, tienes que ser muy fluido con el cuerpo”, dijo Bruce. “Tienes que estar en ángulos extraños, a veces hay que subir a una valla publicitaria, colgar sobre una cornisa o llegar a un lado de un edificio”.

Los artistas acróbatas aéreos trabajan de una manera similar, dijo Solomon. Los artistas se atan fuertemente del techo con tiras de tela hechas especialmente y las utilizan para posar y bailar en el aire. Hacen splits, cuelgan boca abajo y caen varios pies desde el techo de una manera muy controlada.

“Nos expresamos a través de movimientos y de estas habilidades extremas que no vemos en la vida cotidiana”, agregó.

Si bien es un arte elevado, los circos siempre han sido criticados como una forma poco culta del espectáculo.

“El circo en los Estados Unidos tiene un estigma a su alrededor”, dijo Salomón. Si bien esto está cambiando con la evolución de las compañías como Cirque du Soleil y 7 Fingers, dijo, “Los circos salen corriendo de la ciudad todo el tiempo”.

Urban Acrobatics es una mezcla alegre de circo intelectual e historia del graffiti, con talleres prácticos para niños y adultos y una presentación pública. Todos los eventos son gratuitos.

"Es una yuxtaposición que será particularmente productiva", dijo Bruce (a la izquierda).
“Es una yuxtaposición que será particularmente productiva”, dijo Bruce (a la izquierda).

El programa arranca el miércoles 4 de septiembre, en el Northern Manhattan Arts Alliance (NoMAA) con una mesa redonda con los artistas de graffiti FEEGZ y TATU XMEN, el historiador circense David Carlyon junto con Bruce y Solomon.

Sandra García-Betancourt, directora ejecutiva de NoMAA, está entusiasmada con el programa. “Creo que es fascinante”, dijo. “Somos todos acróbatas en una manera diferente, tratando de serpentear a través de nuestro público y los espacios urbanos”.

Más adelante en la semana la librería comunitaria Word Up acogerá talleres circenses y de graffiti.

La serie culmina con pintura en vivo y actividad circense en los terrenos de la mansión Morris-Jumel el domingo 8 de septiembre.

La sola mención de la palabra graffiti a los cuidadores de las casas históricas los hace correr en la dirección contraria.

Pero Carol Ward, directora interina de la mansión, dijo: “El graffiti es tradicionalmente considerado como ‘arte extraño’, pero es una expresión viable”.

Ward utiliza el arte en espacios donde la mayoría de la gente no lo pensaría.

“Me gusta la idea de que los artistas sean inspirados por la casa”, dijo.

El carácter histórico del lugar asegura que por lo general sea dejado fuera de la cultura callejera.

“Es una yuxtaposición que será particularmente productiva”, dijo Bruce.

El graffiti y las acrobacias aéreas son dos artes efímeras. Las actuaciones duran poco tiempo y el graffiti se cubre a menudo poco después de haber sido pintado.

Bruce dijo: “Hacer una presentación en la mansión Morris-Jumel es otra manera de relacionarse con el espacio y promover la participación mientras se lleva a cabo”.

Ambas artistas tienen una larga historia de participación en programas gratuitos de arte público.

Ambas trabajaban en la Compañía de Teatro Moose Hall. Los padres de Bruce, Ted Minos y Catherine Bruce, fundaron el festival Inwood Shakespeare hace 14 años. Bruce estuvo a cargo de la máquina de humo. Solomon organizó y dirigió el teatro infantil.

Para más información por favor visite: http://circusgraffitispectacular.blogspot.com/2013/08/preliminary-nyc-urban-acrobatics-series.html.

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