They are the champions
Ellas son las campeonas

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They are the champions

Story and photos by Mónica Barnkow

El entrenador y el Decano de Estudiantes, Charles Reilly, habla con las Tigresas.

Coach and Dean of Students Charles Reilly with team members.

They might have been channeling Katy Perry – or Kerri Walsh Jennings.

In either case, you were definitely going to hear these competitors roar.

After winning the divisional title, the Tigers, the girls’ volleyball team from Inwood’s PS/MS 278, were ready to take their shot for a place in the finals.

The Tigers, composed of sixth through eighth grade students, had enjoyed an impressive debut in the competitive city-wide middle school volleyball league.

“It was our first year in the competitive league, but we have had a developmental program for 9 years,” explained Coach and Dean of Students, Charles Reilly, who also coaches the school’s basketball team.

There are nine divisions throughout the city, with a total of 40 teams. After winning their division – Manhattan 1 – with a record of 5 and 0, the Tigers went on to win their two playoff games in Manhattan and became the borough champions.

On March 11th, the undefeated young women from Inwood traveled to St. Francis College in Brooklyn to face off against the Bronx’s Creston Academy.

Prior to the big match, the nerves afflicting both teams was evident. Coach Reilly looked especially anxious.

Miosotis Reilly sonrie.

Miosotis Reilly beams.

“He is always nervous. It is part of his personality,” remarked his wife Miosotis Reilly, who cheered loudly from the stands.

Also urging on the team was the school’s principal, Maureen Guido, along with teachers, parents and classmates. Especially vocal was science teacher Stephen Jackson.

“I know all these girls,” he said. “I am here to support them.”

The first set of the semi-finals was a close one. After alternating the lead by one or two points back and forth, the Tigers won it 25 to 23. But the second set proved to be a different story, as the Bronx team dominated, winning 25 to 8.

The Creston Academy players never lost momentum afterwards, and the Tigers lost the final set 25 to 14.

It was a hard blow, as it was the Tigers’ very first loss of the season.

“After the second period, they didn’t have the same energy,” commented eighth grader Sybele Delacruz.

“Tough loss,” said Coach Reilly as he escorted the tearful Tigers out of the school, and into a bus that would bring them home.

“They played very well,” said school administrator Jacquelene Gutierrez. “You win or you lose. You need to learn how to lose.”

A short week later, the players’ spirits had lifted – and they looked back on their accomplishments with pride.

Las campeones se alinean.

The borough champs line up.

“I’ve been a part of Mr. Reilly’s volleyball team for three years and I would say it’s been the greatest three years ever,” said eighth grader and player Ariel Moscat. “He has done many, many great things with our school sports. The volleyball team was one of his greatest accomplishments.”

Next year, Moscat will bring all her talents to LaGuardia High School, which has been her “dream school” since she was in the 5th grade. Moreover, her friend and fellow volleyball teammate Jurnee Sims will also join her at LaGuardia.

And just days after their loss, the girls were ready to play again – in high school.

“The first thing we did was sign up for the volleyball team,” smiled Moscat.

Ellas son las campeonas

Historia y fotos de Mónica Barnkow

Las campeones se alinean.

Las campeones se alinean.

Puede que hayan imitado a Katy Perry –  o a Kerri Walsh Jennings.

En cualquier caso, definitivamente se iban a hacer oír los rugidos de estas competidoras.

Después de ganar el título divisional el equipo de voleibol de las chicas de PS/MS 278 de Inwood, las Tigresas,  estaban listas para jugar por un lugar en la final.

Las Tigresas -equipo integrado por estudiantes de sexto a octavo grado-  habían disfrutado de un impresionante debut en la competitiva liga de voleibol de escuelas medias, la cual abarca a toda la ciudad.

“Fue nuestro primer año en la liga competitiva, pero hemos tenido un programa de desarrollo durante 9 años”, explicó el entrenador y el Decano de Estudiantes, Charles Reilly, quien también entrena al equipo de baloncesto de la escuela.

Hay nueve divisiones en toda la ciudad, con un total de 40 equipos. Después de ganar su división – Manhattan 1 – con un récord de 5 y 0, las Tigresas ganaron sus dos partidos de playoffs en Manhattan y se convirtieron en las campeonas del condado.

El 11 de marzo, las chicas de Inwood, invictas, viajaron a St. Francis College en Brooklyn para enfrentar a la Academia Creston del Bronx.

Antes del gran partido, los nervios en los dos equipos eran evidentes. El Entrenador Reilly se veía especialmente ansioso.

Animando a sus amigas.

Animando a sus amigas.

“Él siempre está nervioso. Es parte de su personalidad”, comentó su esposa Miosotis Reilly, quien alentó ruidosamente desde las gradas.

También alentando al equipo estaba la directora de la escuela, Maureen Guido, junto con maestros, padres y compañeros de clase. El profesor de ciencias Stephen Jackson se mostró particularmente vocal.

“Conozco a todas estas chicas”, dijo. “Estoy aquí para apoyarlas.”

El primer juego de las semifinales fue parejo. Después de alternar la ventaja de uno o dos puntos, las Tigresas ganaron 25 a 23. Pero el segundo set resultó ser una historia diferente, ya que el equipo del Bronx fue dominante, imponiéndose 25 a 8.

Las jugadoras de Creston Academy ya no perdieron impulso después, y las Tigresas perdieron el último set 25 a 14.

Fue un duro golpe, ya que fue la primera derrota de las Tigreas en toda la temporada.

“Después del segundo período, no tuvieron la misma energía”, comentó la estudiante de octavo grado Sybele Delacruz.

“Fue una derrota dura”, dijo el entrenador Reilly mientras escoltaba a las Tigresas en lágrimas fuera de St. Francis College, y hacia un autobús que las llevaría a casa.

“Ellas jugaron muy bien”, dijo una administradora de la escuela Jacquelene Gutiérrez. “Se gana o se pierde. Tienes que aprender a perder.”

“Estoy aquí para apoyarlas”, dijo el profesor de ciencias Stephen Jackson.

“Estoy aquí para apoyarlas”, dijo el profesor de ciencias Stephen Jackson.

Tan solo una semana después, el espíritu de las jugadoras se recuperó- y éstas recordaron sus logros con orgullo.

“He sido parte del equipo de voleibol del señor Reilly durante tres años y yo diría que han sido los tres mejores años,”  dijo la estudiante de octavo grado y jugadora Ariel Moscat. “Él ha hecho muchas, muchas cosas grandes con los deportes de nuestra escuela. El equipo de voleibol fue uno de sus mayores logros.”

El año que viene, Moscat llevará todos sus talentos a la escuela secundaria LaGuardia, que ha sido su “escuela ideal” desde que estaba en quinto grado. Por otra parte, su amiga y compañera de voleibol, Jurnee Sims, también se unirá a ella en LaGuardia.

Y pocos días después de su derrota, las chicas ya estaban listas para jugar otra vez – en la escuela secundaria.

“Lo primero que hicimos fue inscribirnos en el equipo de voleibol”, sonrió Moscat.