The noisemakers below
Los ruidosos de abajo

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The noisemakers below

Story and photos by Gregg McQueen

“We’re providing a true conservatory experience,” says Executive Director Adán Vásquez.

“We’re providing a true conservatory experience,” says Executive Director Adán Vásquez.

Every weekday afternoon around 3:30, they gather in the basement.

The group of young music students meet in Washington Heights to jam.

Yet rather than reaching for a piano or a guitar, the young musicians are instead honing their skills on violins, cellos, harps and clarinets.

The children are students at the Washington Heights Community Conservatory of Fine Arts (WHCCFA), which provides individual and group instruction on classical instruments, orchestra and visual arts to Northern Manhattan school-age children.

The neighborhood’s only arts conservatory, WHCCFA features a full curriculum that focuses on music theory and music history in addition to teaching students how to play.

“We’re not just a music school — we’re providing a true conservatory experience,” said Executive Director Adán Vásquez. “The goal is for students to stay enrolled in a six-year curriculum here and prepare for a possible music career or college scholarship.”

All instruction is provided at no cost to students, who are loaned their instruments by the conservatory.

The intent is to provide low-income families with access to music instruction that may be cost-prohibitive elsewhere, said Vásquez, who launched the conservatory in 2011.

Vásquez, who is also President of the Association of Dominican Classical Artists, explained that he saw a need for additional music programs in Washington Heights.

“There is great musical talent up here, but not enough programs to develop it,” Vásquez said.

“We’re not exactly teaching the most popular instruments,” remarked WHCCFA Marketing Director José Martínez. “We’re definitely exposing kids in this area to something unique.”

About 90 percent of students have no previous music experience prior to joining the conservatory, which now serves around 60 students, said Martínez.

“I like the sound it makes,” says violinist Kendra.

“I like the sound it makes,” says violinist Kendra.

For now, the conservatory borrows an unassuming space in the basement of the Alianza Triangle Building on West 166th Street.‎

“It’s not perfect, but we make it work,” said Vásquez, who indicated he would like to move to a larger facility once the conservatory gains momentum. He described the group’s first few years as a slow build, with students gained largely through word-of-mouth.

“I know we’ll have our own building one day,” Vásquez said confidently. “We’re definitely looking to grow and take it to the next level.”

Vásquez said that WHCCFA receives some funding from Catholic Charities and private donations, and raised $20,000 from a Kickstarter campaign in March.

The conservatory hopes to hire additional teachers with the Kickstarter money, and also add a ballet program in the fall, he said.

Applications are now being accepted by WHCCFA for the 2016-17 school year.

There will be 20 open spots for new students, said Martínez, with the application deadline set for June 19.

While new students do not need prior music experience, there is an in-person interview conducted as part of the application process.

“We want to determine that the child is serious about learning and practicing the instrument, and that the family really feels like this is something for them,” said Martínez.

Music teacher Christian Minaya (far left, in black t-shirt) leads the class.

Music teacher Christian Minaya (far left, in black t-shirt) leads the class.

Music teacher Christian Minaya said that the conservatory teaches valuable lessons beyond music.

“It’s a good community-building exercise,” Minaya said. “To play in an orchestra, you need to know how to work with others.”

Giselia Familia has been bringing her five-year-old daughter Kendra for violin lessons at WHCCFA for nearly two years.

“This is a very good opportunity,” said Familia, “because violin classes are so expensive.”

Kendra remarked that she became interested in learning violin after seeing a picture of the instrument on a poster during an event that WHCCFA hosted for preschoolers.

“I like the sound it makes,” she said. “Playing it is fun.”

“I’ve learned to play six songs already,” added another student, eight-year-old Jasiel.

Martínez said he hoped to see the majority of students eventually go on to music careers.

“We’re giving them all the tools to do just that,” he stated.

The deadline to apply for the 2016-17 school year is June 19.

To learn more about the Washington Heights Community Conservatory of Fine Arts, go to http://bit.ly/1TUpxHL or http://bit.ly/1RI3ApG or call 404.500.9422.

 

Los ruidosos de abajo

Historia y fotos por Gregg McQueen

Applications are now being accepted.

Se están aceptando solicitudes.

Cada tarde de lunes a viernes, alrededor de las 3:30 p.m., se reúnen en el sótano.

El grupo de jóvenes estudiantes de música se reúnen en Washington Heights para tener sesiones improvisadas.

Sin embargo, en lugar de recurrir a un piano o una guitarra, los jóvenes músicos pulen sus habilidades en violines, violonchelos, arpas y clarinetes.

Los niños son estudiantes del Conservatorio de Bellas Artes de la Comunidad de Washington Heights (WHCCFA por sus siglas en inglés), que ofrece instrucción individual y de grupo en instrumentos clásicos, orquesta y artes visuales a niños en edad escolar del Norte de Manhattan.

El único conservatorio de artes del barrio, WHCCFA cuenta con un plan de estudios completo que se centra en la teoría musical y la historia de la música, además de enseñar a los estudiantes cómo tocar.

“No somos sólo una escuela de música, proporcionamos una verdadera experiencia de conservatorio” dijo el director ejecutivo Adán Vásquez. “El objetivo es que los estudiantes permanezcan inscritos en un plan de estudios de seis años aquí y se preparen para una posible carrera musical o beca universitaria”.

Toda la enseñanza se proporciona sin costo alguno para los estudiantes, quienes reciben en préstamo sus instrumentos del conservatorio.

A master team.

Un equipo maestro.

La intención es proporcionar a las familias de bajos ingresos acceso a la enseñanza musical que puede tener un costo prohibitivo en otro lugar, dijo Vásquez, quien puso en marcha el conservatorio en el año 2011.

Vásquez, quien también es presidente de la Asociación Dominicana de Artistas Clásicos, explicó que vio la necesidad de más programas de música en Washington Heights.

“Hay un gran talento musical aquí, pero no hay suficientes programas para desarrollarlo”, explicó.

“No estamos enseñando exactamente los instrumentos más populares”, comentó el director de Mercadotecnia de WHCCFA, José Martínez. “Definitivamente estamos exponiendo a los niños de esta área a algo único”.

Alrededor del 90 por ciento de los estudiantes no tienen ninguna experiencia musical previa al unirse al conservatorio, que actualmente cuenta con alrededor de 60 estudiantes, dijo Martínez.

Por ahora, el conservatorio pide prestado un modesto espacio en el sótano del edificio Triángulo de la Alianza, en la calle 166 oeste.‎

A recent online campaign was held in March.

Una reciente campaña en línea se llevó a cabo en marzo.

“No es perfecto, pero logramos que funcione”, dijo Vásquez, indicando que le gustaría pasar a una instalación más grande una vez que el conservatorio gane impulso. Describió los primeros años del grupo como una construcción lenta, con estudiantes enterándose en gran medida a través del boca a boca.

“Yo sé que tendremos nuestro propio edificio algún día”, dijo Vásquez con confianza. “Definitivamente estamos buscando crecer y llegar al siguiente nivel”.

Vásquez señaló que WHCCFA recibe algunos fondos de Caridades Católicas y donaciones privadas, y recaudó $20,000 dólares a través de una campaña Kickstarter en marzo.

El conservatorio espera contratar más maestros con el dinero de la campaña Kickstarter, y también añadir un programa de ballet en el otoño, dijo.

WHCCFA está aceptando solicitudes para el año escolar 2016-17.

Habrá 20 lugares para nuevos alumnos, dijo Martínez. La fecha límite para recibir solicitudes es el 19 de junio.

Classes are held in the basement of the Alianza Triangle Building.

Las clases se llevan a cabo en el sótano del edificio Triángulo de la Alianza.

Si bien los nuevos estudiantes no necesitan experiencia musical previa, se realiza una entrevista en persona como parte del proceso de solicitud.

“Queremos determinar que el niño es serio respecto a aprender y practicar el instrumento, y que la familia siente realmente que esto es para ellos”, dijo Martínez.

Christian Minaya, profesor de música, dijo que el conservatorio enseña valiosas lecciones más allá de la música.

“Es un buen ejercicio de construcción comunitaria”, dijo. “Para tocar en una orquesta, necesitas saber cómo trabajar con los demás”.

Giselia Familia ha estado llevando a su hija de cinco años de edad, Kendra, a clases de violín a WHCCFA durante casi dos años.

“Esta es una muy buena oportunidad”, dijo Familia, “las clases de violín son muy caras”.

Kendra comentó que se interesó en aprender a tocar el violín después de ver una imagen del instrumento en un cartel durante un evento que organizó WHCCFA para niños en edad preescolar.

All instruction is provided at no cost to students.

Se proporciona toda la enseñanza sin costo alguno para los estudiantes.

“Me gusta el sonido que hace”, dijo. “Tocar es divertido”.

“He aprendido a tocar seis canciones ya”, agregó Jasiel, otro estudiante de ocho años de edad.

Martínez dijo esperar ver que la mayoría de los estudiantes eventualmente sigan carreras musicales.

“Les estamos dando todas las herramientas para hacer precisamente eso”, declaró.

 

La fecha límite para solicitar cupo para el año escolar 2016-17 es el 19 de junio.

Para obtener más información sobre el Conservatorio de Bellas Artes de la Comunidad de Washington Heights, vaya a http://bit.ly/1TUpxHL o http://bit.ly/1RI3ApG o llame al 404.500.9422.