HealthLocalNews

Stopping stigma
Detener el estigma

Stopping stigma

Story and photos by Erik Cuello


“There’s just not enough specialists,” said Dr. Moira Rynn.
“There’s just not enough specialists,” said Dr. Moira Rynn.

Embarrassment, guilt, suspicion.

Too often, these sentiments inhibit many from seeking assistance when struggling with emotional difficulties or grappling with mental illness.

Cultural taboos can compound the matter.

“Stigma, lack of available resources, depression itself, distrust in government,” explained Dr. Sidney Hankerson, in addressing undiagnosed psychiatric issues in minority communities. “These are some of the reasons why Latinos and African-Americans have the lowest rates of depression treatment in the United States.”

Hankerson, a psychiatrist who teaches at Columbia University and tends to patients at the New York State Psychiatric Institute, shared his insights beside fellow mental health professionals at a forum held at the Russ Berrie Medical Science Pavilion of Columbia University Medical Center (CUMC) on Wed., Jan. 20th.

The discussion, open to all community residents, centered on the latest mental health research being conducted by CUMC faculty members.

Dr. Edmund Griffin, Research Scientist in Neurobiology Brain and Behavior at Columbia University, discussed his work studying how glutamates, considered a key compound in cellular metabolism, might come to serve as an effective inhibitor to addiction.

“This introduces a new class of medications that we could use to treat addiction,” he remarked.

The forum was held at the Russ Berrie Pavilion.
The forum was held at the Russ Berrie Pavilion.

Dr. Moira Rynn’s presentation on adolescent mental health illustrated how anxiety, depression, Attention Deficit/Hyperactivity Disorder (ADHD), and self-injury often manifest themselves with early warning signs, and how they can specifically impact youths.

“Children with psychiatric disorders are at greater risk of school failure or developing secondary medical illnesses,” said Rynn, who serves as Director of the Division of Child and Adolescent Psychiatry at the New York State Psychiatric Institute.

She added that about 20% of children in the U.S. ages 8-17 have a diagnosable psychiatric disorder.

“This really affects them as they grow up, in terms of getting married, going to college, or any other goals they would want to achieve.”

Dr. Sidney Hankerson’s research has included work in churches.
Dr. Sidney Hankerson’s research has included work in churches.

It is why such initiatives, argued Rynn, as The CUMC Promise Project and the Washington Heights Youth Anxiety Center, in which mental health specialists evaluate children with learning disabilities and make educational recommendations, are critical.

It is estimated, she added, that there is currently a need for 40,000 adolescence psychiatrists nationally – yet there are only 10,000 currently practicing.

“There’s just not enough specialists out there to meet the needs of all children,” said Rynn.

To underscore the importance of communication, attendees were asked to imagine disclosing personal information to each other.

“Imagine that the admission you had to make was that you were suffering from depression,” said Hankerson, prompting many to respond that they felt awkward, insecure and shy in doing so.

This initiative is aimed at youth.
This initiative is aimed at youth.

Hankerson noted that his studies have revealed that more African-Americans were more inclined to discuss their mental health with a clergy member than with a mental health professional. In his work with three churches, one of which is located in Harlem, nearly 23% of the men surveyed, together with 18% of women, were suffering from depression.

“If a pastor on Sunday morning talked about his or her experience with a mental health professional, it would truly have a transformative effect,” argued Hankerson.

During a Q-and-A session, Maria Luna asked for an instance in which data specifically drawn from the local community could be compared to national averages.

“While we’re still collecting data at the local level, we do see Latinas nationally are trending higher in terms of self-injury,” replied Rynn.

Attendees engaged each other.
Attendees engaged each other.

Attendee Max Javier wondered how best to identify and aid young people who might present mental health needs.

Rynn said it was important to create and sustain a supportive network.

“You’ve got to get the right information from the parents, the teachers, coaches and others,” she replied.

Hankerson agreed that creating a broader community dialogue and maintaining vigilance was key.

“You can all be a part of that transformation.”

For more information, please visit www.cumc.columbia.edu.

Detener el estigma

Historia y fotos por Erik Cuello


María Luna (sentada) estuvo presente.
María Luna (sentada) estuvo presente.

Vergüenza, culpa, sospecha.

Demasiado a menudo, estos sentimientos inhiben a muchos de buscar ayuda cuando luchan con dificultades emocionales o lidian con la enfermedad mental.

Los tabúes culturales pueden complicar el asunto.

“El estigma, la falta de recursos disponibles, la depresión misma, la desconfianza en el gobierno”, explicó el Dr. Sidney Hankerson, en el tratamiento de problemas psiquiátricos no diagnosticados en las comunidades minoritarias. “Estas son algunas de las razones por las que los latinos y los afroamericanos tienen las tasas más bajas de tratamiento de la depresión en los Estados Unidos”.

Hankerson, un psiquiatra que enseña en la Universidad Columbia y atiende a pacientes del Instituto Psiquiátrico del estado de Nueva York, compartió sus puntos de vista junto a compañeros profesionales de la salud mental en un foro celebrado en el Pabellón Russ Berrie de Ciencias Médicas del Centro Médico de la Universidad Columbia (CUMC por sus siglas en inglés) el miércoles 20 de enero.

El debate, abierto a todos los residentes de la comunidad, se centró en las últimas investigaciones sobre salud mental que están siendo dirigidas por miembros del profesorado de CUMC.

El Dr. Edmund Griffin, científico de investigación en Neurobiología del Cerebro y Comportamiento en la Universidad Columbia, habló de su trabajo estudiando cómo los glutamatos, considerados un compuesto clave en el metabolismo celular, podrían llegar a servir como inhibidores eficaces de las adicciones.

La presentación del Dr. Edmund Griffin se centró en la investigación de las adicciones.
La presentación del Dr. Edmund Griffin se centró en la investigación de las adicciones.

“Esto introduce una nueva clase de medicamentos que podríamos usar para tratar las adicciones”, remarcó.

La presentación de la Dra. Moira Rynn sobre la salud mental de los adolescentes ilustra cómo la ansiedad, la depresión, el déficit de atención/hiperactividad (TDAH) y la auto-lesión, a menudo se manifiestan con signos de alerta temprana, y cómo pueden afectar específicamente a los jóvenes.

“Los niños con trastornos psiquiátricos tienen un mayor riesgo de fracaso escolar o de desarrollar enfermedades médicas secundarias”, dijo Rynn, quien se desempeña como directora de la División de Psiquiatría Infantil y Adolescente del Instituto Psiquiátrico del estado de Nueva York.

Agregó que alrededor del 20% de los niños en los Estados Unidos de edades entre 8 y 17 años, tiene un trastorno psiquiátrico diagnosticable.

“Esto realmente les afecta a medida que crecen, en términos de casarse, ir a la universidad o cualquier otra meta que les gustaría lograr”.

Es por eso que este tipo de iniciativas, argumentó Rynn, como el Proyecto Promesa CUMC y el Centro de Ansiedad Juvenil de Washington Heights, en el que especialistas en salud mental evalúan a los chicos con problemas de aprendizaje y hacen recomendaciones educativas, son críticos.

Se estima, agregó, que actualmente existe una necesidad de 40,000 psiquiatras para adolescentes a nivel nacional, sin embargo, sólo hay 10,000 en ejercicio.

Attendees engaged each other.
Los asistentes se involucraron el uno con el otro.

“Simplemente no hay suficientes especialistas para satisfacer las necesidades de todos los chicos”, dijo Rynn.

Para subrayar la importancia de la comunicación, se les pidió a los asistentes imaginar revelar información personal entre ellos.

“Imaginen que tuvieran que ingresar por que estaban sufriendo de depresión”, dijo Hankerson, lo que llevó a muchos a responder que se sentirían muy incómodos, inseguros y tímidos al hacerlo.

El señaló que sus estudios han revelado que los afroamericanos son más propensos a hablar de su salud mental con un miembro del clero que con un profesional de la salud mental. En su trabajo con tres iglesias, una de las cuales se encuentra en Harlem, casi el 23% de los hombres encuestados, junto con el 18% de las mujeres, sufrían de depresión.

“Si un pastor el domingo por la mañana habla de su experiencia con un profesional de salud mental, eso tendría verdaderamente un efecto transformador”, argumentó Hankerson.

This initiative is aimed at youth.
Esta iniciativa está dirigida a los jóvenes.

Durante una sesión de preguntas y respuestas, María Luna pidió una instancia en la que los datos específicamente extraídos de la comunidad local pudieran ser comparados con los promedios nacionales.

“Aunque todavía estamos recopilando información a nivel local, sí vemos a las latinas a nivel nacional en una tendencia mayor en términos de auto-lesión”, respondió Rynn.

El participante Max Javier preguntó cuál es la mejor manera de identificar y ayudar a los jóvenes que puedan presentar necesidades de salud mental.

Rynn dijo que era importante crear y mantener una red de apoyo.

“Deben tener la información correcta de padres, maestros, entrenadores y otros”, respondió.

Hankerson estuvo de acuerdo en que crear un amplio diálogo con la comunidad y mantenerse alertas es clave.

“Todos pueden ser parte de esa transformación”.

Para más información, por favor visite www.cumc.columbia.edu.

Related Articles

Back to top button

Adblock Detected

Please consider supporting us by disabling your ad blocker