Seeking to reap in reform
Cosechando un cambio

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Seeking to reap in reform

Story and photos by James Clark

Calling on Cuomo.

Calling on Cuomo.

It’s been a long road – with more miles ahead.

Activists made their way this past Sun., May 22nd into Northern Manhattan, one of the many stops on a 200-mile march across New York State.

The trek began in Smithtown, Long Island on May 15th and marchers say they are committed to making it all the way up to the state capital in Albany, which they expect to reach by June 1st.

They are seeking to draw attention to legislation that they say will grant greater rights to over 80,000 rural workers in New York State – many of whom are immigrant laborers.

The non-profit organization Rural Migrant Ministry (RMM) helped organize the march, and its members and supporters chose Washington Heights as the designated stop on late Sunday afternoon to meet specifically with State Senator Adriano Espaillat, who has sponsored the Farmworkers’ Fair Labor Practices Act (FFLP). Among other provisions, the bill would grant collective bargaining rights to farm laborers; require workers are provided at least 24 hours of consecutive rest each week; and extend overtime provisions to the industry.

“The treatment of New York’s farmworkers is unacceptable,” said Espaillat as he greeted the marchers at the Holyrood Episcopal Church on 179th Street. “They labor under harsh conditions from sun up to sun down to feed all of us, yet they lack the basic protections and rights afforded to other workers in this state.”

The trek began in Long Island.

The trek began in Long Island.

The church served as a resting point for the advocates, who had begun their day before 9 a.m., crossing into Manhattan across the Brooklyn Bridge, followed by stops at City Hall Plaza (where they were cheered on by Catholic Cardinal Timothy Dolan and Kerry Kennedy, among others); St. Mark’s Bowery; Union Square; and the Upper West Side.

“[The Act] would end Jim Crow era practices, which are an affront to New York values,” said Espaillat, who was joined by Councilmember Ydanis Rodríguez.

The bill is supported by a host of legislators from Northern Manhattan and the Bronx, including Sens. Gustavo Rivera and Rubén Díaz, Sr. – part of a group of 28 Democratic sponsors in the Senate who have signed on, as are also five Republican Senators who sit in the body’s Labor Committee. The Democratic-led Assembly has backed the bill and Governor Andrew Cuomo has pledged to sign it should it reach his desk.

Though in the past State Senate Majority Leader John Flanagan has expressed support for the farmworkers, he has not allowed the bill to come to the floor for a full vote.

Sen. Adriano Espaillat (left) speaks with a marcher.

Sen. Adriano Espaillat (left) speaks with a marcher.

It is why marchers say they will continue north – to bring their message directly to state legislators.

Bronx resident Ruby Palma was among those gathered to greet the marchers at Holyrood. She explained that she had grown passionate about urban farming over the years, and now teaches public school students how to grow their own vegetables.

“Food justice is really important to me,” said Palma. “It’s important to know where our food comes from. I believe that if we have healthy farmworkers than we will have better food.”

Marcher Heriberto González works at a vegetable farm together with his brother in Hudson Valley.

An immigrant worker from Mexico, González said wages earned are sent right back home to his family.

It is estimated that there are over 80,000 rural workers in the state. Photo: U.S. Dept. of Agriculture

It is estimated that there are over 80,000 rural workers in the state.
Photo: U.S. Dept. of Agriculture

“It’s unfair,” he said, detailing a grueling work schedule of an uninterrupted seven-day stretch without time off, and without extended benefits or overtime pay.

Nonetheless, he insisted he was optimistic that there was momentum building for the law’s passage.

Just receiving overtime pay would have an immediate personal impact, he said.

“If this passes, I will be able to send money back to my family [and yet] also save up money for myself,” explained González. “It will be a chance, [maybe] allow me to get an education.”

For more information, please visit www.ruralmigrantministry.org.

Cosechando un cambio

Historia y fotos por James Clark

Councilmember Ydanis Rodríguez.

El concejal Ydanis Rodríguez.

Ha sido un largo camino y con más millas por delante.

Los activistas se abrieron paso el domingo 22 de mayo al norte de Manhattan, una de las muchas paradas en una marcha de 200 millas a través del estado de Nueva York.

La caminata comenzó en Smithtown, Long Island, el 15 de mayo y los manifestantes dicen que están comprometidos a llegar hasta la capital del estado en Albany, que esperan alcanzar el 1 de junio.

Están tratando de llamar la atención sobre la legislación que, dicen, concederá mayores derechos a más de 80,000 trabajadores rurales en el estado de Nueva York, muchos de los cuales son trabajadores inmigrantes.

La organización sin fines de lucro Ministerio Migrante Rural (RMM por sus siglas en inglés) ayudó a organizar la marcha, y sus miembros y partidarios eligieron Washington Heights como la parada designada en la tarde del domingo para reunirse específicamente con el senador estatal Adriano Espaillat, quien ha patrocinado la Ley del Prácticas Justas para los Trabajadores del Campo (FFLP por sus siglas en inglés). Entre otras disposiciones, el proyecto de ley otorgaría derechos de negociación colectiva a los trabajadores del campo; requeriría que los trabajadores recibieran al menos 24 horas de descanso consecutivas cada semana; y extendería las disposiciones sobre las horas extraordinarias a la industria.

“El trato hacia los trabajadores agrícolas de Nueva York es inaceptable”, dijo Espaillat al saludar a los manifestantes en la Iglesia Episcopal Holyrood en la calle 179. “Ellos trabajan en condiciones muy duras, de sol a sol, para alimentarnos a todos nosotros, sin embargo, carecen de las protecciones básicas y los derechos otorgados a otros trabajadores en este estado”.

In solidarity.

En solidaridad.

La iglesia sirvió como punto de descanso para los defensores, quienes habían comenzado el día antes de las 9 de la mañana, cruzando hacia Manhattan a través del puente de Brooklyn, seguido de paradas en la Plaza del Ayuntamiento (donde fueron aclamados por el cardenal católico Timothy Dolan y Kerry Kennedy, entre otros); St Mark’s Bowery; Union Square y el Upper West Side.

“[La ley] pondría fin a las prácticas de la era de Jim Crow, que son una afrenta a los valores de Nueva York”, dijo Espaillat, quien estuvo acompañado por el concejal Ydanis Rodríguez.

El proyecto de ley es apoyado por un gran número de legisladores del norte de Manhattan y el Bronx, incluyendo a los senadores Gustavo Rivera y Rubén Díaz, Sr., parte de un grupo de 28 patrocinadores demócratas en el Senado que han firmado, así como también cinco senadores republicanos que se sientan en el Comité de Trabajo del cuerpo. El conjunto demócrata ha respaldado el proyecto de ley y el gobernador Andrew Cuomo se ha comprometido a firmarlo en cuanto llegue a su escritorio.

Aunque en el pasado el líder mayoritario del senado estatal, John Flanagan, expresó su apoyo a los trabajadores del campo, no ha permitido que el proyecto de ley llegue al piso para una votación completa.

Marching forward.

Avanzando.

Es por eso que los manifestantes dicen que van a continuar hacia el norte, para llevar su mensaje directamente a los legisladores estatales.

Ruby Palma, residente del Bronx, estaba entre los reunidos para saludar a los manifestantes en Holyrood. Explicó que durante los últimos años creció en ella una pasión por la agricultura urbana y ahora enseña a los estudiantes de la escuela pública a cultivar sus propias verduras.

“La justicia alimentaria es muy importante para mí”, dijo. “Es importante saber de dónde viene nuestra comida. Creo que si los trabajadores agrícolas están sanos, tendremos una mejor alimentación”.

El manifestante Heriberto González trabaja en una granja de vegetales junto con su hermano en Hudson Valley.

Un trabajador inmigrante de México, González dijo que los salarios devengados se envían de vuelta a casa, a su familia.

Sen. John Flanagan.

El senador John Flanagan.

“Es injusto”, dijo, detallando un cronograma de trabajo extenuante de siete días ininterrumpidos sin tiempo libre y sin beneficios extendidos ni pago de horas extras.

No obstante, insistió en que era optimista de que había un impulso para construir la aprobación de la ley.

Simplemente recibir pagos por tiempo extra tendría un impacto personal inmediato, señaló.

“Si es aprobada, podré enviar dinero a mi familia [y además] también ahorrar dinero para mí”, explicó González. “Habrá una oportunidad, [tal vez] de permitirme obtener una educación”.

Para obtener más información, por favor visite ruralmigrantministry.org.