Rx Resistance
Receta de Resistencia

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Rx Resistance

By Gregg McQueen and Debralee Santos

“I would only close if I was forced to,” said pharmacist Manny Ramírez.

From ashes to pastries.

Now what?

After firefighters cleared the corner of Broadway and West 207th Street on January 4th, 2012, there was little left of the building that had once housed a hardware store, a flower shop, law offices and a pharmacy.

What little remained standing was torn down.

And what arose from the debris and ash was a wholly distinct commercial corridor. Gone were the mom-and-pop shops embedded in the building of nearly a century’s age.

Save for one – found just a few storefronts down.

Dichter’s Pharmacy, founded in Inwood a century ago, was reborn with Manny Ramírez at its helm.

Ramírez, who’d started working at the pharmacy at the age of 14, always knew what he wanted to be – and where.

He attended Good Shepherd School, belonged to Boy Scout Troupe 728 and went to Bronx Science High School. After pharmacy school, he returned to Dichter and eventually took over the business.

It was he who re-envisioned the pharmacy as its new location in 2013 after the fire as a community hub, complete with soda shoppe that served egg creams, veggie wraps and ice cream. The innovative expansion earned him accolades from residents and local artists, who organized poetry slams and exhibits. It also garnered high marks from the likes of American Express, who spotlighted the pharmacy as part of its “Small Business Saturday” campaign with a commercial featuring Lin-Manuel Miranda.

The original building, shown here in 1928.
Photo: 207th Street and Broadway in 1928 | NYHS
myinwood.net

“We need a place where we can hang out and connect,” said Ramírez at the time. “It’s part of a healthy community.”

And now, as businesses throughout Northern Manhattan slow down due to COVID-19, Dichter Pharmacy is again charging forward.

It’s maintained a steady business filling prescriptions and selling health-related products during the city’s state of emergency, said Ramírez.

“People are anxious to get routine prescriptions filled maybe a little earlier than they would, since they’re not sure how much longer they’ll be able to go out, or they’re afraid that medicine will run out,” he explained.

In early March, customers were pouring in to stock up on hand sanitizer and other germ-killing items.

“People wanted rubbing alcohol, Lysol, bleach wipes,” said Ramírez. “We were all cleaned out. Now, it’s hard to find a store with those items in stock.”

As for where to find hand sanitizer in Inwood – or anywhere – these days, “your guess is as good as mine,” Ramírez remarked.

Ramírez re-opened the shop in 2013.

With a statewide order limiting city eateries to takeout and delivery orders only, Dichter Pharmacy has closed off the seating area to its soda shoppe. Food can only be purchased for home delivery or to take out.

Customers are asked to stay a safe distance away from the counter, and surface areas are being wiped and sanitized constantly.

Ramírez suggested that eateries target seniors for boosting food delivery. “They have the most difficulty preparing food and getting food,” he said.

Though the dining restrictions are putting a strain on food businesses, Ramírez said it was a necessary step to curtail the spread of the virus.

He said there are no plans to close his store, noting that pharmacies in Italy, currently in a total lockdown due to coronavirus, remain open.

“I would only close if I was forced to,” he said.

He added a few sweet touches.

He said that Dichter’s employees have also been resolute about coming to work during the state of emergency.

“My pharmacy school was old school. We were taught that pharmacists are the center of the community,” he noted in an earlier interview. “I hold that near and dear to me.”

Ramírez said the city must take action to help small businesses that will be devastated due to the coronavirus. He is advocating for the suspension of commercial property taxes and other relief measures aimed directly at small businesses.

“If they were to have tax forgiveness, that would be huge for small businesses,” he said. “Or maybe something to help with Con Edison utilities. Those are big bills that people have to pay.”

“For small businesses right now, the objective is to stay open,” he added. “Once you close, you might not come back.”

 

Dichter Pharmacy is located at 4953 Broadway (between 207th and Isham Streets). For more, check out twitter.com/MANNYRX or call 212.569.1230.

Receta de Resistencia

Por Gregg McQueen y Debralee Santos

Los clientes han acudido en multitud al espacio desde entonces.

De cenizas a los dulces.

¿Ahora qué?

Después de que los bomberos despejaron la esquina de Broadway y la calle 207 oeste el 4 de enero de 2012, quedaba poco del edificio que alguna vez albergó una ferretería, una floristería, oficinas de abogados y una farmacia.

Lo poco que quedó en pie fue derribado.

Y lo que surgió de los escombros y las cenizas fue un corredor comercial completamente distinto: atrás quedaron las tiendas familiares integradas en el edificio de casi un siglo de antigüedad.

Excepto por una, encontrada a solo unos pocos escaparates.

La Farmacia Dichter, fundada en Inwood hace un siglo, renació con Manny Ramírez a la cabeza.

Ramírez, quien comenzó a trabajar en la farmacia a los 14 años, siempre supo lo que quería ser, y dónde.

Asistió a la escuela Good Shepherd, formó parte de la Tropa 728 de los Boy Scout y asistió a la Preparatoria Bronx Science. Después de la escuela farmacéutica, regresó a Dichter y finalmente se hizo cargo del negocio.

El devastador incendio de 2012.

Fue él quien visualizó la farmacia en su nueva ubicación en 2013 después del incendio como un centro comunitario, completo con una tienda de refrescos que servía nata de huevo, emparedados tipo wrap de vegetales y helado. La innovadora expansión le valió elogios de los residentes y artistas locales, quienes organizaron competencias de poesía y exposiciones. También obtuvo altas calificaciones de compañías como American Express, la cual destacó a la farmacia como parte de su campaña “sábados de pequeños negocios” con un comercial animado con Lin-Manuel Miranda.

“Necesitamos un lugar donde podamos pasar el rato y conectarnos”, dijo Ramírez en ese momento. “Es parte de una comunidad saludable”.

Y ahora, a medida que los negocios en todo el norte de Manhattan se desaceleran debido al COVID-19, la Farmacia Dichter está recargando nuevamente.

Se ha mantenido como un negocio constante que abastece recetas y vende artículos relacionados con la salud durante el estado de emergencia de la ciudad, dijo Ramírez.

El último día de San Patricio, el pan de soda y las galletas verdes fueron la principal preocupación.

“Las personas están ansiosas por surtir recetas de rutina tal vez un poco antes de lo que lo harían, ya que no están seguras de cuánto tiempo más podrán salir, o temen que se acabe la medicina”, explicó.

A principios de marzo, los clientes no dejaban de llegar para abastecerse de desinfectantes para manos y otros artículos que matan gérmenes.

“La gente quería alcohol de manos, Lysol, toallitas con cloro”, dijo Ramírez. “Acabaron con todo. Ahora, es difícil encontrar una tienda con esos artículos disponibles”.

En cuanto a dónde encontrar desinfectante para manos en Inwood, o en cualquier lugar, en estos días, “su suposición es tan buena como la mía”, comentó Ramírez.

Con un mandato en todo el estado que limita a los restaurantes de la ciudad a solo entregar pedidos de comida para llevar y a domicilio, la Farmacia Dichter ha cerrado el área de asientos de su tienda de refrescos. Los alimentos solo se pueden comprar para entrega a domicilio o para llevar.

Se les pide a los clientes mantenerse a una distancia segura del mostrador, y las superficies son limpiadas y desinfectadas constantemente.

El espacio ha acogido eventos artísticos.

Ramírez sugirió que los restaurantes se dirijan hacia las personas mayores para apoyar la entrega de alimentos. “Tienen la mayor dificultad para preparar y obtener comida”, dijo.

Si bien las restricciones gastronómicas están tensionando a los negocios de alimentos, Ramírez dijo que es un paso necesario para reducir la propagación del virus.

Dijo que no hay planes para cerrar su tienda, y señaló que las farmacias en Italia, actualmente en un cierre total de emergencia debido al coronavirus, permanecen abiertas.

“Solo cerraría si me viera obligado a hacerlo”, dijo.

Dijo que los empleados de Dichter también han sido firmes respecto a ir a trabajar durante el estado de emergencia.

El compromiso de “poder hacer” es uno que formó al inicio de su profesión.

“Necesitamos un lugar donde podamos conectarnos”, dijo Ramírez.

“Mi escuela farmacéutica era del viejo estilo. Nos enseñaron que los farmacéuticos son el centro de la comunidad”, señaló en una entrevista anterior. “Eso para mí es muy importante y lo valoro profundamente”.

Ramírez dijo que la ciudad debe tomar medidas para ayudar a los pequeños negocios que serán devastados por el coronavirus. Aboga por la suspensión de los impuestos a la propiedad comercial y otras medidas de alivio dirigidas específicamente a los pequeños negocios.

“Si condonaran los impuestos, sería increíble para los pequeños negocios”, dijo. “O tal vez algo para ayudar con los servicios públicos de Con Edison. Esas son grandes cuentas que la gente tiene que pagar”.

“Para los pequeños negocios en este momento, el objetivo es permanecer abiertos”, agregó. “Si cierran, es posible que no vuelvan a abrir”.

 

La Farmacia Dichter se encuentra en el No. 4953 de Broadway (entre las calles 207 e Isham). Para más, revise twitter.com/MANNYRX o llame al 212.569.1230.