Remembering a Reformer
Recordando a una reformadora

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Remembering a Reformer

By Kathleen M. Pike

A reformer remembered.

A reformer remembered.

Dorothea Dix would be 216 years old if she were alive today.

A mental health reformer in the U.S. in the mid 1800’s, Dix was passionate about creating more community and connection for people with serious mental illness who were otherwise being incarcerated or neglected. Here are a few ways in which Dix was a pioneer well ahead of her time.

  1. Putting an end to incarceration of individuals with mental illness. This is a problem today. It was a problem 200 years ago. In the mid-1800’s, Dix documented the abysmal living conditions for individuals with mental illness. They were incarcerated along with criminals regardless of age or sex. Along with the danger of their living situation, many individuals were kept isolated, restrained, and in complete darkness. They were frequently held naked and exposed to the elements, with no heating or sanitary amenities. Dix was a lone voice advocating for the human rights of individuals with mental illness.  Around the world today, we still have a long way to go in terms of ending human rights violations and promoting community and connection for individuals with mental illness.

 

  1. Championing the asylum as a place of safe refuge. Dorothea Dix was committed to advancing “moral treatment” for individuals with mental illness. In contrast to torturous interventions like ice baths and spinning chairs, improved mental health care was to be found in opportunities for meaningful work and leisure activities, provided in a quiet and peaceful setting. Thus, the growth of the asylum in the bucolic countryside as the place for mental health and recovery.
    Dix served as a superintendent of nurses in the American Civil War.

    Dix served as a superintendent of nurses in the American Civil War.

 

  1. Building a new model of care. Through her passion and political influence, Dix pushed to create facilities to house those with mental illness with moral treatment as the foundation. She inspired new legislation in fifteen U.S. states and in Canada. She travelled all over Europe documenting and presenting on the conditions of those with mental illness, and even persuaded Pope Pius IX to see personally what she had uncovered. By the time she died, her efforts directly impacted the building of 32 new institutions in the United States, and the reorganization and re-staffing of many more.

 

  1. The rocky road of asylums.  Dix was motivated to redress the inhumane living conditions for individuals with serious mental illness, and her efforts resulted in dramatic improvements over the incarnation that preceded her. But reform lagged and asylums replicated many of the egregious mistakes of earlier institutional settings. Beginning about 50 years ago, community mental health and recovery movements disavowed institutions for those living with mental illness, and around the world these institutions have been closing their doors. Tragically, the shuttering of institutions has not been met with commensurate community services. In an ironic déja vuof Dix’s time, once again, many individuals know a life characterized by inadequate mental health care, homelessness and incarceration.
    Dorothea Dix.

    Dorothea Dix.

 

  1. Reimagining what asylum looks like today. The word asylum comes from the Greek asulonmeaning ‘refuge’. We have yet to find a system that truly and fully achieves a safe place in society for people living with mental illness.  Dix was revolutionary in her thinking and her efforts to humanize treatment for individuals with mental illness, and the asylum movement, dramatically improved conditions. Temporarily. But today we find ourselves, yet again, facing serious human rights violations for individuals with mental illness around the world. Today, yet again, we need to lay bare the failures of current systems of care. Today, we need a 21st-century Dix – or more likely many such champions – to persevere in shaping communities that defend human rights and provide humane and safe refuge for individuals living with mental illness.

 

Kathleen M. Pike, PhD is Professor of Psychology and Director of the Global Mental Health Program at the Columbia University Medical Center. For more information, please visit cugmhp.org or call 646.774.5308.

Recordando a una reformadora

Por Kathleen M. Pike

Una imagen del asilo Canton, que abrió en 1903.

Una imagen del asilo Canton, que abrió en 1903.

Dorothea Dix tendría 216 años si estuviera viva hoy.

Una reformadora de la salud mental en los Estados Unidos a mediados de 1800, a Dix le apasionaba crear más comunidad y conexión para las personas con enfermedades mentales graves que, de lo contrario, eran encarceladas o descuidadas. Aquí hay algunas maneras en que Dix fue una pionera con mucha anticipación a su tiempo.

 

  1. Poner fin a la encarcelación de personas con enfermedad mental. Este es un problema actual. Era un problema hace 200 años. A mediados de la década de 1800, Dix documentó las pésimas condiciones de vida de las personas con enfermedades mentales. Eran encarceladas junto con delincuentes sin importar edad o sexo. Junto con el peligro de su situación de vida, muchas personas eran mantenidas aisladas, restringidas y en completa oscuridad. Con frecuencia, las mantenían desnudas y expuestas a los elementos del clima, sin calefacción ni instalaciones sanitarias. Dix fue una voz solitaria que abogaba por los derechos humanos de las personas con enfermedades mentales. En todo el mundo hoy, aún tenemos un largo camino por recorrer en términos de poner fin a las violaciones de los derechos humanos y promover la comunidad y la conexión para las personas con enfermedades mentales.
    Una reformadora recordada.

    Una reformadora recordada.

 

  1. Defender el asilo como un lugar de refugio seguro.  Dix se comprometió a promover el “tratamiento moral” para las personas con enfermedades mentales. A diferencia de las intervenciones tortuosas, como los baños de hielo y las sillas giratorias, la mejora de la atención de la salud mental debía buscarse en oportunidades de trabajo significativo y actividades de esparcimiento, en un entorno tranquilo y pacífico. Así, el crecimiento del asilo en el campo bucólico como el lugar para la salud mental y la recuperación.

 

  1. Construir un nuevo modelo de atención. A través de su pasión e influencia política, Dix presionó para crear instalaciones para albergar a personas con enfermedades mentales con tratamiento moral como base. Ella inspiró nueva legislación en quince estados de Estados Unidos y en Canadá. Viajó por toda Europa documentando y presentando las condiciones de las personas con enfermedades mentales, e incluso persuadió al Papa Pío IX para que viese personalmente lo que había descubierto. Para cuando ella murió, sus esfuerzos impactaron directamente en la construcción de 32 nuevas instituciones en los Estados Unidos, y la reorganización y dotación de personal de muchas más.
    Dix sirvió como superintendente de enfermeras en la Guerra Civil de los Estados Unidos.

    Dix sirvió como superintendente de enfermeras en la Guerra Civil de los Estados Unidos.

 

  1. El difícil camino de los asilos.Dix estaba motivada a corregir las condiciones inhumanas de vida de las personas con enfermedades mentales graves, y sus esfuerzos resultaron en mejoras dramáticas sobre la encarnación que la precedió. Pero la reforma se rezagó y los manicomios replicaron muchos de los atroces errores de los entornos institucionales anteriores. A partir de hace unos 50 años, los movimientos comunitarios de salud mental y recuperación desautorizaron a las instituciones para las personas que viven con enfermedades mentales, y en todo el mundo estas instituciones han estado cerrando sus puertas. Trágicamente, el cierre de las instituciones no se ha encontrado con servicios comunitarios acordes. En un irónico déja vude la época de Dix, una vez más, muchas personas conocen una vida caracterizada por una atención de salud mental inadecuada, falta de vivienda y encarcelamiento.
    Dorothea Dix.

    Dorothea Dix.

 

  1. Re imaginando cómo se ve hoy el asilo. La palabra asilo proviene del griego asulonque significa ‘refugio’. Todavía tenemos que encontrar un sistema que verdaderamente logre un lugar seguro en la sociedad para las personas que padecen enfermedades mentales. Dix fue revolucionaria en su pensamiento y en sus esfuerzos por humanizar el tratamiento para las personas con enfermedades mentales, y el movimiento de asilo, dramáticamente mejoraron las condiciones. Temporalmente. Pero hoy nos encontramos, una vez más, enfrentando serias violaciones a los derechos humanos de las personas con enfermedades mentales en todo el mundo. Hoy, una vez más, necesitamos exponer los fallos de los sistemas actuales de atención. Hoy, necesitamos una Dix del siglo XXI, o más probablemente muchas de esas campeonas, para perseverar en la formación de comunidades que defiendan los derechos humanos y proporcionar un refugio humano y seguro para las personas que viven con enfermedades mentales.

 

Kathleen M. Pike, PhD, es profesora de Psicología y directora del Programa Global de Salud Mental en el Centro Médico de la Universidad Columbia. Para obtener más información, por favor visite cugmhp.org o llame al 646.774.5308.