Preventing a future tragedy
Previniendo La Próxima Tragedia

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Preventing a future tragedy  

By Councilmember Mark Levine

That rate strains credulity.

That rate strains credulity.

The moment unscrupulous actors set up an illegal gas hook-up, they start the clock on a dangerous timer that puts the fate of that building, as well as the people in and around it, at serious risk.

And clocks like this have been ticking all over Washington Heights for months.

The problem of illegal gas hook-ups came into focus after an unlawful connection led to an explosion that caused four deaths, at least nineteen injuries and the destruction of three buildings. Multiple individuals and families in the affected area lost their homes and businesses had to close amid the wreckage and debris.

The consequences of these dangerous hook-ups reach far and wide, and yet alarmingly, such cases of illegal gas hookups may be more common than we are currently led to believe.

A recent tip about illegal gas hook-ups in eight buildings in northern Manhattan and the Bronx, reported first to ABC 7 Eyewitness News, revealed that these buildings, all owned by Alma Realty, were using an illegal gas connection. ABC reported the tip to Con Edison, who verified the claim and shut off gas either partially or entirely to all eight buildings.

Five of the eight Alma Realty-owned buildings found to be using an illegal gas hook-up are located in Washington Heights, including one in my district at 600 W. 161st street.

Not only were the tenants in that building put in jeopardy, but the aftermath has made regular day to day tasks challenging, forcing tenants to spend more on food and laundry.

Although the landlord could face penalties or fines after the city reviews the violations, preemptive safety measures are lacking. More proactive efforts from the city and utilities companies are essential to provide meaningful assurances of security to tenants.

One bill I proposed with Councilmember Elizabeth Crowley of Queens earlier this year, Intro 738, would improve safety by creating a robust standard for plumbers to perform this sensitive gas work. It would create new testing and licensing requirements for non-master plumbers seeking to do gas-line repairs, removal or installation.

An illegal gas hook-up led to an explosion at 121 Second Avenue in March.

An illegal gas hook-up led to an explosion at 121 Second Avenue in March.

But to prevent another tragedy, there’s even more that we can do. Con Edison reports that in the last year, they found only 150 cases of illegal gas hook-ups out of their 1.1 million customers.

That’s a rate of .01 percent and it strains credulity.

It’s time to think creatively about how we can catch more of these illegal gas hook-ups. In the coming months, I look forward to working with utilities, the Department of Buildings and my colleagues on the City Council, so we can get in front of this issue with solutions that will protect the public. The security of tenants in Washington Heights and around the city demands no less.

Previniendo La Próxima Tragedia

Por el Concejal Mark Levine

An illegal gas hook-up led to an explosion at 121 Second Avenue in March.

Una conexiones de gas ilegales causó una explosión en el 121 de la segunada avenida en Marzo

Cuando actores inescrupulosos deciden establecer una conexión de gas ilegal, empiezan un reloj potencialmente mortal que pone el destino de ese edificio, así como las personas en y alrededor de ella, en grave riesgo.

Desafortunadamente, relojes como este tienen meses sonando por todo Washington Heights.

El problema de conexiones de gas ilegales salió a la luz solo después que una conexión ilegal terminó en una explosión que causó cuatro muertes, al menos diecinueve heridos y la destrucción de tres edificios. Múltiples individuos y familias de la zona afectada perdieron sus hogares y las empresas tuvieron que cerrar, en medio de los restos y escombros.

Las consecuencias de estas conexiones peligrosas son bastante grave, sin embargo puede ser que esta práctica sea mucho más común de lo que nos damos cuenta.

Un aviso reciente al noticiero ABC 7 reveló que ocho edificios en el Alto Manhattan y el Bronx, todos propiedad de Alma Realty, estaban usando una conexión de gas ilegal.

ABC se lo informó a Con Edison, que verificó la reclamación y apagó el gas, ya sea parcial o totalmente a cada uno de los edificios.

Cinco de los ocho edificios de Alma Realty usando conexiones de gas ilegales se encuentran en Washington Heights, y uno de ellos, el 600 de la calle 161, está en mi distrito. Esto no solo pone a los residentes de esos edificios en peligro, pero también les complica las actividades diarias, incluyendo forzarlos a gastar más en alimentos y lavandería.

Aunque el arrendador podría enfrentar sanciones o multas después que la ciudad revise las violaciones, las medidas de seguridad preventivas son insuficientes. Más esfuerzos proactivos de las empresas de la ciudad y los servicios públicos son esenciales para proporcionar garantías significativas de seguridad a los inquilinos.

That rate strains credulity.

Este número es difícil de aceptar.

Un proyecto de ley que propuse con la concejal Elizabeth Crowley de Queens a principios de este año, Intro 738, mejoraría la seguridad mediante la creación de un estándar robusto para fontaneros llevando a cabo el sensible trabajo de gas. Crearía nuevas pruebas y requisitos de licencias para los fontaneros sin maestría que buscan hacer reparaciones de la línea de gas.

Pero para evitar otra tragedia, hay aún más que podemos hacer. Con Edison informa que en el último año, encontraron solo 150 casos de conexiones de gases ilegales de sus 1.1 millones de clientes. Este número es difícil de aceptar y en los próximos meses, espero un diálogo con ellos que fomenta soluciones a este creciente desafío. La seguridad de los inquilinos en Washington Heights y a rededor de nuestra ciudad demanda nada menos.