Making the case with CAPP
El caso CAPP

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Making the case with CAPP

Story and photos by Gregg McQueen

"We're engaging kids so they can learn about abuse," said Foundling Program Manager Leslie Schmerler.

“We’re engaging kids so they can learn about abuse,” said Foundling Program Manager Leslie Schmerler.

The number of reported child abuse cases is on the rise in the United States — in 2013, an estimated 3.5 million cases of abuse were documented nationwide, with many cases proving fatal.

In New York State in the same year, 107 children died from physical abuse suffered at the hands of an adult.

The New York Foundling (Foundling), a social services organization founded in 1869, is working to ensure that more abuse cases are reported early, so situations are addressed before children are severely harmed.

The organization’s Child Abuse Prevention Program (CAPP) is a series of workshops held by Foundling administrators at New York City schools to teach children directly how to recognize signs of physical and sexual abuse and report it.

“We’re engaging kids so they can learn about abuse and know the importance of telling an adult, or perhaps a teacher or guidance counselor if they experience any abuse themselves,” said Leslie Schmerler, Prevention Specialist and Program Manager with The New York Foundling.

Last year, there were 231 CAPP workshops held at city schools, for more than 20,000 students.

Following the workshops, children are able to speak in private with a CAPP staffer if they wish to discuss a potential abuse situation.

During the 2014-15 school year, these one-on-one interactions resulted in 194 reported cases of child abuse, said Schmerler.

On March 24, third-grade students at P.S. 195 in the Bronx received a presentation from CAPP Prevention Specialists Kylie Brock and Kerry Egger, who used puppets to tell stories about “unsafe touching” and inform students on what to do if they are being harmed.

The pair explained that many children think it’s common to be spanked and tend to blame themselves for getting hit by their parents.

“But if you’ve been hit and it leaves a bruise, or you needed to go to the hospital, or you have to lie about how you got hurt, that’s a bad thing,” said Egger.

CAPP presentations are given at mostly public schools throughout the five boroughs, as well as some private and charter schools. The presentations are given to third and fourth grade students.

“We find that’s the ideal age for them to understand the message and have the ability to act on it,” Schmerler said.

The Foundling also educates school counselors, social workers and psychologists about physical and sexual abuse and domestic violence, and the organization is experimenting with a pilot program aimed at parents.

CAPP Prevention Specialists Kylie Brock (left) and Kerry Egger.

CAPP Prevention Specialists Kylie Brock (left) and Kerry Egger.

To mark Child Abuse Prevention Month in April, The Foundling is running an online campaign that will result in a $2 donation to CAPP for each new follower The Foundling receives on Facebook, Twitter or Instagram.

At P.S. 195, CAPP instructors also used one of the puppets, nicknamed Sabrina, to also tell the children about inappropriate touching and sexual abuse, explaining that they shouldn’t be touched in areas covered by underwear or bathing suits.

“No one has a right to touch you on a part of your body where you don’t want to be touched,” stated Egger. Added Brock, “If it happens, say, ‘No, I don’t like it,’ then get away and tell another grown-up right away.”

For more information on the Child Abuse Prevention Program, go to www.nyfoundling.org/capp.

 

El caso CAPP

Historia y fotos por Gregg McQueen

Children are able to speak in private with a CAPP staffer after the workshops.

Los niños pueden hablar en privado con un miembro del personal de CAPP.

El número de casos reportados de abuso infantil está en aumento en los Estados Unidos. En el año 2013, un estimado de 3.5 millones de casos de abuso fueron documentados en todo el país, con muchos casos de ellos resultando fatales.

En el estado de Nueva York en el mismo año, 107 niños murieron a causa de maltrato físico sufrido a manos de un adulto.

New York Foundling (‘Foundling’), una organización de servicios sociales fundada en 1869, está trabajando para asegurar que más casos de abuso sean reportados temprano, para que las situaciones sean abordadas antes de que los niños sean perjudicados gravemente.

El Programa de Prevención de Abuso Infantil de la organización (CAPP por sus siglas en inglés), consiste en una serie de talleres llevados a cabo en las escuelas de la ciudad de Nueva York para enseñar a los niños a reconocer los signos de abuso físico y sexual e informar de ello.

“Estamos involucrando a los niños para que puedan aprender sobre el abuso y conozcan la importancia de decirle a un adulto, o tal vez a un maestro o consejero de orientación, si están experimentando algún tipo de abuso”, dijo Leslie Schmerler, especialista de prevención y gerente de programa en New York Foundling.

Last year, there were 231 CAPP workshops held at city schools.

El año pasado se llevaron a cabo 231 talleres en escuelas de la ciudad.

El año pasado se llevaron a cabo 231 talleres CAPP en escuelas de la ciudad, para más de 20,000 estudiantes.

Luego de los talleres, los niños pueden hablar en privado con un miembro del personal de CAPP si desean comentar sobre una potencial situación de abuso.

Durante el año escolar 2014-15, estas interacciones uno-a-uno resultaron en 194 casos reportados de abuso infantil, dijo Schmerler.

El 24 de marzo, los estudiantes de tercer grado de la PS 195 en el Bronx, recibieron una presentación de los especialistas en prevención de CAPP Kylie Brock y Kerry Egger, quienes utilizaron títeres para contar historias sobre “tocamientos inseguros” e informar a los niños sobre qué hacer si están siendo dañados.

La pareja explicó que muchos niños piensan que es común ser azotados y tienden a culparse a sí mismos por ser golpeados por sus padres.

“Si has sido golpeado y quedaste con una herida, si necesitaste ir al hospital o si tienes que mentir acerca de cómo te lastimaste, eso es algo malo”, dijo Egger.

The organization was founded in 1869.

La organización de servicios sociales fue fundada en 1869.

Las presentaciones de CAPP se dan sobre todo en las escuelas públicas en los cinco condados, así como en algunas privadas y charter. Las presentaciones se dan a los estudiantes de tercer y cuarto grado.

“Nos parece que es la edad ideal para que entiendan el mensaje, pues tienen la capacidad de actuar”, dijo Schmerler.

Foundling también educa a los consejeros escolares, trabajadores sociales y psicólogos sobre el abuso físico y sexual y la violencia doméstica, y la organización está experimentando con un programa piloto dirigido a los padres.

Con motivo del Mes de la Prevención del Abuso Infantil en abril, Foundling está ejecutando una campaña en línea que resultará en una donación de $2 dólares a CAPP por cada nuevo seguidor que Foundling reciba en Facebook, Twitter o Instagram.

En la PS 195, los instructores de CAPP también utilizaron una de las marionetas, apodada Sabrina, para contar a los niños sobre los tocamientos inapropiados y el abuso sexual, explicando que no deben ser tocados en las áreas cubiertas por ropa interior o trajes de baño.

“Nadie tiene derecho a tocarlos en una parte de su cuerpo donde no desean ser tocados”, declaró Egger.

Añadió Brock, “Si sucede, digan, ‘No, no me gusta’, entonces escapen y cuéntenselo otro adulto de inmediato”.

 

Para obtener más información sobre el Programa de Prevención de Abuso Infantil, vaya a www.nyfoundling.org/capp.