Magic in the Morning
Magia por la mañana

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Magic in the Morning

Photos by Sean Carroll

Time to fuel up.

Time to fuel up.

Usually, it’s the throngs of sale-seekers that cause stores to open their doors early.

But it was a far smaller contingent set to storm Macy’s Herald Square this past Tues., Dec. 1st.

Christmas arrived early for nearly 300 children from across the city at Macy’s Operation Happy Children, the annual celebration hosted by the department store.

Store employees and volunteers in elf hats welcomed pre-school age children to a special private breakfast, filled with holiday songs sung live by Stephanie Marie Hanvey and music spun by DJ Blaze.

“It’s a wonderful opportunity,” said Diana Caba, Director of Economic Empowerment for the Hispanic Federation.

“It’s a wonderful opportunity,” said Diana Caba, Director of Economic Empowerment for the Hispanic Federation.

Then it was off to Santaland, where they were treated to the visual spectacle of twinkling lights, colorful Christmas trees, and festive holiday décor before a special visit with Santa Claus. Each child received a toy and book of their choice from St. Nick – as well as a winter hat.

This year marked the 65th year that the department store has sought to help spread holiday cheer to underserved children. The store partnered with the New York City Department of Homeless Services and the Hispanic Federation and invited children from 15 social services programs across the city that provide transitional housing, foster care, help for domestic violence survivors, and other family programs.

Lining up for Santa.

Lining up for Santa.

“It’s a wonderful opportunity for these children to take part in,” said Diana Caba, Director of Economic Empowerment for the Hispanic Federation, the network of social service and nonprofit organizations. “This is something that they probably wouldn’t get to do. A lot of these children are from families that aren’t leaving their neighborhoods and wouldn’t be specifically seeking out Santa Claus. This is a treat and they are really happy and grateful.”

For store associates like Katherine Christakos who volunteer their time and efforts, the occasion is its own tradition.

“It’s such a great time,” said Christakos, a team captain and 16-year volunteer. “I love seeing the smiles on their faces. They dance, they get excited about seeing Santa. We just want them to come and be happy.”

The excitement builds.

The excitement builds.

Team captain Cathy Anderson remembers the time when former Mayor David Dinkins attended the event. She has been volunteering with Operation Happy Children for 20 years.

“It’s such a blessing to see these kids – to see their joy and happiness,” said Anderson, who helped guide children through Santaland. “Everyone deserves happiness.”

The spectacle of Santaland.

The spectacle of Santaland.

As the event neared to an end, Macy’s associate and 12-year volunteer Florence Fitzpatrick handed out boxed lunches for the children to take home.

“It’s just a great feeling to be giving back,” she said. “I know on Christmas that these children can open their presents and say that they have a Christmas gift. This is what makes me love what I do.”

Magia por la mañana

Fotos por Sean Carroll

The spectacle of Santaland.

El espectáculo de Santaland.

Por lo general es la multitud de buscadores de ofertas los que causan que las tiendas abran sus puertas temprano.

Pero un contingente mucho más pequeño estaba listo para asaltar Macy’s de Herald Square el pasado martes 1° de diciembre

“It’s a wonderful opportunity,” said Diana Caba, Director of Economic Empowerment for the Hispanic Federation.

“Es una oportunidad maravillosa”, dijo Diana Caba, directora de Empoderamiento Económico de la Federación Hispana.

Navidad llegó temprano para los cerca de 300 niños de toda la ciudad de la Operación Niños Felices de Macy’s, la celebración anual organizada por la tienda departamental.

Empleados de las tiendas y voluntarios en sombreros de elfos dieron la bienvenida a los niños en edad preescolar para un desayuno privado especial lleno de canciones navideñas cantadas en vivo por Stephanie Marie Hanvey y música de DJ Blaze.

Luego fuimos a Santaland, donde fueron agasajados con un espectáculo visual de luces parpadeantes, coloridos árboles de Navidad y decoración festiva, antes de una visita especial a Santa Claus. Cada niño recibió un juguete y el libro de su elección de St. Nick, así como un sombrero de invierno.

Este año marcó el año número 65 que la tienda departamental procura ayudar a difundir la alegría navideña a los niños de escasos recursos. La tienda se asoció con el Departamento de Servicios para las Personas sin Hogar de la ciudad de Nueva York y la Federación Hispana para invitar a niños de 15 programas de servicios sociales de toda la ciudad que proporcionan viviendas transitorias, hogares de acogida, ayuda para sobrevivientes de violencia doméstica y otros programas familiares.

The excitement builds.

La emoción crece.

“Es una maravillosa oportunidad en la que pueden participar estos niños y niñas”, dijo Diana Caba, directora de Empoderamiento Económico de la Federación Hispana, la red de servicios sociales y organizaciones no lucrativas. “Esto es algo que ellos probablemente no podrían hacer. Muchos de estos niños provienen de familias que no dejan sus barrios y no buscarían específicamente a Santa Claus. Esto es un regalo y ellos están realmente felices y agradecidos”.

Para los asociados de la tienda, como Katherine Christakos, quien ofrece voluntariamente su tiempo y esfuerzos, la ocasión es su propia tradición.

Time to fuel up.

Hora de llenar el tanque.

“Es un gran momento”, dijo Christakos, capitana del equipo y voluntaria de 16 años. “Me encanta ver las sonrisas en sus rostros. Bailan, se emocionan por ver a Santa. Sólo queremos que vengan y sean felices”.

Cathy Anderson, capitana del equipo, recuerda el momento en que el ex alcalde David Dinkins asistió al evento. Ella ha sido voluntaria con la Operación Niños Felices durante 20 años.

“Es una bendición ver a estos niños, su alegría y felicidad”, dijo Anderson, quien ayudó a guiar a los niños a través de Santaland. “Todo el mundo merece felicidad”.

Lining up for Santa.

Haciendo fila para Santa.

Mientras el evento se acercaba a su fin, la asociada de Macy’s y voluntaria de 12 años Florence Fitzpatrick, repartió almuerzos en caja para que los niños se llevaran a casa.

“Es una gran sensación el retribuir”, dijo. “Saber que en Navidad estos niños puedan abrir sus regalos y decir que tienen un regalo de Navidad. Esto es lo que me hace amar lo que hago”.