Let’s Fight a War Against Poverty Instead

Mejor luchemos una guerra en contra de la pobreza

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Let’s Fight a War Against Poverty Instead

By Congressman Charles B. Rangel

Congressman Charles B. Rangel.

Congressman Charles B. Rangel.

I stand firmly against U.S. military intervention in Syria.

The conflict in Syria is an international problem requiring an international solution. The United Nations General Assembly and Security Council, the Arab League, and the Organization for Islamic Cooperation should all be at the table discussing options and what they intend to do about a regional conflict that is being fought as a proxy war. It is not acceptable that the United States should bear the entire burden of what needs to be a response from the international community and more specifically the powers in the region.

I have always advocated for the President to seek Congressional approval before launching military action, and therefore applaud President Barack Obama’s decision to consult Congress before engaging the U.S. in Syria. Now I must urge my colleagues in Congress to vote against involving our soldiers in another long and costly war – especially when so many American soldiers have paid the ultimate sacrifice in Iraq and Afghanistan.

The whole idea of a so-called “limited” war doesn’t exist.

Wars are unpredictable by nature. Once a conflict starts, there is no controlling what happens. Even a resolution calling for no boots on the ground could be changed, just as the realities of war change. I cannot support a call for a “limited” war when even limited action places an immense burden on our soldiers and American taxpayers.

War should be the absolute last resort, and I wholeheartedly believe we must reinstate the draft before taking any military action to make sure the American public is fully aware of what we’re getting ourselves into. It is too easy to go to war when it is not your sons or daughters, brothers and sisters on the front lines. By reinstating the draft we will all share in the burden of sending our loved ones off to fight. This will also mean that our choice to go to war was fully supported by the American public.

As we consider taking action against Syria, seven million American households struggle to put food on the table. Poverty levels in this country are at the same levels they were in the 1960s. Gun violence kills hundreds of our children daily. Millions of Americans still lack affordable healthcare. Let us wage war here at home, against the social and economic inequalities plaguing Americans.

If Congress came together to declare war against the poverty and violence in our streets instead of waging war abroad, that is a war I would gladly support.

Mejor luchemos una guerra en contra de la pobreza

Por El Congresista Charles B. Rangel

Congressman Charles B. Rangel.

Congresista Charles B. Rangel

Estoy firmemente en contra de la intervención militar en Siria.

El conflicto en Siria es un problema internacional que requiere una solución internacional. La Asamblea General de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, la Liga Árabe, y la Organización de Cooperación Islámica deben estar todos en la mesa discutiendo opciones y lo que piensan hacer con un conflicto regional que se está luchando como una guerra subsidiaria “de proxy”. No es aceptable que Estados Unidos cargue con todo el peso de lo que debe ser una respuesta de la comunidad internacional, y específicamente los poderes de la región.

Siempre he abogado para que el Presidente busque aprobación del Congreso antes de implementar acción militar, por lo tanto aplaudo al Presidente Barack Obama por su decisión de consultar al Congreso antes de involucrar EE.UU. en Siria. Ahora debo instar a mis colegas en el Congreso a votar en contra de envolver a nuestros soldados en otra guerra larga y costosa – especialmente cuando tantos estadounidenses han pagado el sacrificio final en Irak y Afganistán.

Toda esa idea de una supuesta guerra “limitada” no existe. Las guerras son impredecibles por naturaleza. Una vez que un conflicto empiece, no se puede controlar lo que pase. Hasta una resolución que prohíba el uso de “soldados sobre tierra” puede cambiar, al igual que las circunstancias de la guerra. No puedo apoyar un llamado a una guerra “limitada” cuando hasta la acción limitada coloca una carga inmensa a nuestros soldados y contribuyentes estadounidenses.

La guerra debería ser absolutamente el último recurso, y sinceramente creo que debemos restablecer el reclutamiento antes de emprender cualquier acción militar para asegurarnos de que el público estadounidense este consciente en que nos estamos envolviendo. Es muy fácil ir a la guerra cuando no son sus hijos o hijas, hermanos y hermanas que están frente a la batalla. Al restablecer el reclutamiento tendremos todos partes de la carga de enviar nuestros seres queridos a luchar. Esto también significa que nuestra opción de ir a guerra fue totalmente apoyada por el público estadounidense.

Mientras consideramos acción contra Siria, siete millones de hogares estadounidenses tienen dificultades para proveerse de alimentos. Los niveles de pobreza en este país están en los mismos niveles que estaban en la década de 1960. La violencia con armas mata cientos de nuestros hijos diariamente. Millones de estadounidenses aun no tienen seguro de salud. Vamos a librar una guerra aquí en casa, en contra de las desigualdades económicas que azotan a los estadounidenses.

Si el Congreso se uniera a declarar la guerra contra la pobreza y la violencia en nuestras calles en vez de una en el extranjero, esa sería una guerra que con gusto apoyaría.