“It’s unacceptable,” said City Comptroller Scott Stringer.

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Learning Loss

DOE mishandled remote learning devices: audit

Thousands of remote learning devices during the pandemic were mishandled, according to a new report.

Remote fail.

A scathing new audit from the office of New York City Comptroller Scott Stringer claims that the Department of Education (DOE) mishandled the distribution of thousands of remote learning devices during the pandemic, creating waste and increasing the chances of learning loss for public school students.

Among the findings was that 16,451 requests DOE received in 2020 from students seeking remote learning devices still remained under review or unresolved as recently as March 25, 2021.

“Without [devices], there was no learning,” said Stringer.

Moreover, out of 357,000 internet-enabled iPads the DOE purchased in April and June 2020, the agency erroneously shipped more than one device to at least 3,045 students, the audit said.

“It’s unacceptable. The DOE has no explanation why these requests were left unresolved for such an extended period of time, which is essentially a whole year of schooling,” Stringer said at a press conference outside of DOE headquarters on Wednesday.

“The DOE had one job during this pandemic — get every child the tools and resources to learn outside the classroom,” said Stringer.

According to the audit, the DOE fails to centrally track devices schools issued from their in-house inventories to ensure that the agency’s Division of Instructional and Information Technology (DIIT) does not issue additional devices to students who already received them from their schools.

Additionally, the DOE does not perform timely reviews of device-related data, said Stringer, who added that the agency is still reconciling data regarding device distribution.

“So, these numbers could be even worse, and I expect them to be,” he remarked.

“Before the pandemic, we used to ask the DOE to bring equity to education and equity to the technological divide,” said Farah Despeignes of the Bronx Parent Leaders Advocacy Group. “During the pandemic, we could not account for how many students did not have devices. And when we asked questions, we could not have answers. It is imperative that the DOE not only track devices but that they become transparent.”

“It’s unacceptable,” said City Comptroller Scott Stringer.

Among other recommendations, Stringer’s report suggested that the DOE establish a central tracking system to account for all devices issued to students, develop written policies and procedures governing the agency’s management of validating student requests for a device, and ensure that its device request data is reconciled to distribution data to provide an accurate count.

Stringer also demanded that the DOE identify every public school child that failed to receive a device when they needed it, then provide them with an iPad and resources to address any learning loss.

“The DOE spent $287 million for 511,000 iPads and pays $4 million a month for the data plans for these devices,” Stringer said. “But if these devices aren’t getting to the kids that need them, then most of our students are left paying the price for years to come.”

To read more about the investigation, go to on.nyc.gov/3x7BO2d.

 

Pérdida de aprendizaje

Dispositivos de aprendizaje remoto mal manejados por el DOE: auditoría

Miles de dispositivos de aprendizaje remoto durante la pandemia se manejaron mal, según un nuevo informe.

Falla remota.

Una nueva auditoría mordaz de la oficina del contralor de la ciudad de Nueva York Scott Stringer afirma que el Departamento de Educación (DOE, por sus siglas en inglés) manejó mal la distribución de miles de dispositivos de aprendizaje remoto durante la pandemia, generando desperdicio y aumentando las posibilidades de pérdida de aprendizaje para los estudiantes de escuelas públicas.

Entre los hallazgos se encuentra que 16,451 solicitudes que el DOE recibió en 2020 de estudiantes que buscaban dispositivos de aprendizaje remoto aún permanecían en revisión o sin resolver hasta el 25 de marzo de 2021.

“Sin [dispositivos], no había aprendizaje”, dijo Stringer.

Además, de las 357,000 iPads habilitadas para Internet que el DOE compró en abril y junio de 2020, la agencia envió erróneamente más de un dispositivo a al menos 3,045 estudiantes, según la auditoría.

“Es inaceptable. El DOE no tiene una explicación de por qué estas solicitudes quedaron sin resolver durante un período tan prolongado, que es esencialmente un año escolar completo”, dijo Stringer en una conferencia de prensa afuera de la sede del DOE el miércoles.

“El DOE tenía un trabajo durante esta pandemia: proporcionar a cada niño las herramientas y los recursos para aprender fuera del aula”, dijo Stringer.

Según la auditoría, el DOE no realiza un seguimiento centralizado de los dispositivos que las escuelas emiten a partir de sus inventarios internos para garantizar que la División de Tecnología de la Información y la Instrucción (DIIT, por sus siglas en inglés) de la agencia no emita dispositivos adicionales a los estudiantes que ya los recibieron de sus escuelas.

Además, el DOE no realiza revisiones oportunas de los datos relacionados con los dispositivos, dijo Stringer, quien agregó que la agencia aún está conciliando los datos con respecto a la distribución de los dispositivos.

“Entonces, estos números podrían ser incluso peores, y por lo que veo, lo serán”, comentó.

“Antes de la pandemia, solíamos pedirle al DOE que aportara equidad a la educación y a la división tecnológica”, dijo Farah Despeignes del grupo Padres Líderes de Defensa del Bronx. “Durante la pandemia, no pudimos dar cuenta de cuántos estudiantes no tenían dispositivos. Y cuando hicimos preguntas, no pudimos recibir respuestas. Es imperativo que el DOE no solo rastree los dispositivos, sino que se vuelva transparente el proceso”.

“Es inaceptable”, dijo el contralor de la ciudad Scott Stringer.

Entre otras recomendaciones, el informe de Stringer sugirió que el DOE cree un sistema de seguimiento central para contabilizar todos los dispositivos entregados a los estudiantes, desarrolle políticas y procedimientos escritos que rijan la gestión de la agencia para validar las solicitudes de los estudiantes para un dispositivo y se asegure de que se concilien los datos de las solicitudes de dispositivos con los de distribución para proporcionar un recuento preciso.

Stringer también exigió que el DOE identifique a todos los niños de las escuelas públicas que no recibieron un dispositivo cuando lo necesitaban y entonces les proporcione una iPad y recursos para enfrentar cualquier pérdida de aprendizaje.

“El DOE gastó $287 millones de dólares en 511,000 iPads y paga $4 millones de dólares al mes por los planes de datos para estos dispositivos”, dijo Stringer. “Pero si estos dispositivos no llegan a los niños que los necesitan, la mayoría de nuestros estudiantes tendrán que pagar el precio en los próximos años”.

Para leer más sobre la investigación, vaya a on.nyc.gov/3x7BO2d.