Keeping the parks safe with Sgt. Sunny
Manteniendo los parques seguros con la Sargento Sunny

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Keeping the parks safe with Sgt. Sunny

By Lauren Shapiro

Sergeant Sunny Corrao, a New York City Urban Park Ranger stationed in the Inwood Hill Park Nature Center, here holds a gyrfalcon.

Sergeant Sunny Corrao, a New York City Urban Park Ranger stationed in the Inwood Hill Park Nature Center, here holds a gyrfalcon.

To outsiders, Manhattan, the heart of New York City, is world famous as the exciting home of theatre, fashion and museums; but those living in Inwood and Washington Heights know that the local parks rival those attractions.

They may not, however, know all the secrets of Inwood Park.

“There are salamanders, skunks, lots of waterfowl from mallards to herons. It’s amazing that there is so much life and wildlife in Manhattan,” said Sergeant Sunny Corrao, a New York City Urban Park Ranger stationed in the Inwood Hill Park Nature Center.

“My favorite part of the job is going outside and going on patrol – walking the park, driving through certain areas making sure the park is safe,” added Sgt. Corrao.

In addition to their natural inhabitants, the marsh and forest are sometimes temporary home to animals, like coyotes, passing through, and to abandoned pets. Keeping the park safe often means animal rescue and transfer of the animals to a licensed wildlife rehabilitator.

On a recent visit with Sgt. Corrao, for example, a juvenile red tail hawk was on the ground and, as she noted, “It wasn’t trying to get away from people.”

Sgt. Corrao explained, “It’s usually because it’s the first year away from their parents, their first time hunting. A ranger went to contain it and realized it was lethargic and weak so we took it to a rehabilitator.”

Not all animals found have lost their way, but have, in fact, been left.

“We do have to address conditions where people abandon pets in the park – dogs, cats, chickens, turtles. People think turtles will survive, but they’re awfully used to being fed, and the indoor environment keeps their body temperatures up, so they have never had to hibernate.”

If a turtle doesn’t go underneath the mud when winter starts, it won’t survive and must be rescued.

Sometimes park staff, in the course of their work, inadvertently cause harm.

“If someone was pruning a tree and the mother squirrel runs away, we’ll take the abandoned nest to a rehabilitator.

The rehabilitator will feed the young and teach them how to be a squirrel so they can be re-released back into the park.”

Not only animals need protection.

Sgt. Corrao was dismayed to notice that “trees that were cut down as opposed to falling down. Recently someone took the top five feet off a pine tree.

They left a two-foot piece of tree, which will now become a shrub, because without the apical meristem [those are the cells on the top of the tree, that continue to grow upward] won’t grow.

The trunk of the tree, the part that’s left, won’t grow anymore. The limbs that are left will grow, but it will look like a shrub. It won’t be a tree anymore.”

The rangers are on constantly on the look-out for tree attacks. “We’re the police of the parks. We do have arrest powers,” said Sgt. Corrao.

“I have written a summons for damaging a tree which makes [the person] responsible for monetary damages to replace the tree.”

Sgt. Corrao grew up in Reno, Nevada, living near “lots of mountains and awesome deserts.”

She was an “environmental nut,” always after her parents to recycle, and she and her friends played behind rocks, imagining they were animals. “I always dreamed of wearing a Smoky the Bear hat.”

Her dream came true when she came to New York City and got a job as a summer park ranger.   She’s been wearing the hat ever since.

 

IN GRAY BOX

If you’re looking for activities in the park for children, here are some things Sgt. Corrao offers as suggestions:

  • Put acorns into a pail of water.   Those that float to the top are no good – probably a squirrel or insects ate the nut – discard these.   Take a good acorn and plant it in a pot indoors, give it water and lots of sunshine. When it grows, trans-plant it outside.
  • Keep a tree journal. Once a week write an entry, and note any changes in leaf size or shape. Look at the journal and the tree a few months later and assess the changes over time.
  • Get out and enjoy being outside! Children, says Sgt. Corrao, “will learn things just from being out there – anything from playing in the leaves to turning over logs.”

 

Manteniendo los parques seguros con la Sargento Sunny

Por Lauren Shapiro

Sergeant Sunny Corrao, a New York City Urban Park Ranger stationed in the Inwood Hill Park Nature Center, here holds a gyrfalcon.

La Sargento Sunny Corrao es un Guardabosque de Parque Urbano de la ciudad de Nueva York estacionada en el Centro Natural del Parque Inwood Hill.

Para los forasteros, Manhattan, el corazón de la ciudad de Nueva York, es mundialmente conocido como el emocionante hogar del teatro, la moda y los museos; pero aquellos viviendo en Inwood y Washington Heights saben que los parques locales rivalizan con esas atracciones.

Sin embargo, a lo mejor ellos no conocen todos los secretos del Parque Inwood.

Hay salamandras, zorrillos, gran variedad de aves acuáticas desde patos silvestres hasta garzas.

Es increíble que exista tanta vida y vida silvestre en Manhattan”, dijo la Sargento Sunny Corrao, Guardabosques de Parque Urbano en la ciudad de Nueva York estacionado en el Centro Natural del Parque Inwood Hill.

“Mi parte favorita del trabajo es salir afuera y patrullar – caminar el parque, guiar a través de ciertas áreas asegurándome que el parque esté seguro”, añadió la Sargento Corrao.

Además de sus habitantes naturales, el pantano y el bosque algunas veces son hogar de animales como los coyotes, pasando a través, y de animales abandonados.

El mantener el parque seguro a menudo significa rescatar animales y transferir los animales a un rehabilitador de vida silvestre licenciado.

Por ejemplo, en una reciente visita con la Sargento Corrao, había un halcón de cola roja joven en el suelo y según ella notó, “no estaba tratando de alejarse de las personas”.

La Sargento Corrao explicó, “es normal porque es su primer año lejos de sus padres, su primera vez cazando.

Un guardabosques fue para contenerlo y se dio cuenta que estaba lento y débil así es que lo llevamos a un rehabilitador”.

No todos los animales encontrados han perdido su camino, pero de hecho, han sido dejados.

“Nosotros tenemos que tomar acción en condiciones donde las personas abandonan animales en el parque – perros, gatos, gallinas, tortugas.

La gente piensa que las tortugas sobrevivirán, pero ellas están acostumbradas a ser alimentadas, y el ambiente adentro mantiene la temperatura de su cuerpo alta, así es que nunca han tenido que hibernar”.

Si la tortuga no se va debajo del lodo cuando comienza el invierno, no sobrevivirá y debe de ser rescatada. Algunas veces los empleados del parque, en el transcurso de su trabajo, sin querer causan daño.

“Si alguien está podando un árbol y la mama ardilla sale huyendo, llevamos el nido abandonado a un rehabilitados.

El rehabilitador alimentará al joven y lo enseñará a ser una ardilla para que pueda ser regresada de vuelta al parque”.

No sólo los animales necesitan protección.

La Sargento Corrao quedó consternada al darse cuenta que “los árboles fueron cortados a diferencia de caerse. Recientemente alguien tomó los primeros cinco pies de un pino.

Dejaron dos pies de árbol, lo cual ahora se convertirá en un arbusto, porque sin el ‘apical meristem’ (esas son las células en el tope del árbol, que continúa creciendo) no crecerá. El tronco del árbol, la parte que fue dejada, ya no crecerá.

Las ramas que fueron dejadas crecerán, pero parecerá un arbusto. Ya no será un árbol”.

Los guardabosques están constantemente en la búsqueda de ataques a árboles.

“Nosotros somos la policía de los parques. Nosotros tenemos el poder de arrestar”, dijo la Sargento Corrao.

“Yo he escrito multas por dañar un árbol lo cual hace a la persona responsable por daños monetarios para reemplazar el árbol”.

La Sargento Corrao creció en Reno, Nevada, viviendo cerca de “muchas montañas e increíbles desiertos”.

Ella era una “loca ambiental”, siempre detrás de sus padres para que reciclaran, y ella y sus amigos jugaban detrás de las rocas, imaginando que eran animales.

“Siempre soñé con ponerme un sombrero de ‘Smoky the Bear’”.

Su sueño se hizo realidad cuando vino a la ciudad de Nueva York y consiguió un empleo como guardabosques del parque en el verano. Ha estado utilizando el sombrero desde entonces.

 

EN CAJA GRIS

Si está buscando actividades en el parque para niños, aquí hay algunas cosas que la Sargento Corrao ofrece como sugerencias:

. Coloque bellotas en un cubo de agua. Aquellas que flotan hasta arriba no son buenas – probablemente una ardilla o insecto se comió la nuez – esas descártelas.

Tome una buena bellota y siémbrela en una maceta afuera, déle agua y mucha luz solar. Cuando crezca, transplántela afuera.

. Mantenga un jornal de un árbol. Una vez a la semana escriba un dato, y anote cualquier cambio en el tamaño de la hoja o la forma.

Mire el jornal y el árbol por algunos meses y evalúe los cambios durante el tiempo.

. Salga y disfrute el estar afuera.

Los niños, dice la Sargento Corrao, “aprenderá cosas solo por estar ahí – cualquier cosa desde jugar con las hojas hasta volcar troncos”.