Handling with care
Manejo con cuidado

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Handling with care

Story and photos by Natasha Soto

“Recycling is personal,” said Co-Chair Sarah Martin (left) with Joan Levine.

“Recycling is personal,” said Co-Chair Sarah Martin (left) with Joan Levine.

They like to talk trash.

The group of women sat around a table piled high in the lobby of the 21-story building on La Salle Street this past Sat., Mar. 18th.

“This is a tricky one,” Marie Ladoux said, as she picked up a disposable red bowl from the table and tapped it on the side with her fingernail. “You’d think it’s plastic, but upon further inspection, it’s Styrofoam.”

She mulled it over a bit longer before declaring, “Trash!” and tossed it into a bin lined with a black bag.

Part of a grassroots effort called the Morningside Heights/West Harlem Sanitation Coalition, the women have hosted educational workshops for residents uptown for over two decades. The sessions impart information on, among other topics, how and where to recycle household items; changes to sanitation and recycling laws; and the proper disposal of textiles and electronics.

Saturday morning’s workshop was held in the lobby of a Morningside Gardens Co-op building, and residents stopped to chat with the women as they held forth.

The workshops are held throughout the neighborhood.

The workshops are held throughout the neighborhood.

Coalition Co-Chair Sarah Martin said that her efforts to educate and engage her neighbors on recycling were a lifelong commitment.

“Recycling is personal,” said Martin, who suffers from asthma. “You have to be emotionally involved in breathing better air.”

Long before becoming a part of the community-based organization, she’d clean up vacant lots and parks in the neighborhood.

Coalition Co-Chair Joan Levine said the group’s work was about reaching all community members.

“We used to work floor by floor,” recalled Levine. “We would knock on doors, and host recycling workshops on each one.”

When they first set out to raise awareness twenty years ago, the landscape was far grimmer.

“Garbage was being put out in big, unsorted black bags, which would get ripped apart by rats and people looking for bottle deposits,” said Levine. “It was really terrible, because you had to wade through garbage to get to work.”

The group launched a pilot program in public housing.

The group launched a pilot program in public housing.

Environmental justice has always been at the core of the organization’s mission, she noted, and members have been particularly focused on engaging their public housing neighbors.

Just across the street from the Morningside Gardens stand the General Ulysses S. Grant Houses, one of the largest New York City Housing Authority (NYCHA) complexes. Martin herself was once a resident there.

Though recycling has been the law in New York City since 1989, it has not had much traction at the Grant Houses, say the women.

More than 400,000 New Yorkers live in NYCHA’s 328 public housing developments, and the agency has pledged to be fully compliant with the city’s recycling laws by the end of 2016.

“[NYCHA is] the biggest landlord in the city,” said Levine.

To that end, the Coalition sought and received a City Council grant in 2006 for a pilot program at the Grant Houses that includes monthly environmental education forums an internship program of recycling monitors.

The group’s members believe that the major barriers to compliance are the inconvenience and inaccessibility of many bin locations, as well as a lack of public outreach and education around recycling.

Coalition members chat with neighbors.

Coalition members chat with neighbors.

“Having some recycling bins outside is not enough,” insisted Martin. “We need convenient recycling on each floor, especially for the elderly residents. [What’s being done is] not enough to create the culture of recycling.”

Peer-to-peer communication and outreach, they insist, is the best way to cultivate and sustain more ecological practices on waste management.

“They need to have it in here,” proclaimed Martin, motioning to her heart. “They need to want to do it from here, because that’s how they understand it.”

As they sorted through items and chatted with neighbors, there were signs of success.

One woman smiled as she sailed past without stopping.

“It’s ok,” she called out reassuringly. “I am an avid recycler.”

For more information, please visit www.sanitationcoalition.org.

Manejo con cuidado

Historia y fotos por Natasha Soto

En la marcha del Cambio Climático de la Gente en 2014.

En la marcha del Cambio Climático de la Gente en 2014.

Les gusta hablar sobre basura.

El grupo de mujeres se sentó alrededor de una mesa amontonada en el vestíbulo del edificio de 21 pisos en la calle La Salle, el pasado sábado 18 de marzo.

“Este es uno difícil,” dijo Marie Ledoux, mientras recogía un recipiente rojo desechable de la mesa y lo golpeaba con la uña. “Uno pensaría que es de plástico, pero tras una inspección, es de espuma de poliestireno”.

Reflexionó durante un poco más de tiempo antes de declarar: “¡Basura!” Y lo arrojó a un cubo forrado con una bolsa de color negro.

Parte de un esfuerzo a nivel local llamado la Coalición de Saneamiento Morningside Heights/West Harlem, las mujeres han organizado talleres educativos para los residentes de norte del condado durante más de dos décadas. Las sesiones difunden información sobre, entre otros temas, cómo y dónde reciclar artículos para el hogar; cambios en las leyes de saneamiento y reciclaje y la eliminación adecuada de textiles y electrónicos.

El taller del sábado por la mañana se llevó a cabo en el vestíbulo del edificio Co-op Jardines Morningside, y los residentes pasaron para charlar con las mujeres que no paraban de hablar.

Contenedores de reciclaje afuera de las Casas Grant.

Contenedores de reciclaje afuera de las Casas Grant.

La copresidenta de la Coalición, Sarah Martin, dijo que sus esfuerzos para educar e involucrar a sus vecinos sobre el reciclaje eran un compromiso de por vida.

“El reciclaje es personal”, dijo Martin, quien sufre de asma. “Una tiene que estar emocionalmente involucrada en respirar mejor aire”.

Mucho antes de convertirse en parte de la organización comunitaria, ella limpiaba terrenos baldíos y parques en el vecindario.

La copresidenta de la Coalición, Joan Levine, dijo que el trabajo del grupo era llegar a todos los miembros de la comunidad.

“Solíamos trabajar piso por piso”, recuerda Levine. “Nos gustaría llamar a las puertas y organizar talleres de reciclaje en cada una”.

Cuando se estableció por primera vez para aumentar la conciencia hace veinte años, el paisaje era mucho más sombrío.

“La basura era puesta en grandes bolsas negras sin ordenar, las cuales eran destruidas por ratas y personas que buscaban botellas”, dijo Levine. “Era realmente terrible, porque había que vadear a través de la basura para llegar al trabajo”.

La justicia ambiental siempre ha estado en el centro de la misión de la organización, señaló, y los miembros han estado particularmente enfocados en involucrar a sus vecinos de las viviendas públicas.

The group helps facilitate the safe disposal of electronics.

El grupo ayuda a facilitar la eliminación segura de electrónicos.

Al otro lado de la calle de los Jardines Morningside se erigen las Casas General Ulysses S. Grant, uno de los complejos más grandes de la Autoridad de Vivienda de la Ciudad de Nueva York (NYCHA por sus siglas en inglés). Martin misma residió alguna vez ahí.

Aunque el reciclaje ha sido la ley en la ciudad de Nueva York desde 1989, no ha tenido muchos adeptos en las Casas Grant, dicen las mujeres.

Más de 400,000 neoyorquinos viven en los 328 complejos de viviendas públicas de NYCHA, y la agencia se ha comprometido a cumplir completamente con las leyes de reciclaje de la ciudad a finales de 2016.

“[NYCHA] es el mayor arrendador de la ciudad”, dijo Levine.

Con ese fin, la Coalición solicitó y recibió una subvención del Ayuntamiento en 2006 para un programa piloto en las Casas Grant, que incluye foros mensuales de educación ambiental y un programa de prácticas de monitores de reciclaje.

Los miembros del grupo creen que los principales obstáculos para el cumplimiento son las inconvenientes e inaccesibles ubicaciones de muchos contenedores de basura, así como la falta de actividades de divulgación y educación en torno al reciclaje.

Coalition members chat with neighbors.

Miembros de la Coalición charlan con los vecinos.

“Tener algunos contenedores de reciclaje afuera no es suficiente”, insistió Martin. “Necesitamos un reciclaje conveniente en cada piso, en especial para los residentes de edad avanzada. [Lo que se está haciendo] no es suficiente para crear la cultura del reciclaje”.

Comunicación y difusión entre pares, insisten, es la mejor manera de cultivar y mantener prácticas más ecológicas en el manejo de residuos.

“Se necesita tenerlo aquí”, proclamó Martin, señalando su corazón. “Tienen que querer hacerlo desde aquí, porque así es como lo entienden”.

Mientras ordenaban artículos y conversaban con los vecinos, había señales de éxito.

Una mujer sonrió al pasar sin detenerse.

“Está bien”, dijo en voz alta de modo tranquilizador. “Soy una ávida recicladora”.

Para más información, por favor visite www.sanitationcoalition.org.