Get an education – on getting into and through college
Consiga una educación – ir a y a través de las universidades

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Get an education – on getting into and through college

by Carolina Pichardo

My college graduation was a major highlight – and a hard-won victory.

My college graduation was a major highlight –
and a hard-won victory.

I have many of the same dreams for my daughter as my mother had for me.

The biggest one of them all: for her to attend college.

Recently, there’s been a lot of talk about education among Latinos and African-Americans, their concerns over the rising costs college tuition, and how these groups are grappling with the costs.

A recent survey from The Pew Research Center revealed that Latinos are the largest minority group in four-year colleges now, surpassing African-Americans for the first time.  Hispanics now make up16.5 percent of American college students, and the number of 18- to 24-year-old Hispanics enrolled in four-year colleges exceeded 2 million in 2011.

Our children will soon be rising, one hopes, to add ever more students to those promising numbers.

They have to.

Still, attending college and walking through those doors is one thing; the hard reality of the costs of education and the pressure that puts on our communities is another.

While in college, I lost my scholarship after dropping my GPA.

This was after working a full-time job, being a mom and sort of handling a home (the mess in our apartment would have told you otherwise).

At the time, my GPA was the last worry for me and it suffered.

But I took the blow and started paying for my tuition out of pocket.

I developed a plan.

I’d enroll in class for one semester, pay it during the next and enroll again after that.

It sounded perfect.

Only problem was, my school was New York University.

The cost of two classes was enough to put a down payment on the purchase of a house.

So, after becoming a master chef with work lunch, an expert coupon clipper, and a few loans later, I managed to push ahead, and I paid, painstakingly, for my degree.

And no, in case you were wondering, same as with the majority of low-income and working class families today, taking Romney’s advice of asking my parents for money was out of the question.

While they helped me any way they could, they were small business owners with financial issues of their own.

Most YUMs who aspire to augment their education, and who wish to see their children do the same when the time comes, understand this issue all too well.

It’s challenging to fit in school when your budget barely provides for the basics.

It’s also challenging when not only can your parents not provide financially, but haven’t got a clue about the process of attending.

It feels like a tremendous burden to shoulder on your own.

So yes, the numbers are going up.

We are better prepared for the getting in and attending class part.

Some of us have even learned the in’s and out’s of SAT’s and AP exams, campus visits and meal plans.

However, we need to also arm our children with the knowledge, reinforced early and often, that the financial investments to be made in their education come with sacrifice and planning.

Your child and you could work together in making this happen, and with a little forethought, the experience could turn into a collaborative project that will highlight a shared interest: getting through the rigors (all of them) of college.

Here are some tips from my own personal experience that could help you:

New journey

This is a new journey. Yes, our budding college students are teenagers when the planning gets under way in earnest. Many are eighteen or older, which means adulthood for many.  Treat them as such, and coordinate meetings for college at the end of each semester.

Scholarship assistance

There are many scholarships and opportunities available for our children.

My first source were the very colleges themselves. Many colleges have money available. It may not be much, but it could help with some of the costs. There are also counselors within our high schools that need to be sought out and engaged. There are also helpful guides and books, independent organizations who seek to connect you to scholarships and financing, and of course, the Internet. I must warn you – the latter can be very overwhelming. Start slow, get organized; you will be well on your way.

Think through loans

You might still need to take out some loans. Again, touch base with the schools and discuss your options. Your child will really need you for this part. It can be a very confusing financial world to manage. Your both becoming as informed and educated as possible is very important. Remember, two heads are always better than one. And that’s how you should see this college journey in its entirety.

Be a team

Above all, recognize that you and your child are taking on this exciting process together, and however daunting it might seem, you are a team – with unique resources and talents. Your child’s successful ability to navigate through college will be due to you both approaching the planning with resolve and patience.

Enjoy the ride.

 

Consiga una educación – ir a y a través de las universidades

Por Carolina Pichardo

My college graduation was a major highlight – and a hard-won victory.

Mi graduación de Universidad fue un gran
evento – y una victoria bien ganada.

Tengo para mi hija muchos de los sueños que mi madre tenía para mí.

El más grande de todos: que asista a la universidad.

Recientemente, ha existido mucho de que hablar acerca de la política sobre la educación entre los latinos y los afroamericanos, sus preocupaciones sobre los aumentos en los costos de matrículas de las universidades y como estos grupos están luchando con los costos.

Una reciente encuesta del Centro ‘The Pew Research’ reveló que ahora los latinos son el grupo minoritario más grande en universidades de cuatro años, superando a los afroamericanos por primera vez. Los hispanos ahora hacen un 16.5 por ciento de los estudiantes en colegio, y el número de hispanos entre 18 y 24 años inscritos en universidades de cuatro años excedieron los 2 millones en el 2011. Nuestros niños pronto estarán subiendo, espero, para añadir más estudiantes a esos prometedores números.

Tienen que hacerlo.

Aunque asistir a la universidad y caminar a través de esas puertas es una cosa; la dura realidad de los costos de educación y la presión que pone en nuestras comunidades es otra.

Cuando estaba en la universidad, perdí mi beca luego de bajar mi promedio general  (GPA por sus siglas en inglés).

Esto fue luego de trabajar un empleo a tiempo completo, ser madre y manejar un hogar (el reguero en nuestro apartamento le hubiera dicho lo contrario).

Por supuesto, mi GPA era mi menor preocupación y sufrió.

Pero tomé el golpe y comencé a pagar mis estudios con mi dinero.

Desarrollé un plan.

Me inscribía en clases por un semestre, lo pagaba durante el otro y luego me volvía a inscribir. Sonaba perfecto.

El único problema era que mi escuela era la Universidad de Nueva York y el costo de dos clases era lo suficiente para poner el pronto para comprar una casa.

Así es que luego de convertirme en una tremenda chef con el almuerzo del trabajo, una experta recortadora de cupones y unos cuantos préstamos, logré seguir adelante y pagué trabajosamente por mi grado.

Y no, en caso de que se esté preguntando, al igual que la mayoría de las familias de bajos ingresos y trabajadoras de hoy en día, el tomar el consejo de Romney de pedirles a mis padres dinero estaba fuera de cuestión.

Aunque ellos me ayudaron como pudieron, eran dueños de pequeños negocios con varios problemas financieros propios.

La mayora de los estudiantes de NYU que aspiran aumentar su educación y que desean ver a sus hijos hacer lo mismo cuando llegue el momento, entienden esto muy bien.

Es difícil encajar en la escuela cuando tu presupuesto a penas provee para lo básico.

También es difícil cuando no solo tus padres no pueden ayudar financieramente, sino el no tener ni la más mínima idea acerca del proceso.

Se siente como una carga demasiada onerosa para usted.

Pues si, los números están subiendo.

Estamos mejor preparados en la parte de asistir.

Algunos de nosotros hemos aprendido todo acerca de los exámenes SAT y AP, visitas a recintos y planes de comida.

Sin embargo, vamos también a armar a nuestros niños con el conocimiento, reforzar temprano y a menudo, que las inversiones financieras en su educación vienen con sacrificio y planificación.

Su hijo/a y usted puede trabajar juntos para que esto suceda, y con un poco de previsión, la experiencia puede convertirse en un proyecto colaborativo que destacara un interés compartido: pasar los rigores (todos ellos) de la universidad.

Aquí algunos consejos de mi propia experiencia personal que podrían ayudarlo en su viaje:

Nuevo viaje

Este es un nuevo viaje. Si, nuestros estudiantes de universidad son adolescentes cuando se comienza la planificación. Muchos tienen dieciocho o más, lo cual significa adultez para muchos. Trátelos como tal, y coordine reuniones en la universidad al final de cada semestre.

Asistencia en becas

Hay muchas becas y oportunidades disponibles para nuestros niños.

Mi primera fuente lo fueron las mismas universidades. Muchas universidades tienen dinero disponible. Podría no ser mucho, pero podría ayudar con algunos de los costos. También hay consejeros dentro de nuestras escuelas superiores que necesitan ser buscados y comprometidos. También hay guías y libros útiles, organizaciones independientes que buscan conectarlo con becas y financiamiento, y claro está, el Internet. Debo de prevenirle – este último podría ser bien abrumador. Comience lento, organícese, y su hijo/a y usted estarán en camino.

Piense en préstamos

A lo mejor todavía necesita tomar algunos préstamos. De nuevo, verifique con las escuelas y discuta sus opciones. Su hijo/a podría necesitarlo en parte. Podría ser un mundo financiero bastante confuso para manejar, y es muy importante que ambos estén informados y educados lo más posible. Recuerde, dos cabezas piensan mejor que una. Y así es como debería de ver este viaje universitario.

Sea un equipo

Sobre todo, reconozca que usted y su hijo/a están tomando este emocionante proceso juntos, y por más difícil que pueda parecer, son un equipo – con recursos y talentos. La habilidad de su hijo/a para navegar a través del colegio será debido a que ambos se acercan a la planificación con resolución y paciencia.

Disfrute el viaje.