Feeding the Gap
Alimentar la brecha

  • English
  • Español

Feeding the Gap

By Karra Puccia

Quote:

The program can seem like the world’s best-kept secret.

During 10 months of the year, hundreds of thousands of New York City kids eat free school breakfasts and lunches. These meals constitute a vital lifeline for families with already-stretched food budgets. So for many such families, the June 28th last day of public school classes may be less about planning summer fun for the kids and more about facing a serious months-long gap in their nutrition.
It doesn’t have to be that way.

Each year, the federal Summer Food Service Program (which New York City’s Department of Education administers under the name “NYC Summer Meals”) provides free breakfasts and lunches to all kids 18 and younger – without registration, documents or ID required.

From June 29th – the first full day of summer school vacation – right through September 2nd, Summer Meals will be offered weekdays at public schools, Parks Department outdoor pools, New York City Housing Authority complexes, libraries, food pantries, soup kitchens, community organizations and other locations throughout the city. There will also be four mobile food trucks providing meals seven days a week.

Nutritious meals are available all summer. Photo: Feeding America

Nutritious meals are available all summer.
Photo: Feeding America

Unfortunately, the Summer Meals program can seem like the world’s best-kept secret.

Food Bank For New York City is in a position to know. We serve nearly 1.4 million people – almost one out of every five New Yorkers – through a network of food pantries, soup kitchens and community-based charities. And our October 2013 report, Hunger’s New Normal: Redefining Emergency in Post-Recession New York City, which was based on interviews with more than 1,200 people using food pantries and soup kitchens in all five boroughs, found that a whopping two-thirds of families using those resources don’t take advantage of Summer Meals.

The number one reason? They don’t even know about it.

This isn’t just a New York City phenomenon. Earlier this month, the respected Urban Institute think tank reported that while some 22 million school-age children eat free or reduced-price school lunches nationwide, only about 2.6 million of them – just over one in 10 – take part in the federal Summer Food Program. The effects of such summer-long nutrition deficits can be especially critical for young children, for whom even mild undernutrition can stunt physical growth and adversely affect brain development.

So spreading the word about Summer Meals is vital.

Information about Summer Meals sites can be found in a variety of ways, including:

  • Calling 311 and asking for Summer Meals locations in your zip code.
  • Visiting the SchoolFood website at http://bit.ly/28ZYmXB and searching for Summer Meals locations.
  • Downloading the SchoolFood app to search for Summer Meals locations.
  • Texting “NYCMeals” to 877-877. After providing a street address and zip code you’ll be directed to the nearest Summer Meals locations.
These meals constitute a vital lifeline.

These meals constitute a vital lifeline.

Summer, unfortunately, is also the time of year when the supply of food for food pantries and soup kitchens in our city is at its lowest – so Food Bank For New York City will also be providing information about Summer Meals at the food pantries and other programs in our citywide network. For more information, please visit www.foodbanknyc.org.

Let’s join together in spreading the word to make sure that no child faces hunger this summer.

 

Karra Puccia is a government relations fellow at Food Bank For New York City, a main supplier of emergency food for New York City and a major hunger relief organization throughout the five boroughs for more than 30 years. This originally appeared in the Urban Matters newsletter, a publication of The Center for New York City Affairs at the New School.

 

 

Alimentar la brecha

Por Karra Puccia

Frase:

El programa puede parecer el secreto mejor guardado del mundo.

Durante 10 meses del año, cientos de miles de niños de la ciudad de Nueva York comen desayunos y almuerzos escolares gratuitos. Estas comidas constituyen una vital fuente de ingresos para las familias con presupuestos de alimentos ya estirados. Así que para muchas de estas familias el 28 de junio, último día de clases de las escuelas públicas, puede ser menos sobre planificar la diversión del verano para los niños y más sobre enfrentar una gran brecha de meses de duración en su nutrición.

No tiene por qué ser así.

Cada año, el Programa Federal de Alimentos de Verano (que el Departamento de Educación de la ciudad de Nueva York administra bajo el nombre “Comidas de Verano NYC”) ofrece desayunos y almuerzos gratuitos a todos los niños de hasta 18 años sin necesidad de inscripción, ni requiere documentos ni identificación.

Del 29 de junio -el primer día de las vacaciones escolares de verano- hasta el 2 de septiembre, se ofrecerán comidas de verano todos los días en las escuelas públicas, en piscinas al aire libre del Departamento de Parques, en complejos de la Autoridad de Vivienda de la ciudad de Nueva York, bibliotecas, despensas de alimentos, comedores populares, organizaciones comunitarias y otros lugares de la ciudad. También habrá cuatro camiones móviles de alimentos proporcionando comidas siete días a la semana.

Por desgracia, el programa de alimentos de verano puede parecer el secreto mejor guardado del mundo.

El Banco de Alimentos de la ciudad de Nueva York lo sabe. Servimos a casi 1.4 millones de personas -casi uno de cada cinco neoyorquinos- a través de una red de despensas de alimentos, comedores y organizaciones benéficas de la comunidad. Y nuestro informe de octubre de 2013, Hunger’s New Normal: Redefining Emergency in Post-Recession New York City, que se basó en entrevistas a más de 1,200 personas que utilizan las despensas de alimentos y comedores en los cinco condados, encontraron la friolera de que dos tercios de las familias que utilizan esos recursos no aprovechan las comidas de verano.

¿La razón número uno? Ni siquiera conocen el programa.

Esto no es sólo un fenómeno de la ciudad de Nueva York. A principios de este mes, el respetado think tank Urban Institute informó que mientras que unos 22 millones de niños en edad escolar comen las comidas escolares gratuitas o de precio reducido en todo el país, sólo alrededor de 2.6 millones de ellos -algo más de uno de cada 10- participan en el programa federal de alimentos de verano. Los efectos de tales déficits nutricionales durante todo el verano pueden ser especialmente críticos para los niños pequeños, para los cuales incluso la desnutrición leve puede impedir el crecimiento físico y afectar negativamente el desarrollo del cerebro.

Así que correr la voz sobre Comidas de Verano es de vital importancia.

La información sobre sitios de comidas de verano se puede encontrar de varias maneras, incluyendo:

  • Llamar al 311 y preguntar por las ubicaciones de Comidas de Verano en su código postal.
  • Visitar el sitio web de SchoolFood en http://bit.ly/28ZYmXB y buscar ubicaciones de Comidas de Verano.
  • Descargar la aplicación SchoolFood para encontrar ubicaciones de Comidas de Verano.
  • Enviar “NYCMeals” por mensaje de texto al 877-877. Después de proporcionar un código postal y dirección, se le indicará los lugares más cercanos de Comidas de Verano.
Estas comidas constituyen una fuente vital de ingresos.

Estas comidas constituyen una fuente vital de ingresos.

El verano, por desgracia, es también la época del año en que el suministro de alimentos para las despensas de alimentos y comedores populares en nuestra ciudad es el más bajo, por lo que Banco de Alimentos de la ciudad de Nueva York también estará proporcionando información sobre Comidas de Verano en las despensas de alimentos y otros programas de nuestra red en toda la ciudad. Para obtener más información, por favor visite www.foodbanknyc.org.

Unámonos y corramos la voz para asegurar que ningún niño enfrente hambre este verano.

 

Karra Puccia es becaria de relaciones gubernamentales en el Banco de Alimentos de la ciudad de Nueva York, un proveedor principal de comida de emergencia para la ciudad de Nueva York y una importante organización de lucha contra el hambre en los cinco condados durante más de 30 años. Esto fue publicado originalmente en el boletín Urban Matters, una publicación del Centro de Asuntos de la ciudad de Nueva York en la New School.