Family Caregivers: You’re not alone

Cuidadores familiares: no están solos

  • English
  • Español

Family Caregivers: You’re not alone

By Lorraine Cortes-Vásquez, AARP, VP Multicultural Markets and Engagements

Most family caregivers feel isolated. Extensive resources are available, but most are unaware of this help. Confident they’re facing their challenge alone, they soldier on, suffering silently even as the stress of the sacrifice they’re making overwhelms them.

The issue is so pervasive that AARP and the Ad Council recently launched a national public service advertising campaign – in Spanish and in English – to let the 42 million+ unpaid family caregivers across the nation know that support and resources are available; that AARP ‘hears you,’ and they are not alone.

A recent national survey coinciding with the PSA launch shows that more than half of the 40-60 year-old boomer caregivers in the U.S. need support and help. The majority of family caregivers are usually providing support to an older family member or friend. At the same time, it’s quite common, especially among boomer caregivers, to have children or grandchildren living at home.

So they’re sandwiched between caregiving responsibilities for multiple generations. And many are also sandwiched between the unpaid work of caregiving in their homes and the paid work of employment outside of their homes. It’s next to impossible not to experience stress.

As of 2009, the highly stressful and sometimes very complex work of family caregivers was valued at $450 billion dollars annually. But most family caregivers don’t think of themselves as caregivers. They’re doing what comes naturally – helping a loved one, because that’s what’s needed – and not complaining about it. But that doesn’t mean caregiving doesn’t take a toll.

Among Latinos, family takes the highest priority. Extended family under one roof is the norm not the exception. So taking care of an older loved one isn’t unusual, but if the job falls primarily to one family member, typically a woman, she’s not likely to ask for help. She’ll push through as the dutiful daughter and even hide her need. But as family caregiving becomes more prevalent  around the nation, everyone must realize the importance of reaching out for help and that plenty of resources are available.

Caregivers can’t do a good job of caring for someone else if they jeopardize their own health or financial stability by ignoring stress and personal needs.

The new PSAs illustrate the intense sense of responsibility, isolation and frustration caregivers sometimes feel, as they depict caregivers in typical situations with their loved ones. They also reassure caregivers that they can reach out to a caring community through AARP. By clicking www.aarp.org/ caregiving (English) and www.aarp.org/cuidar (Spanish) visitors are taken to AARP’s Caregiving Resource Center – Centro de Recursos.

The site connects caregivers to a wealth of resources, including a toll-free caregiver support hotline, available 9a-5pET, Monday through Friday (1-877-333-5885 in English or 1-888-971-2013 in Spanish); online caregiving chats with nurse practitioners, psychologists and healthcare experts; online advisors to answer questions; blog posts and articles with useful information; an online community of other caregivers to share stories and information, and even a care provider locator to help caregivers identify home care assistance and other care options in their communities.

If you are not a caregiver today, most likely you have been one or will be in the future. Remember, caregivers need tender loving care just as much as the people they’re serving. It can start with the simple reassurance that they’re not alone in traveling the road of caregiving with an aging loved one.

Cuidadores familiares: no están solos

Por Lorraine Cortes-Vásquez, AARP, Vicepresidenta de Mercados Multiculturales

La mayor parte de los cuidadores familiares se sienten aislados. Si bien hay muchos recursos disponibles, la mayoría de esos cuidadores no sabe de la existencia de esa ayuda. Convencidos de que deben enfrentar solos su desafío, siguen al pie del cañón, sufriendo en silencio, aun cuando los abruma el estrés del sacrificio que están haciendo.

El problema es tan profundo que AARP y Ad Council acaban de lanzar una campaña nacional de anuncios de interés público, en español y en inglés, para que los más de 42 millones de cuidadores familiares no remunerados de todo el país sepan que hay ayuda y recursos disponibles; que AARP “los escucha”, y que no están solos.

Una encuesta nacional reciente, que coincide con el lanzamiento de esta campaña de servicio público, muestra que, en EE. UU., más de la mitad de los cuidadores boomers de entre 40 y 60 años de edad necesitan ayuda. Por lo general, la mayoría de los cuidadores familiares ayudan a un familiar o amigo de edad avanzada. Al mismo tiempo, es bastante común, especialmente entre los cuidadores boomers, que tengan hijos o nietos que viven con ellos.

Por eso, se encuentran atrapados entre las responsabilidades derivadas del cuidado de múltiples generaciones. Y muchos de ellos tienen que repartirse entre la prestación de cuidados no remunerada en el hogar y el trabajo pago fuera de su casa. Es casi imposible no estresarse.

En el 2009, la altamente estresante y a veces muy compleja tarea de los cuidadores familiares fue valuada en $450.000 millones ($450 billion) al año. Pero muchos cuidadores familiares no se consideran cuidadores. Hacen lo que indica la naturaleza —ayudar a un ser querido, porque es necesario hacerlo— y sin quejarse. Pero eso no significa que la prestación de cuidados no los afecte.

Entre los latinos, la prioridad máxima es la familia. Que todo un clan familiar viva bajo el mismo techo es la norma, no la excepción. De modo que no es inusual para ellos el tener que cuidar de un ser querido de edad avanzada. Pero si la tarea recae mayormente en un solo miembro de la familia, generalmente una mujer, es probable que ella no pida ayuda. Ella, como buena hija, va a priorizar la tarea de cuidadora y hasta ocultará sus propias necesidades. Pero a medida que la prestación de cuidado se torna más frecuente en todo el país, todos debemos tomar conciencia de la importancia de buscar ayuda y de que existen muchos recursos disponibles. Los cuidadores no pueden hacer bien su tarea si arriesgan su propia salud o estabilidad financiera al hacer caso omiso del estrés y de sus necesidades personales.

A través de la descripción de situaciones características que se dan entre los cuidadores y sus seres queridos, la nueva campaña de servicio público muestra la abrumadora sensación de responsabilidad, soledad y frustración que a veces siente el cuidador. También le transmite tranquilidad al cuidador, al indicarle que puede recurrir a una comunidad de cuidadores a través de AARP. Al hacer clic en www.aarp.org/caregiving (en inglés) y www.aarp.org/cuidar (en español), los visitantes accederán al Centro de Recursos para la Prestación de Cuidados de AARP (AARP’s Caregiving Resource Center).

El sitio contacta a los cuidadores con una gran cantidad de recursos, que incluye una línea de apoyo gratuita para cuidadores, disponible de 9 a. m. a 5 p. m. (Hora del Este), de lunes a viernes (1-877-333-5885 en inglés o 1-888-971-2013 en español); servicio de chats con enfermeras, psicólogos y especialistas en cuidado de la salud; asesores en línea para responder preguntas; publicaciones de blogs y artículos con información de utilidad; una comunidad en línea para compartir anécdotas e información, y hasta un localizador de proveedores de servicios de salud para ayudar al cuidador a ubicar asistentes de salud a domicilio y otras opciones de cuidado en su comunidad.

Si no está cuidando de un ser querido en este momento, es probable que lo haya hecho o que lo vaya a hacer en el futuro. Recuerde, los cuidadores necesitan tanta consideración y cariño como la persona a la que cuidan. Para lograrlo, puede empezar por hacerles sentir que no están solos en la noble tarea de cuidar de su ser querido de edad avanzada.