Empower Your Kids Against Bullying

Empodere a sus niños contra la intimidación

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Empower Your Kids Against Bullying

by Carolina Pichardo

Bullying has become a national concern.

Bullying has become a national concern.

Bullying has been an important topic throughout our country and our city of late, and more so as educators and parents realize the real repercussions and long-term effects this has on children.  Studies show that heavy drinking, violence and marijuana use is prevalent among victims, as well as among the bullies.

So what can we as parents do to become more educated – and proactive –  about bullying?

In order to get answers, we sat with Rosalind Wiseman.Wiseman was an educator for several years, but she now works with educators and school administrators throughout the country on ways to decrease bullying in classrooms. She’s the author of Queen Bees and Wannabes: Helping Your Daughter Survive Cliques, Gossip, Boyfriends, and the New

Realities of Girl World, which was the basis for the box-office hit, Mean Girls.

Wiseman discussed with us what parents can do to help their children and work with the schools to create a culture of dignity, as she defines it, to better support families.

 

Check Your Emotions at the Door

In the age of bullying, arming our children to be superheroes on a daily basis seems a requirement.

In the age of bullying, arming our children to be superheroes on a daily basis seems a requirement.

During one school year, my daughter had an incident where two young girls grabbed her and swung her from side to side. She was humiliated by the incident, but tried to play it off as horseplay among a group of girls.

“It wasn’t so bad,” she said. But as I continued to ask questions, it was evident that it was.

So how do you tell the difference and not overreact over what could be a simple game?

If your child brings it up, more than likely there’s something there.

But hard as it might be, it’s important to be careful not to overreact or show your emotions.

Talk out the event and have them explain (and act out, if possible) what happened.

“Then ask them what they’re specifically telling you,” Wiseman said, “and you can’t freak out.” It’s about showing them you’re concerned and validating their feelings.

After that’s done, feel free to get angry behind closed doors, because as a parent, we all know it’s what happens. But Wiseman advises, “Do that privately, in your head. Not out loud.”

 

Work With Schools

bully3(web)Once you’re clear on what’s going on, follow the protocols set out by schools –  and keep going until you have a resolution that works for your family.

New York City public schools have Parent Coordinators and Counselors that can support you in this process; they should be included, but always begin with the teacher in first citing and mentioning your concerns. He or she spends the most time in direct contact with your child and his or her tormentors and/or friends.

If you’re not satisfied with your child’s teacher’s response, keep going up the chain of command, and, if necessary, bring it to the principal’s attention.

Take notes at every meeting, and also make note of the phone calls and e-mails. These are important to document the work being done – or not – to handle the issues affecting your child.

 

Don’t Lose a Step

Back in the day, “bullying” wasn’t a term we used so easily.

Unless your child was physically abused, the small physical altercations, the taunts and name-calling were considered by many a part of a regular school experience.

Yet, as researchers and educators notice the long-term repercussions, they’re taking the step now to tackle this issue. If left undetected and unaddressed, your child could lose interest in school, the extracurricular activities they’d normally do, and not want to participate in their usual routine.

Remember to stay on top of what is concerning your child by continuing to ask your child questions.

“There’s always a [perceived] reason for someone doing [the bullying]: it’s race-based, they’re perceived to have less money, be from wrong country, [have a different] religion,” Wiseman said. “Something about them is wrong. Therefore, it’s ok to treat them badly.”

No, what’s wrong is allowing this behavior to continue.

For my daughter, we continue to monitor the situation and we keep talking, and if there’s anything out of character, we ask a few more questions.

Above all, we encourage her always to feel safe to speak out, to tell us what’s going on. Although she’s been good at communicating with us, there are times when we need to simply remind her of what’s not ok and how her safety is important.

It’s a work in progress, always.

And each step requires our arming her with the right comebacks for her route to empowerment.

Empodere a sus niños contra la intimidación

Por Carolina Pichardo

 

En la edad de la intimidación, el armar a nuestros niños/as a ser superhéroes diariamente parece ser un requisito.

En la edad de la intimidación, el armar a nuestros niños/as a ser superhéroes diariamente parece ser un requisito.

La intimidación ha sido un tópico importante a través de nuestro país y nuestra ciudad, y más cuando los maestros y padres se dan cuenta de las repercusiones reales y los efectos a largo plazo que esto tiene en los niños. Los estudios muestran que beber mucho, la violencia y el uso de marihuana es frecuente entre las víctimas, como también entre los que intimidan.

Así que, ¿Qué nosotros como padres podemos hacer para estar más educados – y proactivos – acerca de la intimidación?

Para poder tener respuestas, nos sentamos con Rosalind Wiseman. Wiseman fue maestra por varios años, pero ahora trabaja con maestros y administradores escolares a través del país buscando maneras de disminuir la intimidación en los salones de clases. Ella es la autora de ‘Queen Bees and Wannabes: Helping Your Daughter Survive Cliques, Gossip, Boyfriends, and the New Realities of Girl World’, que fue la base para el éxito de taquilla, ‘Mean Girls’.

Wiseman discutió con nosotros lo que los padres pueden hacer para ayudar a sus niños/as y trabajar con las escuelas para crear una cultura de dignidad, como ella lo define, para apoyar mejor a las familias.

 

Verifique sus emociones en la puerta

La intimidación ha pasado a ser una preocupación nacional.

La intimidación ha pasado a ser una preocupación nacional.

Durante un año escolar, mi hija tuvo un incidente donde dos niñas jóvenes la agarraron y la hamaquearon de lado a lado. Ella estaba humillada por el incidente, pero trató de procesarlo como un juego entre un grupo de niñas.

“No fue tan malo”, dijo ella. Pero según continué haciendo preguntas, era evidente que si lo fue. ¿Cómo puedes saber la diferencia y no exagerar lo que podría ser un simple juego? Si su hijo/a trae el tema a colación, lo más probable es que lo/a impacto.

Pero aunque sea difícil, es importante el tener cuidado de no sobre reaccionar o mostrar nuestras emociones. Hable del evento y déjelos que expliquen (y lo actúen, si es posible) lo que sucedió.

“Entonces pregúnteles que específicamente le están diciendo”, dijo Wiseman, “y no te puedes molestar”. Es acerca de mostrarles que usted está preocupado y está validando sus sentimientos.

Luego de que eso esté hecho, siéntase libre de molestarse en privado, porque como padre, todos sabemos que es lo que sucede. Pero Wiseman aconseja, “haga eso en privado, en su cabeza. No a viva voz”.

 

Trabaje con las escuelas

Una vez esté claro de lo que sucede, siga los protocolos establecidos por las escuelas – y continúe visitando hasta que tenga una resolución que funcione para su familia.

Las escuelas públicas de la ciudad de Nueva York tienen Coordinadores de Padres y Concejeros que pueden apoyarlo en este proceso; ellos deberían de ser incluidos, pero siempre comience primero con la maestra y mencionarle sus preocupaciones. El o ella pasan la mayor parte del tiempo en contacto directo con su hijo/a y sus atormentadores y/o amigos.

Si usted no está satisfecho con la respuesta del maestro/a de su niño/a, siga discutiéndolo con la administración, y de ser necesario, llévelo a la atención del principal.

Tome notas en cada reunión, y también tome notas de las llamadas telefónicas y correos electrónicos. Esto es importante para documentar el trabajo que se está haciendo – o no – para manejar los asuntos afectando a su niño/a.

 

No pierda un paso

Antes, la intimidación no era un término que utilizábamos tan fácilmente.

A menos que su hijo/a fuera abusado físicamente, los pequeños altercados físicos, burlas y los sobre nombres eran considerados por muchos como parte de una experiencia escolar regular.

Aunque como investigadores y maestros señalan las repercusiones a largo plazo, ahora están dando el paso de abordar este asunto. Si se deja sin detectar y sin abordar, su niño/a podría perder el interés en la escuela, las actividades extracurriculares que normalmente hace, y no desear participar en su rutina normal.

Recuerde estar atento de lo que está preocupando a su hijo/a siempre haciéndole preguntas a su hijo/a.

“Siempre hay una (supuesta) razón para alguien estar intimidando: ya sea por raza, si perciben que tienen menos dinero, ser de otro país, tener una religión diferente”, dijo Wiseman. “La percepción es que algo acerca de ellos está mal. Por lo tanto, está bien el tratarlos mal”.

No, lo que está mal es permitir que su comportamiento continúe.

Con mi hija, continuamos monitoreando la situación y continuamos hablando, y si hay algo fuera de sitio, hacemos más preguntas.

Sobre todo, la animamos a que siempre se sienta segura y hable, que nos diga lo que está sucediendo. Aunque ella es buena comunicándose con nosotros, hay veces cuando necesito simplemente recordarle lo que no está bien y como su seguridad es importante.

Es un trabajo en progreso, siempre.

Y cada paso requiere armarla con lo necesario para su ruta al empoderamiento.