Digital Dip
Inmersión digital

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Digital Dip

By Gregg McQueen

“We don’t want to play trial and error here,” said City Comptroller Scott Stringer.

More than 2.2 million residents of New York’s five boroughs are without broadband Internet access at home.

That is 29 percent of city households – more than 917,000 homes.

Local officials are raising new concerns about what impact this digital divide will have for the efficacy of the 2020 U.S. Census – the first ever to be conducted primarily online.

A new report from the Comptroller Scott Stringer is sounding specific alarms about an undercount and its repercussions for New York.

At a press conference on Tues., July 23rd, Stringer warned that a Census undercount could jeopardize $5.8 billion in federal funding, which would hit low-income New Yorkers the hardest.

“The very people who may need more federal support are the most at risk of going uncounted,” Stringer said.

In the Hunts Point and Melrose neighborhoods of the Bronx, for example, 48 percent go without home Internet.

“This is an important fight,” said Congressman Adriano Espaillat.

In Chinatown and the Lower East Side, 50 percent of residents do not have home Internet access, the report said.

The report also found that 42 percent of city residents 65 and older lack home Internet.

While some New Yorkers without home service could opt to access the Census via their smartphones, Stringer said it was not a reliable option.

“The bottom line is, we don’t want to play trial and error here,” he said.

Congressman Adriano Espaillat, who noted that his district of Washington Heights and Inwood had the city’s highest response rate during the last Census in 2010, attributed that success to community outreach, with “an army of enumerators” knocking on doors.

He said that avoiding an undercount will still be a challenge, even though the Trump administration abandoned its efforts to include a citizenship question on the 2020 Census.

“This is an important fight. It has not ended with the citizenship question. Now we have another fight which is to make sure that those neighborhoods in Internet deserts are included in the count,” he stated.

“We speak more than 160 languages in our community,” added State Senator Jessica Ramos. “Our Latino neighborhoods, our black neighborhoods, our Asian neighborhoods, are being comprehensively denied Internet access.”

Stringer called on the Census Bureau, which has committed to providing paper forms to about 20 percent of the U.S. population, to prioritize communities with low rates of broadband Internet access for the paper forms.

He also recommended that digital resources be expanded at public libraries, which he said would play a vital role in providing internet access.

“If anything is going to work, it’s going to work within libraries,” he said.

Stringer also called for the city to install interactive kiosks in trusted locations throughout the city, and ensure Census workers with translation skills are enlisted.

Inmersión digital

Por Gregg McQueen

“A nuestros vecindarios se les está negando el acceso a Internet”, argumentó la senadora estatal Jessica Ramos.

Más de 2.2 millones de residentes de los cinco condados de Nueva York carecen de acceso a Internet de banda ancha en sus hogares.

Eso es el 29 por ciento de los hogares de la ciudad, más de 917,000 viviendas.

Funcionarios locales están planteando nuevas preocupaciones sobre el impacto que tendrá esta brecha digital para la eficacia del Censo de los Estados Unidos de 2020, el primero que se realizará principalmente en línea.

Un nuevo informe del contralor Scott Stringer hace sonar alarmas específicas sobre un conteo incompleto y sus repercusiones para Nueva York.

En una conferencia de prensa el martes, 23 de julio, Stringer advirtió que un recuento incompleto del Censo podría poner en peligro $5.8 mil millones en fondos federales, lo que afectaría más a los neoyorquinos de bajos ingresos.

“Las mismas personas que pueden necesitar más apoyo federal son las que corren más riesgo de no ser contadas”, dijo Stringer.

En los vecindarios de Hunts Point y Melrose, del Bronx, por ejemplo, el 48 por ciento no cuentan con acceso a Internet en casa.

Según el informe, en Chinatown y el Lower East Side, el 50 por ciento de los residentes no tiene acceso a Internet en casa.

El informe también encontró que el 42 por ciento de los residentes mayores de 65 años de la ciudad carecen de Internet en casa.

Si bien algunos neoyorquinos sin servicio en su hogar podrían optar por acceder al Censo a través de sus teléfonos inteligentes, Stringer dijo que no era una opción confiable.

“No queremos experimentar”, dijo el contralor de la ciudad, Scott Stringer.

“La conclusión es que no queremos experimentar”, dijo.

El congresista Adriano Espaillat, quien destacó que su distrito de Washington Heights e Inwood tuvo la tasa de respuesta más alta de la ciudad durante el último Censo en 2010, atribuyó ese éxito a la divulgación en la comunidad, con “un ejército de encuestadores” tocando puertas.

Dijo que evitar un recuento incompleto seguirá siendo un desafío, a pesar de que la administración Trump abandonó sus esfuerzos para incluir una pregunta sobre ciudadanía en el Censo de 2020.

“Esta es una lucha importante. No ha terminado con la pregunta sobre ciudadanía. Ahora tenemos otra pelea que es asegurarnos de que esos vecindarios en los desiertos de Internet estén incluidos en el recuento”, declaró.

“Hablamos más de 160 idiomas en nuestra comunidad”, agregó la senadora estatal Jessica Ramos. “A nuestros vecindarios latinos, a nuestros vecindarios negros, a nuestros vecindarios asiáticos, se les está negando el acceso a Internet”.

Stringer hizo un llamado a la oficina del Censo, la cual se comprometió a proporcionar formularios en papel a aproximadamente el 20 por ciento de la población de los Estados Unidos y así dar prioridad a las comunidades con bajos índices de acceso a Internet de banda ancha para los formularios en papel.

También recomendó que se amplíen los recursos digitales en las bibliotecas públicas, que dijo que jugarán un papel vital en el suministro de acceso a Internet.

“Si algo va a funcionar, va a funcionar dentro de las bibliotecas”, comentó.

Stringer también pide a la ciudad instalar quioscos interactivos en lugares de confianza en toda la ciudad y asegurarse de que los trabajadores del Censo con habilidades de traducción sean contratados.