Compassionate treatment for all
Tratamiento compasivo para todos

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Compassionate treatment for all

By Councilmember Mark Levine

Medical marijuana will finally be available in New York.

But where will it accessible?

It is welcome news that five licenses were awarded to organizations that will be able to manufacture and distribute this treatment throughout New York State. It’s also encouraging that two of the dispensaries will be placed right here in Manhattan.

With one of these dispensaries already slated to set up downtown on East 14th Street, I encourage the second operator, Bloomfield Industries, to open a dispensary in Northern Manhattan.

My concern is simple: that we make sure that we have a dispensary where the need is highest. There are thousands of chronically ill patients in Northern Manhattan that deserve access to this vital new medical resource, yet many of them will have a difficult time covering long distances to receive their medication, especially since delivery of the drug is currently prohibited by law.

New York’s Compassionate Care Act is a significant step forward, but it remains arbitrarily small and far too restrictive. This vital new treatment is not covered by insurance in New York which is an additional barrier for low-income New Yorkers. And lack of access will be compounded further by the fact that there are just five dispensary operators expected to stretch services across a state of 20 million people.

It would be profoundly unfair to site both of the Manhattan dispensaries in Midtown or Lower Manhattan, far from some of the neighborhoods with the highest potential to benefit. We must maximize the value of the limited licenses awarded today – and that means preventing both dispensaries from being clustered in the wealthiest areas of Manhattan. Access is even more crucial in the communities of color that represent, which suffer from higher percentages of HIV/AIDS and Parkinson’s than the general population.

Last fall, I sponsored a resolution in the City Council applauding the passage of the Compassionate Care Act, but many of the concerns with the law that I listed in that resolution remain unchanged. We should expand the amount of conditions for which marijuana can be prescribed, and commit to increasing the amount of dispensaries that are available statewide (right now only 20). Also, New York is one of two states that has a medical marijuana program but doesn’t allow the treatment in a smokable form, the most affordable method of delivery. These barriers will keep those suffering with serious medical conditions in pain, when other state’s programs would bring them relief.

That’s why it is critical we make sure that one of the two medical marijuana dispensaries licensed for New York County is placed in Upper Manhattan. Failing to do so will hurt uptown communities who continue to face persistent healthcare disparities. New Yorkers need the proven pain relief that medical marijuana can offer. And a dispensary in Northern Manhattan will expand the reach of this compassionate treatment

Tratamiento compasivo para todos

Por el concejal Mark Levine

La marihuana medicinal finalmente estará disponible en Nueva York.

Pero ¿en qué lugares podrá encontrarse?

Es una buena noticia que cinco licencias fueron otorgadas a organizaciones que podrán fabricar y distribuir este tratamiento a lo largo del estado de Nueva York. También es alentador que dos de los dispensarios serán ubicados aquí en Manhattan.

Con uno de estos dispensarios ya programados para establecerse en el centro, en la calle 14 este, animo al segundo operador, Bloomfield Industries, a abrir un dispensario en el norte de Manhattan.

Mi preocupación es simple: que nos aseguremos de tener un dispensario donde la necesidad es mayor. Hay miles de pacientes con enfermedades crónicas en el norte de Manhattan que merecen tener acceso a este nuevo recurso médico vital, sin embargo, muchos de ellos van a tener dificultades para cubrir las largas distancias para recibir su medicamento, especialmente porque la entrega de la droga está prohibida por la ley.

La ley del Cuidado Compasivo de Nueva York es un avance significativo, pero sigue siendo arbitrariamente pequeño y demasiado restrictivo. Este nuevo tratamiento vital no está cubierto por un seguro en Nueva York, lo que es una barrera adicional para los neoyorquinos de bajos ingresos. Y la falta de acceso se complica aún más por el hecho de que hay sólo cinco operadores de dispensarios que se espera brinden servicios a través de un estado con 20 millones de personas.

Sería profundamente injusto ubicar los dos dispensarios de Manhattan en el centro o el Bajo Manhattan, lejos de algunos de los barrios con mayor potencial de beneficio. Debemos maximizar el valor de las licencias limitadas concedidas hoy y eso significa evitar que ambos dispensarios sean agrupados en las áreas más ricas de Manhattan. El acceso es aún más crucial en las comunidades de color, que sufren de mayores porcentajes de VIH/SIDA y Parkinson que la población general.

El otoño pasado promoví una resolución en el Ayuntamiento aplaudiendo la aprobación de la Ley del Cuidado Compasivo, pero muchas de las preocupaciones que enumeré en dicha resolución sobre la ley no se han modificado. Debemos ampliar las condiciones para las que la marihuana pueda ser prescrita y comprometernos a aumentar la cantidad de dispensarios disponibles en todo el estado (en este momento solo 20). Además, Nueva York es uno de los dos estados con un programa de marihuana medicinal, pero no permite el tratamiento en una forma fumable, el método más asequible de la entrega. Estas barreras evitarán dolor a las personas que sufren de enfermedades graves, cuando los programas de otros estados les darían alivio.

Por eso es fundamental que nos aseguremos de que uno de los dos dispensarios de marihuana medicinal con licencia para el condado de Nueva York sea ubicado en el norte de Manhattan. No hacerlo perjudicará a las comunidades que siguen afrontando las persistentes disparidades de atención médica. Los neoyorquinos necesitan el demostrado alivio del dolor que la marihuana medicinal puede ofrecer. Y un dispensario en el norte de Manhattan ampliará el alcance de este tratamiento compasivo.