Casa…to be continued
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Casa…to be continued

Story by Sherry Mazzocchi


“I see [us] growing even more,” says bookstore founder Aurora Anaya-Cerda.

“I see [us] growing even more,” says bookstore founder Aurora Anaya-Cerda.

If a bookstore could be a character in a novel, La Casa Azul would likely be a force of magical realism as wrought by Gabriel García Márquez.‎

Named for the blue house where Mexican artist Frida Kahlo lived, this El Barrio bookshop has been a cultural – and colorful – destination for nearly four years, expanding minds and cultivating a fertile landscape for art and literature throughout the city.

Holding over 600 events, including author readings, art openings, and musical performances, the establishment has been equal parts bookseller and cultural arts space.

But last week, owner Aurora Anaya-Cerda announced that the store on East 103rd Street and Lexington Avenue would close later this month, on Dec. 19th.

Anaya-Cerda said that she wanted to take the store to the next level – and expand it into something bigger, grander and more influential.

“In the last three and a half years that we have been here in the East Harlem community, we have seen the store grow from just being a business to more of an educational center, a performing arts space—and really a resource for different audiences in our community,” she said. “I see that growing even more.”

Anaya-Cerda said the next incarnation of La Casa Azul would be a larger space that can accommodate different groups at the same time and will evolve into a community center.

She is not sure yet exactly where that new space will be. She did say that the store’s closure had nothing to do with a rent increase or an unwelcome side effect of neighborhood gentrification.

The response to the closing was immediate and profound. As soon as the email went out announcing the store’s new chapter, people responded by saying how much the store has meant to them over the years.
Author Angy Abreu posted “Noooooo!!!! When do you think you’ll be back??? Going to miss you guys!” Reader Tennille Astor recalled a long history with the store. “I celebrated one of my birthdays in Casa Azul, met Esmeralda Santiago, danced in the backyard with my kids, painted a Georgia O’Keefe poppy w/ a class, met Iris Morales (again) and saw her Young Lords film (again), not to mention bought some fantastic books… wow, all those memories!!”

Others expressed similar responses of lament and appreciation across social media.

Pulitzer Prize-winning author Junot Diaz (bottom center) paid visits.

Pulitzer Prize-winning author Junot Diaz (bottom center) paid visits.

This past Sat., Dec. 5th, Emmy Award-winning actress and writer Sonia Manzano visited the store to read from her latest book, Miracle on 133rd Street. Manzano recently retired from her duties at Sesame Street after 44 years, including playing the iconic character María.

Though she grew up in the South Bronx, Manzano’s grandmother lived on East 111th Street, and the actress visited the neighborhood often as a child.

“I always thought El Barrio was Puerto Rican Central,” she said.

She said the store’s impact on the community was huge. “When I was a child, books were not in my life—it wasn’t something that was in the house.” For a long time she didn’t know that books were readily available. “I think that this store being here gives people that understanding—of books being a part of your life.”

“This store being here gives people that understanding [about books],” said author Sonia Manzano (left).

“This store being here gives people that understanding [about books],” said author Sonia Manzano (left).

Manzano added that the store gave her the opportunity to connect with her fans, who often told her that she was the first Latina they’d ever seen on television.

La Casa Azul’s offerings have varied—they’ve held space for a reunion of the 1960’s activists The Young Lords, featured authors such as Sandra Cisneros and exhibited the work of national artists. They’ve donated piles of books to programs such as the Safe Passage Project, which offers legal aid to undocumented immigrant children who enter the U.S.

It took Anaya-Cerda more than six years to open the store. She had help from the community with a successful crowdfunding effort.

One of her most cherished moments over the years is meeting the children who come in.

“I’ve seen children grow up here,” she said. “It’s been almost four years.”

She recounted a pregnant customer from the early days who came back a few months later with her infant.

“And this was the first time the baby had been outside of the house,” she said. “Things like that are very special to me.”

For more information, please visit www.lacasaazulbookstore.com or call 212.426.2626.

 

Casa… a continuación

Historia por Sherry Mazzocchi

La artista mexicana Frida Kahlo sirvió de musa.

La artista mexicana Frida Kahlo sirvió de musa.

Si una librería pudiera ser el personaje de una novela, La Casa Azul probablemente sería una fuerza de realismo mágico causada por Gabriel García Márquez.

Llamada así por la casa azul donde vivió la artista mexicana Frida Kahlo, esta librería en El Barrio ha sido un cultural -y colorido- destino por casi cuatro años, ampliando mentes y cultivando un campo fértil para el arte y la literatura en toda la ciudad.

Celebrando más de 600 eventos, incluyendo lecturas de autores, inauguraciones de arte y actuaciones musicales, el establecimiento es a partes iguales librería y espacio de artes culturales.

Pero la semana pasada la dueña, Aurora Anaya-Cerda, anunció que la tienda ubicada en la calle 103 Este y la avenida Lexington cerraría a finales de este mes, el 19 de diciembre.

Anaya-Cerda dijo que quería llevar la tienda al siguiente nivel y expandirla hacia algo más grande y más influyente.

Se vendía más que libros.

Se vendía más que libros.

“En los últimos tres años y medio que hemos estado aquí en la comunidad de East Harlem, hemos visto a la tienda crecer de ser sólo un negocio a convertirse en un centro educativo, un espacio de artes escénicas y un verdadero recurso para las diferentes audiencias en nuestra comunidad”, dijo. “La veo creciendo aún más”.

Anaya-Cerda dijo que la próxima encarnación de La Casa Azul será un espacio más grande que pueda acomodar a diferentes grupos al mismo tiempo y se convertirá en un centro comunitario.

Ella no está segura todavía de exactamente dónde estará ese nuevo espacio. Dijo que el cierre de la tienda nada tenía que ver con un aumento de alquiler o un efecto secundario no deseado del aburguesamiento del barrio.

La respuesta al cierre fue inmediata y profunda. Tan pronto como el correo electrónico salió anunciando el nuevo capítulo, la gente respondió diciendo lo mucho que la tienda ha significado para ellos en los últimos años.

Pulitzer Prize-winning author Junot Diaz (bottom center) paid visits.

El autor Junot Díaz, ganador del premio Pulitzer (abajo, centro), visitó con frecuencia a la tienda.

Autora Angy Abreu publicó “Noooooo!!!! ¿Cuándo crees que estén de vuelta??? Los echare de menos!” en Facebook. El lector Tennille Astor recordó una larga historia con la tienda: “Celebré uno de mis cumpleaños en Casa Azul, me reuní con Esmeralda Santiago, baile en el patio con mis hijos, pinté una amapola Georgia O’Keefe en una clase, me encontré con Iris Morales (de nuevo) y vi su película The Young Lords (otra vez), ni hablar de comprar tantos libros fantásticos… wow, todos esos recuerdos!! ”
Otros expresaron respuestas semejantes de lamento y apreciación a través de los medios de comunicación social.

Una abundancia bilingüe.

Una abundancia bilingüe.

El pasado sábado 5 de diciembre Sonia Manzano, actriz ganadora del premio Emmy, estuvo en la tienda para leer su último libro, Miracle on 133rd Street. Manzano se retiró recientemente de sus actividades en Sesame Street después de 44 años, que incluían interpretar al icónico personaje María.

Si bien ella se crió en el sur del Bronx, la abuela de Manzano vivía en el Este de la calle 111, y la actriz visitaba el barrio a menudo siendo una niña. “Siempre pensé que El Barrio era puertorriqueño central”, dijo.

Ella dijo que el impacto de la tienda en la comunidad es enorme. “Cuando era una niña, los libros no estaban en mi vida, no era algo que tuviera en casa”. Por mucho tiempo ella no supo que los libros estaban disponibles. “Creo que el que esta librería esté aquí da a la gente ese entendimiento, que los libros son parte de la vida”.

Manzano añadió que la tienda le dio la oportunidad de conectarse con sus fans, quienes a menudo le han dicho que fue la primera latina que vieron en la televisión.

Las ofertas de La Casa Azul han variado: reservó el espacio para una reunión de los activistas The Young Lords en la década de 1960, presentó a autores como Sandra Cisneros y exhibió la obra de artistas nacionales. Ha donado montones de libros a programas como el proyecto Safe Passage, que ofrece asistencia jurídica a niños inmigrantes que entran ilegalmente en los Estados Unidos.

Anaya-Cerda con una joven lectora en el primer aniversario.

Anaya-Cerda con una joven lectora en el primer aniversario.

Anaya-Cerda le tomó más de seis años abrir la tienda. Tuvo ayuda de la comunidad a través de un exitoso esfuerzo de crowdfunding.

De sus más preciados momentos en los últimos años ha sido conocer a los niños que entran. “He visto a los niños crecer aquí”, dijo. “Han sido casi cuatro años”.

Relató que una clienta embarazada en los primeros días regresó unos meses más tarde con su bebé.

“Y era la primera vez que el bebé salía de la casa”, dijo. “Ese tipo de cosas son muy especiales para mí”.

Para obtener más información, visite www.lacasaazulbookstore.com o llame al 212.426.2626.