Being left back
Ser dejado atrás o “colgarse”

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Being left back

By Carolina Pichardo

Being left back is a challenge for any student – and for the family.

Being left back is a challenge for any student – and for the family.

With new Department of Education requirements for promoting a child from one grade level to the next, the chances of your child not advancing might be slightly higher—more so than in previous years. What can you, as a parent, do if that happens to your family? A few thoughts follow.

Stats of Students Failing

When it comes to elementary schooling, U.S. data shows that, on average, 10% of students are held back at least once during their schooling . There are a number of reasons in play, and many of the woes facing neighborhoods in which we live compound the cause. In schools like Washington Heights’ IS 218, students’ test scores are among the lowest, in part due to special education needs and high poverty levels.

Meanwhile, in high school, more students on a national level are taking at least one more year to graduate. In the Bronx last year, 90% of students were not ready for college-level work after completing high school.

Since passing its promotion policy in 2004, in which students were graded based on a rubric and held back based on their test scores, the Department of Education has also seen students falling behind at arguably alarming rates. This year, the introduction of Common Core Standards has many worried that the numbers of students being held – or left – behind will grow.

What Parents Can Do Yet

despite the sense of powerlessness that can sometimes threaten to overwhelm, we as parents drive our children’s education forward. We are critical to deciding how, when, where and what our children learn – from both the academic lessons and the social experiences within their education. If your child has been left behind, it is more than likely that they feel shame and anxiety. They are likely to be concerned with thinking, “I failed, so I’m not smart enough” or “I’m not going to be with my friends.”

There are many things you can do to make sure your child’s transition into the new school year is a success.

• Talk to Administrators: Before entering summer school, assess the situation. What supplemental materials or information can you provide at home? Are there peer tutors who might be available to help? Once your child is enrolled, work with the summer school administrators to familiarize yourself with the curriculum, and spend time reviewing it with your child. Check in often with administrators and teachers about your child’s progress. Most importantly, remind your child daily of how proud you are of him or her for continuing to push forward on the path to academic success.

• Bolster Esteem: It would be wise to speak with your child about the possibility of taunts and the nonsense that former classmates or others might seek to launch at him or her. It is important to remember that children and adolescents can be quick to shield their feelings in order to seem tougher and more grown-up. Make sure you work to create a safe space for them to express themselves freely.

• Pay Attention: Our education system has changed drastically, and will continue to change through the years. Just this past week, parents in Washington Heights took on the challenge of rezoning again – after it was tabled last year). Be on the lookout for additional changes to state exams and the new curriculum being implemented this year. This will be key to your child’s adjustment. Remember, you’re one of the only constants in your child’s equation; you can transform this minor setback into a learning experience.

• Fight Back: There are many reasons children fail to advance to the next grade level. You may disagree with the school’s decision. If you have met with administrators and teachers, and feel strongly that the wrong judgment was made, you are allowed to appeal the decision. Your child’s work will then be reviewed and evaluated on his or her class portfolio, which includes the work they’ve completed that school year, by the principal and school district. Although experts say this route is rarely a successful one, parents should still pursue what they feel is right for their child.

Look to the Future

Ultimately, your child not getting promoted isn’t the end of the world.

Wipe those tears, and store away that sense of guilt for another occasion. Believe me, they will grow up to still become the amazing individuals they’re destined to be. Our daughter was left behind in Kindergarten due to her reading comprehension levels. Since then, she has improved leaps and bounds. We couldn’t be prouder of the happy reader (and honor student) on our hands.

They will achieve great things.

Knowing they can count on our support every step of the way – and that they are more than a grade – will allow for our children to persevere and to flourish.

Ser dejado atrás o “colgarse”

Por Carolina Pichardo

Quedarse atrás en la escuela es un reto para cualquier estudiante, y para la familia.

Quedarse atrás en la escuela es un reto para cualquier estudiante, y para la familia.

Con los nuevos requerimientos del Departamento de Educación para promover a uno niño de un nivel al siguiente, las posibilidades de que su hijo no avance pueden ser ligeramente mayores, más que en años anteriores. ¿Qué puede hacer usted, como padre, si algo así sucede en su familia? A continuación algunas reflexiones.

Estadísticas de estudiantes que reprueban

Cuando se trata de la educación básica, las estadísticas en Estados Unidos muestran que, en promedio 10% de los estudiantes repiten algún nivel escolar por lo menos una vez durante su educación (Levin, Ben. Phi Delta Kappan. Feb2012, Vol. 93 ejemplar 5, p72-73). Hay muchas razones en juego y muchos problemas que enfrentan los vecindarios en los que vivimos, agravan las causas. En escuelas como la IS 218 de Washington Heights, los resultados de los estudiantes se encuentran entre los más bajos, en parte debido a necesidades especiales de educación y altos niveles de pobreza. Mientras tanto, en secundaria, cada vez a más estudiantes a nivel nacional les toma un año más graduarse.

En el Bronx el año pasado, 90% de los estudiantes no estaban listos para el nivel de exigencia de la universidad después de haber completado la secundaria.

Desde que fue aprobada esta política de promoción en el 2004, en la cual los estudiantes eran calificados sobre categorías y reprobados basados en los resultados de sus exámenes, el Departamento de Educación también ha visto estudiantes que fallan a tasas discutiblemente alarmantes. Este año, la introducción de estándares básicos comunes tiene a muchos preocupados de que el número de estudiantes reprobados o retenidos, aumente.

Lo que los padres pueden hacer

Sin embargo, a pesar de la sensación de impotencia que a veces amenaza con abrumar, nosotros como padres dirigimos la educación de nuestros hijos. Somos críticos de decidir cómo, cuándo, dónde y lo que nuestros hijos aprenden, tanto sobre las lecciones académicas como de las experiencias sociales que son parte de su educación. Si su hijo se ha quedado atrás, es más que probable que sienta vergüenza y ansiedad. Es posible que se cuestione pensando, “fracasé, así que no soy lo suficientemente inteligente” o “no voy a estar con mis amigos”.

Hay muchas cosas que usted puede hacer para asegurarse de que la transición de su hijo al nuevo año escolar sea un éxito.

• Hable con los administradores: Antes de entrar en la escuela de verano, reevalúe la situación. ¿Qué materiales o información complementaria puede ofrecerle? ¿Hay tutores colegas que estén disponibles para ayudar? Una vez que su hijo esté inscrito, trabaje con los administradores de la escuela de verano para familiarizarse con el plan de estudios y dedique tiempo a revisarlo con su hijo. Platique a menudo con los administradores y maestros sobre el progreso de su hijo. Lo más importante es recordar a su hijo todos los días de lo orgulloso que está de él o ella, para así continuar impulsando su camino hacia el éxito académico.

• Reforzar la autoestima: Sería conveniente hablar con su hijo o hija sobre la posibilidad de recibir burlas y tonterías de ex compañeros de clase u otras personas. Es importante recordar que los niños y adolescentes pueden estar listos para proteger sus sentimientos con el fin de parecer más duros y más adultos. Asegúrese de que trabaja para crear un espacio seguro para que se expresen libremente.

• Ponga atención: Nuestro sistema educativo ha cambiado drásticamente y va a seguir cambiando a través de los años. Apenas la semana pasada, los padres en Washington Heights asumieron el reto de hacer una nueva rezonificación (que se presentó el año pasado). Esto traerá cambios adicionales en los exámenes estatales y el nuevo plan de estudios que será implementando este año. Esto será clave para la adaptación de su hijo. Recuerde, usted es una de las únicas constantes en la ecuación de su hijo y puede transformar este pequeño contratiempo en éxito continuo.

• Luche contra los resultados: Hay muchas razones por las que los niños no logran avanzar al siguiente nivel de grado. Usted puede estar en desacuerdo con la decisión de la escuela. Si usted ha cumplido con los administradores y maestros, y siente firmemente que se tomó la decisión errónea, se le permite apelar la decisión. El trabajo de su hijo será revisado y evaluado por el director y el distrito escolar, que incluye el trabajo que completó durante el año escolar. Aunque los expertos dicen que esta ruta no suele ser exitosa, los padres deben buscar lo que ellos sienten que es correcto para su hijo.

Mire hacia el futuro

En última instancia, que su hijo no sea promovido no es el fin del mundo.

Limpie esas lágrimas y guarde esa sensación de culpabilidad para otra ocasión. Créame, crecerán para convertirse en los increíbles individuos productivos que están destinados a ser. Nuestra hija se quedó atrás en el jardín de la infancia debido a sus niveles de comprensión de lectura. Desde entonces, ella ha mejorado a pasos agigantados. No podríamos estar más orgullosos de la feliz lectora (y estudiante de honor) que tenemos.

Sí, van a lograr grandes cosas.

Saber que puede contar con nuestro apoyo en cada paso del camino – y que ellos son más que una sola nota o promoción – permitirá a nuestros hijos perseverar y prosperar.