A Straight Skinner
Una Skinner franca

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A Straight Skinner

Story and photos by Mónica Barnkow

Community members gathered for the re-naming.

Community members gathered for the re-naming.

Dorothy Skinner knew to speak her mind.

“She was a very feisty lady,” recalled Johnny Simmons.

Simmons first came across the woman who would later be his mother-in-law when he was a young student in the school cafeteria.

Skinner, who pitched in as an aide during the lunch hour, would insist that he eat his liverwurst sandwich, a staple of the public school menu then.

“You are going to eat that,” she would holler. “It’s good for you.”

Simmons joined with relatives, friends, and Councilmember Mark Levine this past Thurs., Sept. 24th at the southwest corner of 140th Street and Amsterdam Avenue for a street co-naming ceremony in honor of the long-time resident and activist.

Skinner, who had 6 children, moved to West 140th Street in the mid-50’s. Then, it was a neighborhood marked by dilapidated buildings, constant pest infestations and dangerous street corners.

“It was a very difficult time for Harlem,” said Levine.

This healthy food hub was opened in October 2014.

This healthy food hub was opened in October 2014.

But rather than head out, Skinner decided to stay put.

“She started organizing and she became the president of the block association,” observed Levine. “Everybody remembers her. Her story is very inspiring.”

In 1971, Skinner founded and helped form part of the Board of Directors of the non-profit organization West Harlem Group Assistance (WHGA), which sought to rehabilitate and reinvest in abandoned buildings locally.

She served as WHGA’s President for over 20 years.

Diane Simmons, Skinner’s second-to-youngest child, recalled an outspoken mother not afraid to openly discuss any issue.

“It was a matter of quality of life. If you can make your community better, then it would also be better for you and for your children,” said Diane. “If she saw something, she said something. She wasn’t afraid.”

As head of the WHGA, Skinner became an influential figure in housing, economic development, and homeless services in her community. The organization continues her work today.

Simmons said her mother’s drive was fueled by her love for her children.

Skinner served as President for over 20 years.

Skinner served as President for over 20 years.

After Skinner’s husband passed away, raising the family was a financial challenge. But she took on additional jobs to supplement her income as a school paraprofessional. She also held down itinerant jobs at the local beauty parlor and at the fish and chips store.

“She had something so unique,” said Diane, adding with pride that her mother managed to support herself and her children on her own. She never received public assistance, and never remarried.

“It is such an honor and a privilege to have [this] done for my mother,” said Simmons. “Her name is going down in history.”

“She was a very feisty lady,” recalled Johnny Simmons.

“She was a very feisty lady,” recalled Johnny Simmons.

Simmons said that her mother’s posthumous recognition should serve as an example.

“Just continue to do good,” she encouraged attendees. “You never know when people are watching.”

It was daughter Rene who thought it fitting to immortalize their mother’s legacy with a street renamed in Dorothy’s honor. She reached out to elected officials officials and last August, Mayor de Blasio signed the legislation.

“I wanted to have something to commemorate all the things she has done around the neighborhood,” she said.

Getting the signatures needed to submit the proposal to the City Council wasn’t hard. After all, Skinner was a Harlem legend.

“Everybody knew her, and she knew everybody,” said Rene.

But for all her success, Skinner never did convince her son-in-law of the virtues of liverwurst.

But there are no grudges.

“She was an excellent woman,” he said. “Loving and caring, once you really got to know her.”

For more information on West Harlem Group Assistance (WHGA), please visit www.whgainc.org or call 212.281.5552.

Una Skinner franca

Historia y fotos por Mónica Barnkow

“Everybody knew her,” said Rene Simmons.

“Todo el mundo la conocía”, dijo René Simmons.

Dorothy Skinner sabía decir lo que pensaba.

“Era una mujer muy decidida”, recuerda Johnny Simmons.

Simmons se cruzó por primera vez con la mujer que más tarde sería su suegra cuando era un joven estudiante en la cafetería de la escuela.

Skinner, quien ayudaba durante la hora del almuerzo, insistía en que se comiera su sándwich de embutido de hígado, un elemento básico del menú de entonces de la escuela pública.

“Deben comer eso”, gritaba. “Es bueno para ustedes”.

Simmons se unió con familiares, amigos y el concejal Mark Levine el pasado jueves 24 de septiembre en la esquina suroeste de la calle 140 y la avenida Ámsterdam para una ceremonia de renombramiento de la calle en honor a la residente y activista de mucho tiempo.

Skinner, quien tuvo 6 hijos, se mudó a la calle 140 oeste a mediados de los años 50. Entonces era un barrio marcado por edificios en ruinas, constantes plagas y esquinas peligrosas.

“Fue un momento muy difícil para Harlem”, dijo Levine.

Pero en lugar de irse, Skinner decidió quedarse.

“Ella comenzó a organizar y se convirtió en la presidenta de la asociación de la manzana”, observó Levine. “Todo el mundo la recuerda. Su historia es muy inspiradora”.

En 1971, Skinner fundó y ayudó a formar parte de la Junta Directiva de la organización sin fines de lucro Grupo de Asistencia de West Harlem (WHGA por sus siglas en inglés), que buscaba rehabilitar y reinvertir en los edificios locales abandonados.

Fue presidenta de WHGA por más de 20 años.

The intersection is at the southwest corner.

La intersección se encuentra en la esquina suroeste.

Diane Simmons, la segunda hija más joven de Skinner, recuerda a una madre honesta, sin miedo de hablar abiertamente sobre cualquier tema.

“Era una cuestión de calidad de vida. Si podía hacer mejor a su comunidad, entonces también sería mejor para ella y para sus hijos”, dijo Diane. “Si ella veía algo, decía algo. No tenía miedo”.

Como cabeza de WHGA, Skinner se convirtió en una figura influyente en la vivienda, el desarrollo económico y los servicios para las personas sin hogar en su comunidad. La organización continúa su trabajo actualmente.

Simmons dijo que el impulso de su madre fue alimentado por el amor hacia sus hijos.

Después de que el marido de Skinner falleciera, la familia quedó en un desafío financiero. Ella obtuvo empleos adicionales para complementar sus ingresos como auxiliar docente escolar. También ayudó en el salón de belleza local y en la tienda de pescado y papas fritas.

“Tenía algo tan único”, dijo Diane, agregando con orgullo que su madre se las arregló para mantenerse a sí misma y a sus hijos ella sola. Nunca recibió asistencia pública ni se volvió a casar.

“Es un gran honor y un privilegio que hagan esto por mi madre”, dijo Simmons. “Su nombre va a la historia”.

Simmons señaló que el reconocimiento póstumo a su madre debe servir de ejemplo.

“Simplemente continúen haciendo el bien”, animó a los asistentes. “Nunca se sabe cuándo la gente está mirando”.

“She was a very feisty lady,” recalled Johnny Simmons.

“Era una mujer muy decidida”, recuerda Johnny Simmons.

Fue René, su hija, quien pensó que era apropiado inmortalizar el legado de su madre renombrando una calle en honor de Dorothy. Ella se acercó a los funcionarios oficiales electos y en agosto pasado, el alcalde de Blasio firmó la legislación.

“Yo quería tener algo para conmemorar todas las cosas que hizo por el barrio”, dijo.

Obtener las firmas necesarias para presentar la propuesta al Ayuntamiento no fue difícil. Después de todo, Skinner era una leyenda en Harlem.

“Todo el mundo la conocía y ella conocía a todo el mundo”, dijo René.

Pero a pesar de su éxito, Skinner nunca convenció a su yerno de las virtudes del embutido de hígado.

Pero no hay rencores.

“Era una mujer excelente”, dijo. “Amorosa y cariñosa, una vez que realmente la conocías”.

Para más información sobre el Grupo de Asistencia de West Harlem (WHGA por sus siglas en inglés), por favor visite  www.whgainc.org o llame al 212.281.5552.