A matter of faith
Una cuestión de fe

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A matter of faith

Story, photos and video by Sherry Mazzocchi

“We are body, mind and spirit,” says Dr. Richard Bonifas, Principal of Manhattan Christian Academy.

“We are body, mind and spirit,” says Dr. Richard Bonifas, Principal of Manhattan Christian Academy.

When Dr. Richard Bonifas crosses West 204th Street to the Manhattan Christian Academy (MCA), he’s also entering the school playground.

“It’s complete with asphalt,” he jokes.

At 3 p.m., the street is closed to traffic. Accompanied by instructors, a few children run and play games there. Inside, the afterschool programs are just beginning.

Children sit at desks or in small circles on the floor. They’re eating snacks and laughing. Some are reading, others just having fun. They look happy.

Bonifas is the principal of the pre-K through eighth grade school. He grew up in Aurora, Illinois and came east to work at MCA 25 years ago. He’s been with the school ever since.

He lives in Riverdale with his wife, who is also the school’s admission’s director. Each of his five children attended MCA.

He admits to being a bit of a daydreamer in back in his elementary and high school days. His fourth grade classroom had large windows overlooking a park. “I did a lot of observing of that park,” he said.

He never read books. Thinking back, he believes he probably had undetected dyslexia or maybe attention deficit disorder.

The Academy offers classes from pre-K through eighth grade.

The Academy offers classes from pre-K through eighth grade.

A stint in the Air Force gave him confidence and discipline to go on to college and study education.

“I wish I had this,” he said, referring to MCA.

The Academy is a faith-based school. Most of its students are from the Bronx or Northern Manhattan. They come from middle and working class families, many struggling to make ends meet.

MCA offers scholarships to families who can’t afford the $4,500 plus annual tuition and fees. “We try not to turn any child away because of finances,” he said.

Its accredited curriculum also has a heavy helping of Bible study and faith-based values mixed in. Bonifas considers it an essential part of education.

“We are body, mind and spirit,” he said. “So a faith-based school will address all those issues.”

MCA has a rigorous science program, according to Bonifas. They teach evolution in addition to a Biblical rendition of creation.

“We believe in a literal six day creation by God,” he said. “If God is powerful enough to raise Jesus from the dead, he’s powerful enough to create the world in six days.”

“God’s message…did change me,” says Bonifas.

“God’s message…did change me,” says Bonifas.

MCA also offers reading, literature, social studies, music and art. Classrooms are filled with brightly colored drawings and stories mapped out in elegant diagrams. Everyone, including preschoolers, spends time in the computer lab filled with new PCs.

The Conquerors, MCA’s basketball team, took first place in their league. Mitch Matos, a parent and basketball coach, lives in the Kingsbridge section of the Bronx.

His three children attend the school. “I love it here,” he said. “It’s a wonderful extension of our faith. It’s everything we teach at home. It’s everything we want our children to grow up strong in.”

MCA has 400 students. The school is bursting at the seams. One classroom is so narrow that only two long rows of desks fit. A teacher admits that it’s easy to see everything that happens in the classroom, but students at the far ends sometimes have trouble seeing the board.

The school’s immediate goal is adding four more classrooms. Their long-term plans are grander. “We’re praying for a high school,” Matos said.

Catholic high schools, including Mother Cabrini High School on the west side of Broadway, are closing their doors all over the city.

MCA closed its own high school due to lack of funding back in 1997. But during the past few years, they have rebooted their fundraising strategy.

The school’s curriculum includes Bible study.

The school’s curriculum includes Bible study.

It’s paid off. According to its own literature, MCA’s annual donations have increased from $383,000 in 2007 to $741,000, or 93 percent. It’s allowed the administration to triple their financial aid and raise teacher salaries.

“It’s helped us to get the word out there,” Bonifas said. “A lot of people don’t know we exist.”

Bonifas considers MCA to be the strongest school in the area. He claims their religious values and instruction are the reasons.

“I thought education would change me,” he said. He thought education was key in transcending his working class background and being less fearful in life.

“It didn’t,” he said. Bonifas underwent a religious conversion at age 26. “The Gospel and God’s message to me did change me.”

And he believes God was instrumental in his career at MCA. “We provide structure and discipline, and the teachers are loving,” he said. “I had a good elementary school, a good high school education. I think this is even better.”

The Manhattan Christian Academy is located at 401 West 205th Street, New York, NY 10034. For more information, please visit www.mcanyc.org or call 212.567.5521.

Una cuestión de fe

Historia, fotos y video por Sherry Mazzocchi

Elplan de estudios acreditado tiene un fuerte estudio de la Biblia.

Elplan de estudios acreditado tiene un fuerte estudio de la Biblia.

Cuando el Dr. Richard Bonifas cruza la calle 204 oeste hacia la Academia Cristiana de Manhattan (MCA por sus siglas en inglés), también está entrando al patio de la escuela. “Está lleno de asfalto”, bromea. A las 3 p.m., la calle está cerrada al tráfico. Acompañados por instructores, algunos niños corren y juegan allí. En el interior, los programas para después de clases apenas están comenzando. Los niños se sientan en escritorios o en pequeños círculos en el suelo, comen bocadillos y ríen. Algunos leen, otros simplemente se divierten. Se ven felices. Bonifas es el director desde el pre-jardín de infancia hasta el octavo grado. Creció en Aurora, Illinois, y llegó al este para trabajar en MCA hace 25 años. Ha estado en la escuela desde entonces.

Vive en Riverdale con su esposa, quien también es directora de admisiones de la escuela. Cada uno de sus cinco hijos asistió a MCA.

Reconoce haber sido un soñador en sus días de escuela primaria y secundaria. Su salón de clases de cuarto grado tenía grandes ventanas con vistas a un parque. “Hice un montón de observación de ese parque”, dijo.

Él nunca leía libros. Pensándolo bien, cree que probablemente tenía dislexia no detectada o tal vez trastorno de déficit de atención.

"El evangelio y el mensaje de Dios me hicieron cambiar", dice Bonifas.

“El evangelio y el mensaje de Dios me hicieron cambiar”, dice Bonifas.

Una temporada en la Fuerza Aérea le dio la confianza y la disciplina para asistir a la universidad y estudiar educación.

“Me hubiera gustado tener esto”, dijo, refiriéndose a MCA.

La Academia es una escuela basada en la fe. La mayoría de sus alumnos son del Bronx o del norte de Manhattan. Provienen de familias de clase media y trabajadoras, muchas luchando para para pagar todas las cuentas hasta el fin de mes.

MCA ofrece becas a las familias que no pueden pagar la matrícula y cuotas de más de $4,500 dólares anuales. “Tratamos de no rechazar a ningún niño por cuestiones financieras”, dijo.

Su plan de estudios acreditado también tiene un fuerte y provechoso estudio de la Biblia y valores basados en la fe mezclados. Bonifas los considera una parte esencial de la educación.

“Somos cuerpo, mente y espíritu”, dijo. “Así que una escuela basada en la fe abordará todas estas cuestiones”.

MCA tiene un programa riguroso de ciencia, de acuerdo con Bonifas. Ellos enseñan la evolución, además de una versión bíblica de la creación.

“Creemos en una creación literal de seis día de Dios”, dijo. “Si Dios es lo suficientemente poderoso para levantar a Jesús de entre los muertos, es lo suficientemente poderoso como para crear el mundo en seis días”.

La Academia ofrece clases desde el pre-jardín de infancia hasta el octavo grado.

La Academia ofrece clases desde el pre-jardín de infancia hasta el octavo grado.

MCA también ofrece lectura, literatura, estudios sociales, música y arte. Las aulas están llenas de dibujos en colores brillantes e historias trazadas en esquemas elegantes. Todos, incluyendo a niños en edad preescolar, pasan tiempo en el laboratorio de computación lleno de nuevas computadoras.

Los Conquistadores, equipo de baloncesto de MCA, obtuvieron el primer lugar en su liga. Mitch Matos, un padre y entrenador de baloncesto, vive en la sección de Kingsbridge en el Bronx.

Sus tres hijos asisten a la escuela. “Me encanta aquí”, dijo. “Es una maravillosa extensión de nuestra fe. Es todo lo que enseñamos en casa. Es todo lo que queremos que nuestros hijos fortalezcan”.

MCA cuenta con 400 estudiantes. La escuela está a punto de reventar. Un salón de clases es tan estrecho que sólo caben dos largas filas de pupitres. Un profesor admite que es fácil ver todo lo que sucede en el salón, pero los estudiantes en los extremos a veces tienen problemas para ver el pizarrón.

El objetivo inmediato de la escuela es añadir cuatro salones más. Sus planes a largo plazo son mayores. “Estamos orando por una escuela secundaria”, dijo Matos.

Las escuelas secundarias católicas, entre ellas la Madre Cabrini en el lado oeste de Broadway, están cerrando sus puertas por toda la ciudad.

MCA cerró su propia escuela secundaria debido a la falta de financiamiento en 1997. Pero durante los últimos años, han reiniciado su estrategia de recaudación de fondos.

"Somos cuerpo, mente y espíritu", dice el Dr. Richard Bonifas, Director de la Academia Cristiana de Manhattan (MCA por sus siglas en inglés).

“Somos cuerpo, mente y espíritu”, dice el Dr. Richard Bonifas, Director de la Academia Cristiana de Manhattan (MCA por sus siglas en inglés).

Ha dado frutos. De acuerdo con su propia literatura, las donaciones anuales de MCA han aumentado de $383,000 dólares en 2007 a $741,000, o 93 por ciento. Esto permitió a la administración triplicar su ayuda financiera y elevar los salarios de los maestros.

“Nos ha ayudado el correr la voz” dijo Bonifas. “Mucha gente no sabe que existimos”.

Bonifas considera que MCA es la escuela más fuerte en el área. Afirma que sus valores religiosos y la enseñanza son las razones.

“Creía que la educación me iba a cambiar”, dijo. Pensaba que la educación era la clave para trascender su origen obrero y ser menos temeroso de la vida.

“No lo hizo”, dijo. Bonifas experimentó una conversión religiosa a los 26 años. “El evangelio y el mensaje de Dios me hicieron cambiar”.

Y él cree que Dios jugó un papel decisivo en su carrera en MCA. “Ofrecemos estructura y disciplina, y los profesores son encantadores”, dijo. “Tuve una buena escuela primaria, una buena educación secundaria. Creo que esto es aún mejor”.

The Manhattan Christian Academy esta localizada en el 401 de la Calle 205 Oeste, Nueva York, NY 10034. Para más información, visite www.mcanyc.org o llame 212.567.5521.