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A fortune of gratitude
Una fortuna de gratitud

A fortune of gratitude

Story and photos by Sherry Mazzocchi


The exhibit members are (top row, left to right) Jeffrey, Rachel, Reyn, Lourdes, Robert and (bottom row, left to right) Teofila, Rita, Amaryllis, and Kimberly. <i>Photo: Caroline Casey</i>
The exhibit members are (top row, left to right) Jeffrey, Rachel, Reyn, Lourdes, Robert and (bottom row, left to right) Teofila, Rita, Amaryllis, and Kimberly.
Photo: Caroline Brown

Miracles pop up in every day life disguised as coincidences- or luck. Sometimes a seemingly questionable path can lead to detours of opportunity and transformation.

For Robert, it was the disapproving mother of a girl he wanted to date. For Teofila, it was older sisters without futures. For Rita, it was a life-saving job offer.

Giving thanks for everyday miracles are one of the many interlocking themes featured at the Armin and Estelle Gold Wing of Hebrew Tabernacle’s latest exhibit, “An Interfaith Thanks-Giving.”

Curator Regina Gradess said Thanksgiving allows people to come together and give thanks without being divided by questions of religion.

At 104, Rita is Hebrew Tabernacle’s oldest member. <i>Photo: Tuwanda Harmon</i>
At 104, Rita is Hebrew Tabernacle’s oldest member.
Photo: Tuwanda Harmon

“We all have something to be thankful for—something that changed us into better people,” she said.

The Hebrew Tabernacle’s synagogue shares space with two Christian congregations—The Uptown Church and The Church of the Heights. The show illustrates nine congregants’ stories with photos by Caroline Brown and images by Tuwanda Harmon, both Washington Heights artists.

Each participant was asked what they were thankful for.

Rita is Hebrew Tabernacle’s oldest member. At 104, she’s still active in the community, volunteering at the YM-YWHA two days a week.

She was living in Nuremberg when Jews were stripped of their citizenship. At 26, she and her younger brother Herbert fled to the U.S. It was 1937 and they had little English, no money or jobs. When Rita landed a position as a nanny, she saved and got the affidavits required for her parents’ visas. She secured their passage to America a year later on the eve of Kristallnacht, the unofficial start of the Holocaust.

Photographer Caroline Casey (left) with curator Regina Gradess.
Photographer Caroline Brown (left) with curator Regina Gradess.

Harmon’s reflection on Rita’s life is multi-colored, and layered with images of Germany, America and the infant she cared for—and a reunion of the two women 70 years later. She combined news stories and Rita’s own photos for the digital art.

“I was very impressed by her,” said Harmon, who created all of the images for the exhibit on an iPad.

Robert grew up in tough neighborhoods of the Dominican Republic and Washington Heights. He communicated with his fists and wasn’t a stranger to gangs. When he wanted to date, the young girl’s mother was understandably dubious. She sought to ward him off with an invitation to Bible study.

Instead, he grasped it like a lifeline.

The Hebrew Tabernacle’s synagogue shares space with two Christian congregations—The Uptown Church and The Church of the Heights.
The Hebrew Tabernacle’s synagogue shares space with two Christian congregations—The Uptown Church and The Church of the Heights.

At 50, Robert is the minister of The Church of the Heights. He told Gradess that a mortar and pestle grinds spices and removes shells to release inner goodness. “In ‘bad’ neighborhoods, where people have shells around them, I open them out and open their goodness,” he said.

“What are you thankful for?” asked Gradess, rhetorically. “You don’t even know until life gives you something to do.”

Uptown Community Church member Teofila also grew up in the Dominican Republic. Her father was the boss of a large farm and had children with other women. Her older sisters got married and left. Yet one by one, they returned to work on the farm after their husbands abused them.

The exhibit continues until January.
The exhibit continues until January.

She figured education was the way out. She’d leave home at 5:30 a.m., and would ford a stream in three places to get to school. She came home to chores in the afternoon. Today, she lives in Northern Manhattan, has two masters degrees and a loving family.

“You can say a million thank you’s every day,” said Gradess. “That action infuses you so that you look at the world as filled with miracles.”

The “Thanks-Giving” exhibit continues until January 7, 2015. For more information, please visit http://www.hebrewtabernacle.org. Tuwanda Harmon’s art can also be seen at Sister’s Uptown Bookstore until Dec. 31. For more information, please visit Tuwandaharmon.com.

Una fortuna de gratitud

Historia y fotos Sherry Mazzocchi


Una pieza original enfocada en Amaryllis, miembra de la iglesia Uptown.
Una pieza original enfocada en Amaryllis, miembra de la iglesia Uptown.

Los milagros aparecen todos los días disfrazados como coincidencias o suerte. A veces un camino aparentemente cuestionable puede llevar a oportunidades y transformaciones.

Para Robert, fue la madre desaprobadora de una chica con la que quería salir. Para Teófila, fueron las hermanas mayores sin futuro. Para Rita, una oferta de trabajo para salvar vidas.

Dar gracias por los milagros cotidianos es uno de los muchos temas entrelazados que aparecen en la última exposición del Armin y Estelle Gold Wing del tabernáculo hebreo: “Acción de Gracias interreligioso”.

La curadora Regina Gradess dijo que el día de Acción de Gracias permite a las personas reunirse y agradecer sin ser divididos por cuestiones de religión.

“Todos tenemos algo que agradecer, algo que nos transforma en mejores personas”, explicó.

La sinagoga del tabernáculo hebreo comparte el espacio con dos congregaciones cristianas: la iglesia Uptown y la iglesia de the Heights. La exposición ilustra las historias de nueve feligreses con fotos de Caroline Brown e imágenes de Tuwanda Harmon, artistas de Washington Heights.

Robert es el ministro de la iglesia de the Heights. <i>Foto: Tuwanda Harmon</i>
Robert es el ministro de la iglesia de the Heights. Foto: Tuwanda Harmon

Se le preguntó a cada participante qué era lo que agradecían.

Rita es el miembro de mayor edad del tabernáculo hebreo. A sus 104 años se mantiene activa en la comunidad siendo voluntaria en YM-YWHA dos días a la semana.

Ella vivía en Nuremberg cuando los judíos fueron despojados de su ciudadanía. A los 26 años, ella y su hermano menor, Herbert, huyeron a los Estados Unidos. Era 1937, hablaban poco inglés y no tenían dinero ni trabajo. Cuando Rita consiguió un empleo como niñera, ahorró lo suficiente para conseguir las declaraciones juradas requeridas para las visas de sus padres. Compró sus pasajes para Estados Unidos un año después, en vísperas de Kristallnacht, el comienzo no oficial del Holocausto.

La reflexión de Harmon sobre la vida de Rita es multicolorida y presentada en capas, con imágenes de Alemania, estadounidenses, la niña que cuidaba y una reunión de las dos mujeres 70 años después. Combinó historias de noticias y fotos propias de Rita para el arte digital.

La exposición continuará hasta enero.
La exposición continuará hasta enero.

“Quedé muy impresionada por su obra”, dijo Harmon, quien creó todas las imágenes de la exposición en un iPad. Robert creció en barrios difíciles de la República Dominicana y Washington Heights. Se comunicaba con los puños y no era un desconocido entre las pandillas. Cuando invitó a salir a una chica, la madre de la joven estaba comprensiblemente dudosa. Ella trató de mantenerlo a raya con una invitación para estudiar la biblia. En cambio, él la tomó como a un salvavidas.

A los 50, Robert es el ministro de la iglesia de the Heights. Le dijo a Gradess que un mortero muele especias y elimina conchas para liberar la bondad interior. “En los barrios malos, donde las personas tienen conchas alrededor, las abro y dejo salir su bondad”, dijo.

La sinagoga del tabernáculo hebreo comparte el espacio con dos congregaciones cristianas: la iglesia Uptown y la iglesia de the Heights
La sinagoga del tabernáculo hebreo comparte el espacio con dos congregaciones cristianas: la iglesia Uptown y la iglesia de the Heights

“¿De qué estás agradecido?”, preguntó Gradess. “Ni siquiera lo sabes hasta que la vida te da algo que agradecer”.

Teófila, miembro de la iglesia comunitaria Uptown también creció en la República Dominicana. Su padre era el jefe de una granja y tuvo hijos con otras mujeres. Sus hermanas mayores se casaron y se fueron. Sin embargo, una por una, regresaron a trabajar en la granja ya que sus maridos abusaban de ellas.

Pensó que la educación era la salida. Salía de su casa a las 5:30 am, vadeando un arroyo en tres lugares para llegar a la escuela. Llegaba a casa para los quehaceres de la tarde. Hoy vive en el norte de Manhattan, cuenta con dos maestrías y una familia amorosa.

La fotografa Caroline Casey (izq.) con la curadora Regina Gradess.
La fotografa Caroline Brown (izq.) con la curadora Regina Gradess.

“Puedes decir un millón de gracias de todos los días”, comentó Gradess. “Esa acción te infunde tanto que miras el mundo lleno de milagros”.

La exposición “Thanks-Giving” continuará hasta el 7 de enero de 2015. Para obtener más información, visite http://www.hebrewtabernacle.org El arte de Tuwanda Harmon también puede verse en la librería Sister’s Uptown hasta el 31 de diciembre. Para mayor información, por favor visite Tuwandaharmon.com.

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