A bias break
Un café cortado

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A bias break

Story and photos by Desirée Johnson

“Some people aren’t really aware of what is going on,” said Jessica Cruz.

“Some people aren’t really aware of what is
going on,” said Jessica Cruz.

It’s a “third place” – it’s how Starbucks, the coffee giant, billed itself in messaging to customers in which it explained that it would be closed on the afternoon of May 29th.

The third place was described as one “between home and work” where “everyone is welcome” in notes pinned to the shops’ front doors.

Still, no one but staff and specific training personnel were allowed into the more than 8,000 U.S.-based stored on Tuesday afternoon, as Starbucks employees settled in for a few hours of unconscious bias training.

The training session featured video messages from Starbucks employees; artist and activist Common; and documentary artist and MacArthur “Genius” Fellow Stanley Nelson that focused on bias and race. Staff also gathered in small, self-guided groups for discussion. The company has pledged this would be the first of a series of training sessions.

A break from the coffee.

A break from the coffee.

“More than 175,000 Starbucks partners (that’s what we call our employees) will be sharing life experiences, hearing from others, listening to experts, reflecting on the realities of bias in our society and talking about how all of us create public spaces where everyone feels like they belong—because they do,” said Chairman Howard Shultz in a statement regarding the temporary closures. “This conversation will continue at our company and become part of how we train all of our partners.”

The decision came as per Starbucks CEO Kevin Johnson, who had promised change after an incident in April at a Philadelphia shop in which two black men – Rashon Nelson and Donte Robinson – were wrongfully arrested while waiting for an associate and opting not to make a purchase at the time.

After the incident, the Philadelphia police department issued an apology and Johnson personally met with Nelson and Robinson.

Artist and activist Common.

Artist and activist Common.

“While this is not limited to Starbucks, we’re committed to being a part of the solution,” said Johnson in a statement. “Closing our stores for racial bias training is just one step in a journey that requires dedication from every level of our company and partnerships in our local communities.”

The Starbucks store on Dyckman Street was no different.

At 2 p.m., the chairs were up and the doors were locked.

Inwood patrons weighed in on the closure.

“I think it’s good that this is being done because some people aren’t really aware of what is going on,” said Jessica Cruz. “I feel like if [the two men] were another race, like white, then that wouldn’t have happened. [Starbucks is] a really good chain. I feel like other companies should be taking [training] as well.”

The Starbucks shop on Dyckman closed for the afternoon.

The Starbucks shop on Dyckman closed for the afternoon.

“I’m thrilled,” expressed Leo, a frequent customer. “This is going to cost Starbucks a lot of money. The revenue that would come in from 2 o’clock and on, they’re giving up and I think it’s great.”

“Good for them for losing some profits for the greater good,” said Nicolas Costa.

“Good for them for losing some
profits for the greater good,”
said Nicolas Costa.

“Starbucks is a big corporation and I’m sure they’ve done the research,” said Nicolas Costa. “If they feel like this is what they need to do nationwide, then good for them for losing some profits for the greater good, hopefully.”

In addition to the anti-bias program, the new “Third Place Policy” meant “any person who enters [Starbucks’] spaces, including patios, cafes and restrooms, regardless of whether they make a purchase, is considered a customer.”

Still, not everyone was ready to lift their latte in cheer.

“It’s ridiculous that Starbucks has to put a racial bias program in 2018,” said Wil Suárez. “Supposedly a progressive and forward-thinking place, for them to be implementing that kind of program in 2018, it shows the true company culture.”

Starbucks will eventually share the program with other interested companies and organizations.

One employee at Dyckman, who did not share her name, said she felt the training was necessary.

“I’m very happy that the place that I work for is actually acknowledging that the conversation needs to be had,” she said. “I think it’s necessary, period.”

“I don’t personally feel like it’s a burden,” she added, mentioning that the training did not affect workers’ pay. “Some [employees] will take it to heart, some will brush it off and some will see it as a joke, just like everything else in the world.”

Un café cortado

Historia y fotos por Desirée Johnson

“It’s ridiculous that Starbucks has to put a racial bias program in 2018,” said Wil Suárez.

“Es ridículo que Starbucks tenga que poner un
programa de prejuicio racial en 2018″, dijo Wil
Suárez.

Es un “tercer lugar”: así es como Starbucks, el gigante del café, se encargó de enviar mensajes a los clientes en los que explicaba que cerraría la tarde del 29 de mayo.

El tercer lugar fue descrito como uno “entre el hogar y el trabajo”, donde “todos son bienvenidos” en notas fijadas en las puertas de las tiendas.

Aun así, nadie más que el personal y las personas de capacitación específica pudieron ingresar en las más de 8,000 tiendas en los Estados Unidos el martes por la tarde, cuando los empleados de Starbucks se instalaron para unas horas de capacitación sobre prejuicio inconsciente.

La sesión de entrenamiento presentó mensajes de video de empleados de Starbucks; Common, artista y activista y Stanley Nelson, documentalista y becario “Genio” MacArthur, quien se centró en el prejuicio y la raza. El personal también se reunió en pequeños grupos auto guiados para discutir temas. La compañía ha prometido que esta sería la primera de una serie futura de sesiones de capacitación.

“Más de 175,000 asociados de Starbucks (así llamamos a nuestros empleados) compartirán experiencias de vida, escucharán de otros y a expertos, reflexionarán sobre las realidades del prejuicio en nuestra sociedad y hablarán sobre cómo todos nosotros creamos espacios públicos donde todos sientan que pertenecen, porque así es”, dijo el presidente Howard Shultz en un comunicado sobre los cierres temporales. “Esta conversación continuará en nuestra compañía y se convertirá en parte de cómo capacitamos a todos nuestros asociados”.

Documentary filmmaker Stanley Nelson.

El documentalista Stanley Nelson.

La decisión fue tomada por Kevin Johnson, director general de Starbucks, quien prometió un cambio después de un incidente en abril en una tienda de Filadelfia en la que dos hombres negros, Rashon Nelson y Donte Robinson, fueron arrestados injustamente mientras esperaban a un asociado y optaron por no realizar una compra en el momento.

Después del incidente, el departamento de policía de Filadelfia emitió una disculpa y Johnson se reunió personalmente con Nelson y Robinson.

“Si bien esto no se limita a Starbucks, estamos comprometidos en ser parte de la solución”, dijo Johnson en un comunicado. “Cerrar nuestras tiendas para una capacitación sobre prejuicios raciales es solo un paso en un viaje que requiere dedicación de todos los niveles de nuestra empresa y asociaciones en nuestras comunidades locales”.

La tienda de Starbucks en la calle Dyckman no fue diferente.

A las 2 p.m., las sillas estaban levantadas y las puertas estaban cerradas.

“This is going to cost Starbucks a lot of money,” said Leo.

“Esto le va a costar a Starbucks
mucho dinero”, dijo Leo.

Los clientes de Inwood opinaron sobre el cierre.

“Creo que es bueno que esto se haga porque algunas personas no son realmente conscientes de lo que está sucediendo”, dijo Jessica Cruz. “Siento que si [los dos hombres] fueran de otra raza, como blanca, entonces eso no habría sucedido. [Starbucks es] una cadena realmente buena. Siento que otras compañías deberían estar tomando [capacitación] también”.

“Estoy encantado”, expresó Leo, un cliente frecuente. “Esto le va a costar a Starbucks mucho dinero. Están renunciando a los ingresos que entrarían a partir de las 2 en punto y creo que es genial”.

“Starbucks es una gran corporación y estoy seguro de que han investigado”, dijo Nicolás Costa. “Si sienten que esto es lo que deben hacer en todo el país, entonces es bueno para ellos perder algunas ganancias por un bien mayor”.

Además del programa anti-prejuicios, la nueva “Política de tercer lugar” significa que “cualquier persona que ingrese en espacios [de Starbucks], incluyendo patios, cafeterías y baños, independientemente de si hace una compra, es considerada un cliente”.

Aun así, no todos estaban listos para levantar su café con leche en señal de celebración.

“Es ridículo que Starbucks tenga que poner un programa de prejuicio racial en 2018”, dijo Wil Suárez. “Supuestamente un lugar progresivo y con visión de futuro, que estén implementando ese tipo de programa en 2018 muestra la verdadera cultura de la compañía”.

A policy statement.

Una declaración política.

Starbucks eventualmente compartirá el programa con otras compañías y organizaciones interesadas.

Una empleada de Dyckman que no compartió su nombre, dijo que sentía que la capacitación era necesaria.

“Estoy muy feliz de que el lugar para el que trabajo realmente reconozca que la conversación debe llevarse a cabo”, dijo. “Creo que es necesario, punto”.

“Personalmente no siento que sea una carga”, agregó, y mencionó que la capacitación no afectó el salario de los trabajadores. “Algunos [empleados] lo tomarán en serio, algunos lo mandarán por un tubo y otros lo verán como una broma, como todo lo demás en el mundo”.