Play Fair for Parks, Now More Than Ever
Juego justo para los parques, ahora más que nunca

  • English
  • Español

Play Fair for Parks, Now More Than Ever

By Julie Tighe and Peggy Shepard

Peggy Shepard.
Photo: Allie Holloway

In a concrete jungle full of cramped sidewalks, closed recreational and cultural centers, and limited places to spend time with our families outside our homes, New York City parks have literally become urban oases during this time of social distancing.

New Yorkers are relying on our parks now more than ever to enjoy nature, get fresh air, and have space to exercise and recreate.

Parks are helping New Yorkers keep their sanity as we all spend more time at home during this COVID-19 crisis

Parks are one of our most valuable recreational assets, yes, but they are also one of our most vital environmental resources in numerous ways: An important natural area, they can help mitigate extreme heat events as a result of climate change, and parks are critical to absorbing carbon dioxide from the atmosphere. They are the city’s largest carbon sink – storing 1.2 million tons of carbon per year and helping to mitigate the urban heat island effect.

The urban tree canopy filters 1,300 tons of air pollutants.

This is especially important now, as we battle COVID-19, a respiratory illness that is driving shocking levels of mortality among people of color who live in underserved neighborhoods with poorer air quality and higher pollution rates than other city neighborhoods.

A study from Harvard shows that a small increase in exposure to particulate matter in air is associated with an eight percent increase in mortality from COVID-19. Exposure to particulate matter exacerbates many of the same underlying health conditions, like asthma, which increase the risk of death from COVID.

Julie Tighe.

Because of decades-long environmental injustices that caused communities of color to bear a disproportionate burden of pollution in our city, COVID is killing people of color at twice the rate of white people.

This illustrates just how important it is to fight for bigger investments in our communities and in our parks and for maintaining and expanding access to parks where New Yorkers need it most.

Unfortunately, the recently announced cuts to the New York City Fiscal Year 2021 budget include drastic decreases in investments in parks.

While the state of many parks in neighborhoods like Central and West Harlem have improved over the years, largely due to the hard work and dedication of local community groups like the Marcus Garvey Park Alliance, adequate and equitable investment from the City is still needed to address infrastructure issues like the bathrooms in Jackie Robinson Park and the crumbling steps in Inwood Hill and Marcus Garvey. Perhaps the most tangible way to see the disparity in city parks is to walk north along the East River Esplanade from the Upper East Side’s Carl Schurz Park into East Harlem, where parts of the Bobby Wagner Walk have started to crumble into the river once you pass 100th Street.

That’s why as part of the Play Fair coalition, we are calling for increasing the Parks Department budget by $47 million to keep the city’s open spaces safe, healthy and well maintained. This investment would protect the jobs of the maintenance workers and gardeners added last year to ensure that all parks receive the care they need while New Yorkers rely on them more than ever. This includes park rangers and parks enforcement officers who are being called on to keep us safe under social distancing at far less cost and confrontation than the police force. It would also expand job opportunities for Parks Opportunity Program participants, low-income New Yorkers, who are unemployed.

We know that the city budget is challenging in the near future as the city expends funds on COVID-related emergencies.

If ever there was a time for New York City to make the environment and parks a priority, it is now.

It is now when all New Yorkers need fresh air and recreation.

And it is now when we must provide for and sustain the green spaces in our midst.

We call on the Mayor and City Council to ensure that $47 million is included in the Parks Department’s budget this year.

Let’s Play Fair for parks.

Julie Tighe is President of the New York League of Conservation Voters. Peggy Shepard is the Executive Director of WE ACT for Environmental Justice. For more, please visit ny4p.org.

 

Juego justo para los parques, ahora más que nunca

Por Julie Tighe y Peggy Shepard

Nuestros espacios verdes nos sirven de innumerables formas, escriben las autoras.

En una jungla de concreto llena de aceras estrechas, con los centros recreativos y culturales cerrados y con lugares limitados para pasar tiempo con nuestras familias afuera de nuestros hogares, los parques de la ciudad de Nueva York se han convertido literalmente en oasis urbanos durante este tiempo de distanciamiento social.

Los neoyorquinos confían en nuestros parques ahora más que nunca para disfrutar de la naturaleza, tomar aire fresco y tener espacio para hacer ejercicio y recrearse.

Los parques están ayudando a los neoyorquinos a mantener la cordura ya que todos pasamos más tiempo en casa durante esta crisis de COVID-19

Los parques son uno de nuestros activos recreativos más valiosos, sí, pero también son uno de nuestros recursos ambientales más vitales en numerosas formas: un área natural importante, pueden ayudar a mitigar los eventos de calor extremo como resultado del cambio climático, y los parques son críticos para absorber dióxido de carbono de la atmósfera. Son el sumidero de carbono más grande de la ciudad: almacenan 1.2 millones de toneladas de carbono por año y ayudan a mitigar el efecto de isla de calor urbano.

El dosel urbano de árboles filtra 1,300 toneladas de contaminantes del aire.

Esto es especialmente importante ahora, mientras luchamos contra la COVID-19, una enfermedad respiratoria que está generando niveles impactantes de mortalidad entre las personas de color que viven en vecindarios desatendidos con peor calidad del aire y tasas de contaminación más altas que otros vecindarios de la ciudad.

Un estudio de Harvard muestra que un pequeño aumento en la exposición a partículas en el aire está asociado con un aumento del ocho por ciento en la mortalidad por COVID-19. La exposición a material de partículas exacerba muchas de las mismas condiciones de salud subyacentes, como el asma, que aumentan el riesgo de muerte por COVID.

Los parques ofrecen ocasión para la recreación segura al aire libre.

Debido a las décadas de injusticias ambientales que causaron que las comunidades de color soporten una carga desproporcionada de contaminación en nuestra ciudad, la COVID está matando a personas de color al doble del índice de las personas blancas.

Esto ilustra cuán importante es luchar por mayores inversiones en nuestras comunidades y en nuestros parques, y por para mantener y expandir el acceso a los parques donde más lo necesitan los neoyorquinos.

Desafortunadamente, los recortes recientemente anunciados al presupuesto del año fiscal 2021 de la ciudad de Nueva York incluyen reducciones drásticas en las inversiones en parques.

Si bien el estado de muchos parques en vecindarios como Central y West Harlem ha mejorado a lo largo de los años, en gran parte debido al arduo trabajo y a la dedicación de grupos comunitarios locales como la Alianza del Marcus Garvey Park, aún se necesita una inversión adecuada y equitativa de la ciudad para enfrentar ciertos problemas de infraestructura, como los baños en el Jackie Robinson Park y las escalinatas en ruinas en Inwood Hill Park y Marcus Garvey Park. Quizás la forma más tangible de ver la disparidad en los parques de la ciudad es caminar hacia el norte a lo largo de East River Esplanade, desde el Carl Schurz Park del Upper East Side, hacia East Harlem, donde partes del Bobby Wagner Walk han comenzado a desmoronarse en el río una vez que pasas la calle 100.

No olvide sus mascarillas.

Es por eso que, como parte de la coalición Play Fair, estamos pidiendo aumentar el presupuesto del Departamento de Parques en $47 millones de dólares para mantener los espacios abiertos de la ciudad seguros, saludables y bien mantenidos. Esta inversión protegería los empleos de los trabajadores de mantenimiento y jardineros agregados el año pasado para garantizar que todos los parques reciban la atención que necesitan mientras los neoyorquinos confían en ellos más que nunca. Esto incluye a los guarda parques y a los oficiales de parques que están siendo llamados para mantenernos a salvo bajo el distanciamiento social a un costo y confrontación mucho menores que la fuerza policial. También ampliaría las oportunidades laborales para los participantes del Programa de Oportunidades de Parques, neoyorquinos de bajos ingresos, quienes se encuentran desempleados.

Sabemos que el presupuesto de la ciudad es un desafío en el futuro cercano ya que la ciudad gasta fondos en emergencias relacionadas con la COVID.

Si alguna vez hubo un momento para que la ciudad de Nueva York hiciera del medio ambiente y los parques una prioridad, es ahora.

Es ahora cuando todos los neoyorquinos necesitan aire fresco y recreación.

Y es ahora cuando debemos prever y mantener los espacios verdes en nuestro medio.

Hacemos un llamado al alcalde y al Concejo Municipal para asegurar que se incluyan $47 millones de dólares en el presupuesto del Departamento de Parques este año.

Que sea un juego justo para los parques.

Julie Tighe es presidenta de la Liga de Conservación de Votantes de Nueva York. Peggy Shepard es la directora ejecutiva de WE ACT for Environmental Justice. Para más, por favor visite ny4p.org.