Women on My Mind
Mujeres en mi mente

  • English
  • Español

Women on My Mind

By Kathleen M. Pike

Busy bees; the author and her mother.

This Sunday was Mother’s Day. At the time of this writing, Coronavirus accounts for 274,651 deaths globally. And this week, my honeybees are buzzing. The unexpected intersections of Mother’s Day, COVID-19 and honeybees bring together themes that move me to awe and prompt me to share five musings about women and mental health.

1. Mom’s coping with COVID-19 will dramatically shape kids’ coping. The world is at war with the novel coronavirus, and some lessons we have learned in the context of WWII, albeit a different kind of war, shed light on our current situation. In the 1940-41 Blitz of WWII, German bombers attacked London every day and night, bar one, for eleven weeks straight. A third of the city was destroyed. Anna Freud, the youngest of Sigmund Freud’s six children, and founder of child psychoanalysis, examined the impact of this potentially traumatic experience on London’s children. In her work, War and Children, published with Dorothy Burlingham, she found that the strongest predictor of children’s mental health response was the children’s experience of security and comfort provided by being with mom. When moms were able to model coping and resilience characterized by confidence and calm, the traumatic effects of the bombing were mitigated for the children.

Anna Freud was a founder of child psychoanalysis.

2. Women are reporting more stress than men during COVID-19. Most Americans report that COVID-19 is impacting their lives in some significant way according to a recent Pew Research Center study. But the Kaiser Family Foundation Report reveals that women are reporting much higher levels of stress than men. Specifically, 53 percent of women as compared to 37 percent of men describe worry or stress related to coronavirus that has negatively impacted their mental health. This gendered experience gives me pause, particularly for the women who are moms given what we have learned from Anna Freud and others.

3. One group of women is especially at risk. In the United States, women hold 76 percent of healthcare jobs, and make up more than 85 percent of nurses. They are responsible for the vast majority of patient interactions in primary care settings, hospitals and nursing homes, including during this current pandemic. Around the globe, the data clearly indicate that frontline healthcare providers are vulnerable to experiencing increased stress, insomnia, anxiety and other mental health problems. I am grateful to all the women, and men, who are providing healthcare to others at this time of extraordinary need. With National Nurses Day last Wednesday and Mother’s Day this past Sunday, it’s an opportune moment to pause and say thank you.

4. Women are mitigating stress through social connection. Despite the COVID-19 physical distancing requirements, women are connecting creatively to support each other in all kinds of ways- from child care to funny memes and Zoom cocktail hours- which takes me to my honeybees. At the peak of summer, each hive has about 50,000 bees – one queen and 100 female bees for every male bee. The females are the worker bees who care for the queen, tend the hive, forage for food, and make honey. Each has work to do that can only get done if everyone else is doing her work. So too with women. The power of connection is helping women manage their elevated levels of stress in COVID-19 in the same way that the interdependence of the bees ensures an abundance of honey to be shared.

Women are reporting much higher levels of stress than men.

5. Ultimately, it’s about the next generation. Mother’s Day is about celebrating women who have come to have children and who have dedicated hard work to raising the next generation. COVID-19 is bringing into high relief questions about the future for this next generation and beyond. What kind of government do we want? How do we build back better our public health system? What are the takeaways for the environment now that the skies over Mumbai, Los Angeles and Beijing are clearer than they have been in decades? And that’s when I turn to my bees, again. Tens of thousands of them foraging for nectar and pollen, tending the colony, and caring for the queen. They will fill the combs of the hive with honey that they will never consume. The honey is for those who will need it in early spring when other food sources have yet to bloom. The producers of this summer’s honey will be long gone by next spring. It’s all about paying it forward for the next generation.

May the heightened stresses of daily life during this global pandemic be assuaged by supports and connection as sweet as honey.

Kathleen M. Pike, PhD is Professor of Psychology and Director of the Global Mental Health Program at the Columbia University Medical Center (CUMC). For more information, please visit cugmhp.org or call 646.774.5308.

 

Mujeres en mi mente

Por Kathleen M. Pike

Las Hampstead War Nurseries proporcionaron refugio a más de 200 niños que quedaron sin hogar por la Segunda Guerra Mundial.

Este domingo fue el día de la madre. Al momento de escribir este artículo, el Coronavirus representa 274,651 muertes en todo el mundo. Y esta semana, mis abejas están zumbando. Las inesperadas intersecciones del Día de la Madre, COVID-19 y las abejas reúnen temas que me impresionan y me impulsan a compartir cinco reflexiones sobre las mujeres y la salud mental.

1. El enfrentamiento de mamá con la COVID-19 dará forma dramáticamente al afrontamiento de los niños. El mundo está en guerra con el nuevo coronavirus, y algunas lecciones que hemos aprendido en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, aunque un tipo diferente de guerra, aclaran nuestra situación actual. En el bombardeo alemán de Londres de la Segunda Guerra Mundial de 1940-41, los bombarderos alemanes atacaron Londres todos los días y todas las noches, menos uno, durante once semanas seguidas. Un tercio de la ciudad fue destruida. Anna Freud, la más joven de los seis hijos de Sigmund Freud y fundadora del psicoanálisis infantil, examinó el impacto de esta experiencia potencialmente traumática en los niños de Londres. En su obra, War and Children, publicada con Dorothy Burlingham, descubrió que el indicador más fuerte de la respuesta de salud mental de los niños era la experiencia de seguridad y comodidad de los niños al estar con su madre. Cuando las madres pudieron modelar la capacidad de recuperación y la resistencia caracterizadas por la confianza y la calma, los efectos traumáticos del bombardeo fueron mitigados para los niños.

En los Estados Unidos, las mujeres conforman el 76 por ciento de los trabajos de atención médica.

2. Las mujeres informan más estrés que los hombres durante la COVID-19. La mayoría de los estadounidenses informan que la COVID-19 está afectando sus vidas de alguna manera significativa según un estudio reciente del Centro de Investigación Pew. Pero el Informe de la Fundación de la Familia Kaiser revela que las mujeres reportan niveles de estrés mucho más altos que los hombres. Específicamente, el 53 por ciento de las mujeres en comparación con el 37 por ciento de los hombres describen la preocupación o el estrés relacionado con el coronavirus que ha afectado negativamente su salud mental. Esta experiencia de género me hace pensar, particularmente para las mujeres que son madres, dado lo que hemos aprendido de Anna Freud y otros.

3. Un grupo de mujeres está especialmente en riesgo. En los Estados Unidos, las mujeres conforman el 76 por ciento de los trabajos de atención médica y representan más del 85 por ciento de las enfermeras. Son responsables de la gran mayoría de las interacciones de los pacientes en entornos de atención primaria, hospitales y hogares para adultos mayores, incluso durante esta pandemia actual. En todo el mundo, los datos indican claramente que los proveedores de atención médica de primera línea son vulnerables a experimentar un mayor estrés, insomnio, ansiedad y otros problemas de salud mental. Agradezco a todas las mujeres y hombres que brindan atención médica a otros en este momento de necesidad extraordinaria. Con el Día Nacional de las Enfermeras el miércoles pasado y el Día de la Madre el domingo pasado, es un momento oportuno para hacer una pausa y decir gracias.

4. Las mujeres están mitigando el estrés a través de la conexión social. A pesar de los requisitos de distanciamiento físico por la COVID-19, las mujeres se conectan creativamente para apoyarse mutuamente en todo tipo de formas, desde cuidado de los niños hasta memes divertidos y horarios de cócteles vía Zoom, lo que me lleva a mis abejas. En el pico del verano, cada colmena tiene alrededor de 50,000 abejas, una reina y 100 abejas por cada abeja macho. Las hembras son las abejas obreras que cuidan a la reina, cuidan la colmena, buscan comida y hacen miel. Cada uno tiene trabajo que hacer que solo se puede hacer si todos los demás están haciendo su trabajo. Así también con las mujeres. El poder de la conexión está ayudando a las mujeres a manejar sus elevados niveles de estrés en este momento de COVID-19 de la misma manera que la interdependencia de las abejas asegura que se comparta una gran cantidad de miel.

Las hembras son las abejas obreras.

5. En definitiva, se trata de la próxima generación. El Día de la Madre se trata de celebrar a las mujeres que han llegado a tener hijos y que han dedicado un gran esfuerzo para criar a la próxima generación. La COVID-19 ha traído preguntas de gran importancia sobre el futuro para esta próxima generación y más allá. ¿Qué tipo de gobierno queremos? ¿Cómo reconstruimos mejor nuestro sistema de salud pública? ¿Cuáles son las conclusiones para el medio ambiente ahora que los cielos sobre Mumbai, Los Ángeles y Beijing están más despejados de lo que han estado en décadas? Y ahí es cuando vuelvo a mis abejas, otra vez. Decenas de miles de ellas buscan néctar y polen, cuidan de la colonia y cuidan a la reina. Llenarán los panales de la colmena con miel que nunca consumirán. La miel es para quienes la necesitarán a principios de la primavera cuando otras fuentes de alimentos aún no han florecido. Los productores de la miel de este verano habrán muerto para la próxima primavera. Se trata de retribuir a la próxima generación.

Que el mayor estrés de la vida cotidiana durante esta pandemia global sea mitigado por apoyos y conexiones tan dulces como la miel.

Kathleen M. Pike, PhD, es profesora de Psicología y directora del Programa Mundial de Salud Mental del Centro Médico de la Universidad Columbia (CUMC, por sus siglas en inglés). Para obtener más información, por favor visite cugmhp.org o llame al 646.774.5308.