Sun and sorrow
Sol y dolor

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Sun and sorrow

A tribute to Fado and home

Story, photos and video by Sherry Mazzocchi

“It’s different elements that represent home,” explains choreographer Edgar Cortés of new work <i>SOL-I-DÓ.</i></br><i>Photo: Paul Machado</i>

“It’s different elements that represent home,” explains choreographer Edgar Cortés of new work SOL-I-DÓ.
Photo: Paul Machado

Edgar Cortés sits in front of the studio, his back to the mirror as he watches the dancers unfold their shawls.

As they open the large black triangles, he tells them to make sure to put the edge of the fabric on their heads. He takes one from a dancer to demonstrate.

“You see how much length I have?” he asked, walking around with it draped over head and back.

The black shawls are one of many signature elements in SOL-I-DÓ, the latest work from the Edgar Cortés Dance Theater.

SOL-I-DÓ – a Tribute to Portugal, is Cortés’ love letter to his native country.

Taken from a popular Portuguese song, and split into its component parts, the word is a metaphor for how Cortés views his home.

Sol means sun, i means and, and dó means sorrow. “Sun and sorrow,” he said. “Which is pretty much a great way to describe my country.” Portugal is sunny, but the Fado music reveals a deep sadness.

Cortés grew up in Sao Domingosh, a small village in southern Portugal next to the ocean. The ocean figures prominently in the pieces. In the dance with the black shawls, widows are at the waters’ edge, mourning the loss of their husbands, fishermen who were swept away by the sea.

Fado, which means fate, also runs throughout the show. The song Amalia Rodríguez made famous, “Estranha forma de Vida,” or “A Strange Way of Life,” springs to life with a solo dancer in a spotlight.

“It’s a risk you have to take,” says Cortés of reinterpretations.

“It’s a risk you have to take,” says Cortés of reinterpretations.

Folk dances from all over the country also get the spotlight. Cortés kept the music the same, but traditional dances such as the fandango, the vira and the corridinho are re-imagined with new twists and colorful costumes.

The corridinho is a very fast dance from southern Portugal. “It’s funny because people say southerners are very lazy,” Cortés said. “But that’s not true. The dance is one of the most energetic and fast dances.”

The vira originated in northern Portugal. It’s usually performed by women wearing a lot of gold chains. “I’m keeping a little bit of that,” he said. The dance has intricate footwork that his dancers, none of whom are from Portugal, had to learn.

“That’s been an interesting challenge in this show,” he said.

Cortés did a lot of research during the past year as he put the show together. He found Arabic, Moorish and African influences in the music. Southern dances are often performed with accordion music. Northern music sometimes features bagpipes.

Cortés concedes that updating traditional dances is always a risky proposition. He likens it to new versions of Swan Lake or The Nutcracker.

“Not all interpretations are successful,” he said. “The mix could just not work. It’s a risk you have to take.”

But he feels the dances remain true to the spirit of the country. “It’s not a history of Portugal,” he said. “It’s different elements that represent home.”

SOL-I-DÓ – a Tribute to Portugal, will be performed at The Riverside Theatre, located at 91 Claremont Avenue on Sept. 27th and 28th.

For more information, please visit www.edgarcortesdancetheater.com.

Sol y dolor

Tributo a Fado y a el hogar

Historia, fotos y video por Sherry Mazzocchi

"Son diferentes elementos que representan el hogar", explica el coreógrafo Edgar Cortés de la nueva obra <i>SOL-I-DÓ.<i></br><i>Foto: Paul Machado</i>

“Son diferentes elementos que representan el hogar”, explica el coreógrafo Edgar Cortés de la nueva obra SOL-I-DÓ.
Foto: Paul Machado

Edgar Cortés se encuentra en frente del estudio, con la espalda hacia el espejo mientras observa a los bailarines desplegar sus chales.

A medida que se abren los grandes triángulos negros, él les dice que se aseguren de poner el borde de la tela en sus cabezas. Toma uno de una bailarina para mostrar cómo.

“¿Ven cuánto longitud tengo?”, pregunta, caminando con la cabeza cubierta y la espalda.

Los chales negros son uno de los muchos elementos característicos en SOL-I-DÓ, la última obra del bailarín de teatro Edgar Cortés.

SOL-I-DÓ, un Tributo a Portugal, es la carta de amor de Cortés a su país natal.

Tomado de una canción popular portuguesa, y dividida en sus partes componentes, la palabra es una metáfora de cómo Cortés ve su hogar.

Sol significa sol, i significa y, y dó significa tristeza. “Sol y dolor”, dijo. “Lo que es más o menos una gran manera de describir a mi país”. Portugal es soleado, pero la música Fado revela una profunda tristeza.

Cortés se crió en Sao Domingosh, un pequeño pueblo en el sur de Portugal al lado del océano. El mar ocupa un lugar destacado en las piezas. En la danza con los chales negros, las viudas están a la orilla del agua, de luto por la pérdida de sus esposos, los pescadores que fueron arrastrados por el mar.

Fado, que significa fe, también se ejecuta durante todo el show. La canción que Amalia Rodríguez hizo famosa, “Estranha forma de Vida”, o “una extraña forma de vida”, viene a la vida con un bailarín solista destacado.

Bailes folklóricos de todo el país también reciben los reflectores. Cortés mantuvo la música pero bailes tradicionales tales como el fandango, la vira y el corridinho son re imaginados con nuevos giros y trajes coloridos.

El corridinho es un baile muy rápido del sur de Portugal. “Es gracioso porque la gente dice que los sureños son muy perezosos”, dijo Cortés. “Pero eso no es cierto. El baile es uno de los más enérgicos y rápidos”.

El vira se originó en el norte de Portugal. Por lo general es realizado por las mujeres que usan una gran cantidad de cadenas de oro. “Me quedo con un poco de eso”, dijo. El baile tiene pasos complejos que sus bailarines, ninguno de los cuales procede de Portugal, tuvieron que aprender. “Ese ha sido un reto interesante en este espectáculo”, dijo.

Cortés hizo un gran trabajo de investigación durante el año pasado mientras organizaba la obra. Encontró influencias árabes, moriscas y africanas en la música. Los bailes del sur se realizan a menudo con música de acordeón. La música del norte a veces cuenta con gaitas.

Cortés reconoce que la actualización de las danzas tradicionales siempre son una propuesta arriesgada. Él lo compara con las nuevas versiones de Swan Lake o The Nutcracker.

“No todas las interpretaciones son exitosas,” dijo. “La mezcla podría no funcionar. Es un riesgo que hay que tomar”.

Pero siente que los bailes siguen siendo fieles al espíritu del país. “No es una historia de Portugal”, dijo. “Son diferentes elementos que representan el hogar.”

SOL-I-DÓ, un Tributo a Portugal, se presentará en el Teatro Riverside, ubicado en el número 91 de la avenida Claremont el 27 y 28 de septiembre.

Para más información por favor visite: www.edgarcortesdancetheater.com.