Serendipity and sweet cream
Hallazgos fortuitos y crema dulce

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Serendipity and sweet cream

Story by Sherry Mazzocchi

“I use my art to bring people together,” said artist Wilhelmina Grant.

“I use my art to bring people together,” said artist Wilhelmina Grant.

All winter long Wilhelmina Grant has been cooking up new work in her studio.

Her latest show, “From Kitchen to Curb,” opened at the Home Sweet Harlem Bistro on Amsterdam Avenue and 135th Street this past Sat., Sept. 6th.

The show is a departure from her usual work, which surprised even the Harlem-based artist.

Grant is known for mixed media assemblages with themes of health, anti-violence and urban issues. A two-time survivor of breast cancer, she is the founder of Survivors Inspiring Sisters Through Art and Advocacy, or SISTAAH, Inc.

Many of the 25 pieces on display were created during big snowstorms. When other people didn’t come through and backed out of obligations because of the weather, she spent more time in her studio.

“I felt very isolated,” she said. “One particular weekend, a lot of that angst and disappointment and isolation went into seven new pieces.”

One of her pieces, originally called Pulling the Weight, epitomizes those feelings. Later, Grant changed the name to Holding it Down.

The collage’s main element is an object she found in the street several years ago that resembles vertebrae. “I think it is a tie-down that fell off a truck,” she said. “It just worked its way into my art now.”

<i>Tolerating the Hot Comb</i> by W. Grant.

Tolerating the Hot Comb by W. Grant.

“The whole premise behind that is how women are the backbone of the house, the backbone of society,” she said.

Her favorite found objects are things that fall off of cars and trucks and get smashed and reshaped. She found an oil pan in the street and when she picked it up and turned it around, it resembled a profile. She paired it with steel wool for hair, a hot comb and added objects that look like eyes.

The resulting work, Hot Comb in the Kitchen, actually resembled a friend and neighbor who recently passed away. “That particular neighbor gave me the hot comb,” she said.

Grant’s work habits make for serendipitous art. “I’m a flinger,” she said. “When I’m in my studio and I’m looking for something, I sort of fling things.”

The resulting arrangements often make for great art.  Many of the objects that get paired up are kitchen utensils, which was the inspiration for holding the show at the Home Sweet Harlem Bistro restaurant.

Chef and owner Donna Lewis said the nine-and-a-half month old restaurant specializes in regional American cuisine with international influences.

Brunch is one of her specialties. She makes homemade cheddar biscuits for weekends and holidays. The recipe is a slightly more sophisticated version of the one used by her grandmother.

Her new show has opened at the Home Sweet Harlem Bistro.

Her new show has opened at the Home Sweet Harlem Bistro.

“We used aged Canadian cheddar, unbleached flour, sweet cream butter and buttermilk,” Lewis said. “I do it by hand and in that way, I bring forward the traditions of my mom, my grandmother and my great grandmother.”

Those are the kinds of linkages that are also important in Grant’s work as the director of SISTAAH, which spreads information about health and wellness to people. “I use my art to bring people together and talk about that,” she said.

If you ask Grant, she’ll say she’s “lucky, lucky, lucky.”

The artist took a powerful direct hit in the chest during a karate class in 1994. It continued to hurt so much that she knew something was wrong.

She went to get a mammogram but was turned away. They said she wasn’t a high-risk candidate—she was only 37, a woman of color and that cancer generally doesn’t hurt.

They were wrong on all counts. Grant eventually found a doctor who gave her a mammogram. She found out that she had a fast-growing pea-sized tumor that had already spread to her lymph nodes.

Luckily for her, it was treatable and she got better.

“It was a lucky punch that I got,” she said. “I almost didn’t go to karate class that night.”

The “From Kitchen to Curb” exhibit at the Home Sweet Harlem Bistro will run until Sept. 30th. For more on Grant, please visit wilhelminagrant.com.

Hallazgos fortuitos y crema dulce

Historia por Sherry Mazzocchi

<i>Eagle-Eyed Grateful Lady</i> por W. Grant.

Eagle-Eyed Grateful Lady por W. Grant.

Durante todo el invierno Wilhelmina Grant cocinó nuevas obras en su estudio.

Su última exhibición “From Kitchen to Curb”, se inauguró en Home Sweet Harlem Bistro en la avenida Ámsterdam y la calle 135  el pasado sábado 6 de septiembre.

El espectáculo se aparta de su trabajo habitual, que sorprendió incluso a la artista de Harlem.

Grant es conocida por los ensambles mixtos de medios con temas de salud, la lucha contra la violencia y los problemas urbanos. Una sobreviviente en dos ocasiones del cáncer de mama, es fundadora de Survivors Inspiring Sisters Through Art and Advocacy, o SISTAAH, Inc.

Muchas de las 25 piezas en exhibición fueron creadas durante las grandes tormentas de nieve. Cuando otras personas no llegaban y se retiraban de sus obligaciones debido al mal clima, ella pasaba más tiempo en su estudio.

“Me sentí muy aislada” dijo ella. “Un fin de semana en particular, mucha de esa angustia, decepción y aislamiento salieron en siete piezas nuevas”.

Una de las piezas, llamada originalmente Pulling the Weight, encarna esos sentimientos. Más tarde, Grant cambió el nombre a Holding it Down.

El elemento principal del collage es un objeto que encontró en la calle hace varios años que se asemeja a las vértebras. “Creo que es un amarre que se cayó de un camión”, dijo. “Simplemente se abrió camino en mi arte”.

"Las mujeres son la columna vertebral de la casa", dice Grant.

“Las mujeres son la columna vertebral de la casa”, dice Grant.

“La premisa detrás de esto es que las mujeres son la columna vertebral de la casa, la columna vertebral de la sociedad”, dijo.

Sus objetos encontrados favoritos son cosas que caen de los coches y camiones que se rompieron y reconfiguraron. Encontró un recipiente de aceite en la calle y cuando lo recogió y le dio la vuelta, parecía un perfil. Lo emparejó con lana de acero para el pelo, un peine caliente y agregó objetos que parecían ojos.

El trabajo resultante, Hot Comb in the Kitchen, en realidad se parecía a un amigo y vecino que falleció recientemente. “Ese vecino particular me dio el peine caliente”, dijo.

Los hábitos de trabajo de Grant hacen arte fortuito. “Soy un deflector”, señaló. “Cuando estoy en mi estudio buscando algo, en cierto modo arrojo cosas”.

Los arreglos resultantes a menudo hacen gran arte. Muchos de los objetos que quedan emparejados son utensilios de cocina, que fue la inspiración para la celebrar la exhibición en el restaurante Home Sweet Harlem Bistro.

La chef y dueña, Donna Lewis, comentó que el restaurante de 9 meses y medio se especializa en cocina regional estadounidense con influencias internacionales.

El brunch es una de sus especialidades. Hace galletas caseras de cheddar los fines de semana y días festivos. La receta es una versión ligeramente más sofisticada de la utilizada por su abuela.

<i>Holding it Down</i> por W. Grant.

Holding it Down por W. Grant.

“Utilizamos cheddar envejecido canadiense, harina sin blanquear, crema de mantequilla dulce y suero de leche”, dijo Lewis. “Yo lo hago a mano y de esa manera, mantengo vivas las tradiciones de mi mamá, mi abuela y mi bisabuela”.

Ese es el tipo de vínculos que también son importantes en la obra de Grant como directora de SISTAAH, que difunde información sobre la salud y el bienestar de las personas. “Yo uso mi arte para acercar a las personas y hablar de eso”, señaló.

Si le preguntas a Grant, dirá que es “afortunada, afortunada, afortunada”.

La artista se llevó un poderoso impacto directo en el pecho durante una clase de karate en 1994 y le siguió doliendo tanto que sabía que algo andaba mal.

Fue a hacerse una mastografía, pero fue rechazada. Dijeron que no era candidata de alto riesgo, que era una mujer de color de tan sólo 37 años y que el cáncer generalmente no duele.

Se equivocaron en todos los aspectos. Grant finalmente encontró un médico que aceptó hacerle la mastografía. Descubrieron que tenía un tumor de rápido crecimiento del tamaño de un guisante que ya se había extendido a sus ganglios linfáticos.

Por suerte para ella, era tratable y mejoró.

“Fue un golpe de suerte el que tuve”, explicó. “Casi me perdí la clase de karate esa noche”.

La exhibición “From Kitchen to Curb” en Home Sweet Harlem Bistro estará abierta hasta el 30 de septiembre. Para más información sobre Grant, por favor visite wilhelminagrant.com.