Relief after Re-entry
Alivi+o después de reintegrarse

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Relief after Re-entry

Story and photos by Gregg McQueen

“It could be anybody’s boy,” said Representative Joseph Crowley, holding a photo of Kalief Browder.

“It could be anybody’s boy,” said Representative Joseph Crowley, holding a photo of Kalief Browder.

A new federal bill named for Kalief Browder, who committed suicide after incarceration on Rikers Island, is designed to improve mental health services for those re-entering society after serving jail time.

New York Congressman Joe Crowley, Chairman of the House Democratic Caucus, introduced the legislation, which would create a pilot program to assess the mental health of prisoners prior to release and provide continuity of mental health and other services after leaving jail.

Crowley, who represents Queens and parts of the Bronx, has named the bill the Kalief Browder Re-Entry Success Act, in recognition of the 22-year-old Bronx man who spent three years on Rikers, often in solitary confinement, though no formal charges were brought against him.

Browder committed suicide in 2015 after struggling with mental trauma following his release.

In announcing the bill outside of New York City Hall on April 3, Crowley said that Browder’s experience highlighted a number of flaws with the criminal justice system.

“But one that has not received due attention until now is the intersection between incarceration and mental health,” said Crowley.

He displayed a photo of Browder and said the young man’s story was all too common.

“It could be anybody’s boy,” Crowley remarked.

Browder died in 2015.

Browder died in 2015.

Under the new legislation, both the U.S. Bureau of Prisons, as well as state and local departments of corrections, will submit proposals in conjunction with organizations that provide mental health and other services outlining the programs they intend to set up.

Attorney Generals would determine grant recipients, said Crowley, and give priority to facilities with high rates of recidivism and re-incarceration.

Paul Prestia, an attorney for the Browder family, suggested that Khalief’s fate might have been different if he had been provided with some semblance of mental health services just prior to or immediately following his release.

“Kalief didn’t have that opportunity,” Prestia said. “After 800 days and nights in solitary confinement, when Kalief Browder attempted suicide on five different occasions, including one [time] just two months prior to his release, he was sent back into society without any mental health support or counseling.”

According to a report by the Bureau of Justice Statistics, 50 percent of male and 75 percent of female inmates in state prisons, and 63 percent of male inmates and 75 percent of inmates in jails, will experience a mental health problem requiring services in any given year.

“This is an important step,” said Ronald Day of The Fortune Society.

“This is an important step,” said Ronald Day of The Fortune Society.

“As a country, we must do better to integrate back into our society, those who have spent time in prison,” Crowley said. “No one who has spent time in our prison system should be condemned to a life sentence of mental illness.”

Crowley and Prestia said they backed the city’s recent decision to close Rikers, but stressed that more needs to be done in the interim to assist prisoners.

“It’s going to be another ten years until Rikers Island is closed, and for the next ten years there will still be young men and women of color coming from Rikers Island who need mental health counseling, therapy and help,” stated Prestia.

Ronald Day, Vice President of The Fortune Society, said that young men and women at the organization’s Better Living Center are provided with mental health services and other programs to assist with re-entry.

He said the mental health assistance makes a big difference in the lives of the formerly incarcerated clients, as does having the services in one location.

“It helps to destigmatize mental illness,” Day said. “When you have a 23-year-old saying, ‘I’m going to see my therapist,’ you know you’ve made strides.’”

Day praised Crowley’s legislation and said he hoped The Fortune Society could serve as one of the providers.

“This is an important step,” Day said.

Alivio después de reintegrarse

Historia y fotos por Gregg McQueen

Un nuevo proyecto de ley federal llamado así en honor de Kalief Browder -quien se suicidó después de estar encarcelado en Rikers Island- está diseñado para mejorar los servicios de salud mental para quienes reingresan a la sociedad después de la cumplir su pena en prisión.

A street mural was created to commemorate Browder’s life and death.

Un mural fue creado para conmemorar la vida y la muerte de Browder.

Joe Crowley, congresista de Nueva York y presidente del caucus demócrata de la Cámara, presentó la ley, la cual buscaría crear un programa piloto para evaluar la salud mental de los presos antes de su liberación y proporcionar continuidad a los servicios de salud mental y otros después de salir de la cárcel.

Crowley, quién representa a Queens y partes del Bronx, ha nombrado al proyecto de la Ley Kalief Browder de reingreso exitoso, en reconocimiento al joven del Bronx de 22 años de edad, quien pasó tres años en Rikers, a menudo en régimen de aislamiento, aunque no le fueron presentados cargos formales en su contra.

Browder se suicidó en 2015, después de luchar con trauma mental tras su liberación.

Al dar a conocer el proyecto de ley afuera del Ayuntamiento de la Ciudad de Nueva York el 3 de abril, Crowley dijo que la experiencia de Browder destacó una serie de fallas del sistema de justicia penal.

“Pero una que no ha recibido la debida atención hasta ahora es la intersección entre el encarcelamiento y la salud mental”, dijo Crowley.

Exhibió una foto de Browder y dijo que la historia del joven era demasiado común.

The proposed legislation would provide supportive services after release.

La legislación propuesta proporcionaría servicios de apoyo después de la liberación.

“Podría ser el hijo de cualquiera”, comentó.

En virtud de la nueva legislación, la Oficina de Prisiones de los Estados Unidos, así como los departamentos estatales y locales de prisiones, presentarán propuestas -junto con organizaciones que ofrecen servicios de salud mental y otros servicios- que describan los programas que pretenden establecer.

Los fiscales generales determinarían a los beneficiarios de las subvenciones, dijo Crowley, y darían prioridad a las instalaciones con altos índices de reincidencia y re encarcelamiento.

Paul Prestia, abogado de la familia Browder, sugirió que el destino de Kalief podría haber sido diferente si le hubieran proporcionado algún tipo de servicio de salud mental justo antes o inmediatamente después de su liberación.

“Kalief no tuvo esa oportunidad”, dijo Prestia. “Después de 800 días y noches en confinamiento solitario, cuando Kalief Browder trató de suicidarse en cinco ocasiones diferentes, incluyendo una [tan solo] dos meses antes de su liberación, fue enviado de vuelta a la sociedad sin ningún apoyo ni orientación de salud mental”.

De acuerdo con un informe de la Oficina de Estadísticas de Justicia, el 50 por ciento de los varones y el 75 por ciento de las mujeres presas en cárceles del estado, y el 63 por ciento de los internos varones y el 75 por ciento de los reclusos en las cárceles, experimentarán un problema de salud mental que requiera servicios en cualquier año.

“Como país, debemos mejorar en reintegrar a nuestra sociedad a quienes han pasado tiempo en prisión”, dijo Crowley. “Nadie que haya pasado tiempo en nuestro sistema penitenciario debe ser condenado a cadena perpetua de enfermedad mental”.

“This is an important step,” said Ronald Day of The Fortune Society.

“Este es un paso importante”, dijo Ronald Day, de The Fortune Society.

Crowley y Prestia dijeron que respaldaron la decisión reciente de la ciudad de cerrar Rikers, pero subrayó que aún queda mucho por hacer en el ínter para ayudar a los prisioneros.

“Van a pasar otros diez años hasta que Rikers Island esté cerrada, y por los próximos diez años habrá hombres y mujeres jóvenes de color provenientes de Rikers Island que necesiten orientación, terapia y ayuda para la salud mental”, dijo Prestia.

Ronald Day, vicepresidente de The Fortune Society, dijo que a los jóvenes hombres y mujeres del Centro Better Living de la organización se les proporcionan servicios de salud mental y otros programas para ayudarles con la reintegración.

Dijo que la asistencia de salud mental hace una gran diferencia en las vidas de los clientes anteriormente encarcelados, al igual que tener los servicios en un solo lugar.

“Ayuda a des estigmatizar la enfermedad mental”, dijo Day. “Cuando tienes a un chico de 23 años diciendo: voy a ver a mi terapeuta, sabes que usted ha hecho progresos”.

Day elogió la legislación de Crowley y dijo que espera que The Fortune Society pueda fungir como uno de los proveedores.

“Este es un paso importante”, dijo Day.