Pushing the sweet stuff
Un carrito con golisinas

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Pushing the sweet stuff

Story and photos by Robin Elisabeth Kilmer

Move over Jell-O; this is <i>gelatina de Mexico</i>.

Move over Jell-O; this is gelatina de Mexico.

Alejandro Nino is a pusher, a man of the streets.

He’d be the first to admit it.

Nino offers his wares from a specially reconstructed stroller that he uses to store and showcase his shiny, sweet goods.

So perfectly rigged is his store-on-wheels that there is a refrigerated unit to keep the treats cool and fresh.

Up and down the streets of East Harlem, he pushes.

Nino specializes in brightly colored sweet mounds of homemade gelatina.

Unlike the store-bought batches that you might have had to endure when sick at home, this is no mere Jell-O.

Instead, the gelatin treats, native to his homeland of Mexico, are prepared from flavors such as mango, eggnog, almond coconut, chocolate, vanilla, and caramel.

In Mexico, gelatin desserts are a common delicacy often made at home and also found on nearly every buffet table for birthday parties, quinceañeras and other family celebrations.

“Business goes up and down,” explained street vendor Alejandro Nino.

“Business goes up and down,” explained street vendor Alejandro Nino.

The gelatins are inexpensive and festive, and are molded into cake-pan shapes.

Although he is has lived in El Barrios for 23 years, Nino has been selling the gelatin for three years now.

“Business goes up and down,” he said.

The number of small tins of gelatin that depart from his stroller depend on what other sweet things might be available. His biggest competition when it’s cooler outside is the churro guy, and when it’s hot, it’s the ice cream man.

But while there is some rivalry, Nino insisted it was friendly.

He added that street vendors tended to stick together, and all accepted that there’d be an ebb and flow in business.

“Success is what we look for,” he said. “One day we sell, one day no.”

On the days he does sell, children stream past, cradling their treasured gelatin in their hands as if it were delicate china.

Creamy and light <i>gelatinas</i> are a popular treat.

Creamy and light gelatinas are a popular treat.

Everyone loves gelatin, but for the Mexican immigrant population of East Harlem, Nino’s wares offer an additional flavor: home.

“In Mexico, they are very popular,” observed Nino.

Years ago, the intrepid entrepreneur might not have been able to count on a constant stream of compatriots to sell his wares to.

“We didn’t know where any Mexicans were,” he recalled.

But now, the expanding population has made itself manifest in the storefronts and restaurants on 116th Street, east of Third Avenue.

Mexican cuisine and products abound – which makes Nino’s work a little easier.

“Before it was a little complicated, but now you can get Mexican products anywhere.”

The presence of his compatriots, many hailing from Guerrero, as he does, cheers him.

As does their voracious appetite for his goods, sold at $1 a pop. “I’m much happier now.”

Un carrito con golisinas

Historia y fotos por Robin Elisabeth Kilmer

Muévase del Jell-O; esto es gelatina de México.

Muévase del Jell-O; esto es gelatina de México.

Alejandro Nino es un empujador, un hombre de las calles.

El es el primero en aceptarlo.

Nino ofrece su mercancía desde un carrito especialmente reconstruido que utiliza para almacenar y exhibir sus brillantes dulces.

Su tienda en ruedas está tan perfectamente arreglada que hay una unidad de nevera para mantener sus golosinas frías y frescas.

Empuja para arriba y para abajo en las calles del Este de Harlem.

Nino se especializa en coloridas gelatinas caseras.

A diferencia de los paquetes que usted haya podido comprar en la tienda cuando está enfermo en su hogar, esto no es solamente Jell-O.

En su lugar, las gelatinas, oriundas de su tierra natal, México, son preparadas de sabores tales como mango, ponche de huevo, almendra coco, chocolate, vainilla y caramelo.

En México, los postres de gelatinas son comunes a menudo hechos en casa y también son encontrados en casi todos los ‘buffet’ de fiestas de cumpleaños, quinceañeros y otras celebraciones familiares.

“El negocio sube y baja”, explicó el vendedor de la calle Alejando Nino.

“El negocio sube y baja”, explicó el vendedor de la calle Alejando Nino.

Las gelatinas son baratas y festivas, y son moldeadas en moldes para bizcochos.

Aunque el ha vivido en El Barrio por 23 años, Nino ha estado vendiendo las gelatinas por tres años.

“El negocio sube y baja”, dijo el.

El número de pequeñas gelatinas que salen de su coche depende de que otras cosas dulces estén disponibles. Su principal competencia cuando está frío afuera es el chico de los churos, y cuando está caliente, el hombre del helado.

Pero aunque hay alguna rivalidad, Nino insistió que era amistosa.

Añadió que los vendedores de la calle tienden a mantenerse unidos, y todos aceptan que habrá altas y bajas en los negocios.

“Éxito es lo que buscamos”, dijo el. “Un día vendemos, otro día no”.

En los dias que si vende, los niños pasan, llevando su atesorada gelatina en sus manos como si fuera una delicada pieza de porcelana.

Cremosas y ligeras gelatinas son una delicia popular.

Cremosas y ligeras gelatinas son una delicia popular.

A todo el mundo le gusta la gelatina, pero para los inmigrantes mexicanos del Este de Harlem, Nino ofrece un sabor adicional: el hogar.

“En México, son bien populares”, observó Nino.

Años atrás, el intrépido empresario podría no haber contado con un flujo constante de compatriotas para vender su mercancía.

“No sabíamos donde estaban los mexicanos”, recordó.

Pero ahora, la población numerosa esta en las tiendas y restaurantes en la Calle 116, al este de la Tercera Avenida.

La comida y los productos mexicanos abundan – lo cual hace el trabajo de Nino un poco más fácil. “Antes era un poco complicado, pero ahora puedes conseguir productos mexicanos donde quiera”. La presencia de sus compatriotas, muchos de Guerrero, como el, lo ánima.

Al igual que su voraz apetito por sus cosas, vendidas a $1 cada una.

“Ahora me siento mucho más feliz”.