Lady Luna
Señora Luna

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Lady Luna

Story by Sherry Mazzocchi

Luna Park Fun. Acrylic on canvas. 30” x 40”, 2016.

Luna Park Fun. Acrylic on canvas. 30” x 40”, 2016.

Inwood artist Marc Shanker’s latest exhibit, “Luna Park,” is a keen metaphor for life, death and eternity.

An old postcard of the original Luna Park, the Coney Island amusement park which opened in 1903, partly inspired his latest work.

So did his mother.

Shanker’s mother, Luna, was a high-spirited woman who loved parties, dancing and high times. “She had a sharp mind and a great sense of humor. She enjoyed the twists and turns of logic,” he said. “She got jokes that other people missed.”

Her Ladino nickname was “Lunika” or Little Moon. Her son fondly recalled family gatherings where everyone got together to dance, drink and perform. “It was like pandemonium,” he said. “You had to be loud and irrational to be heard. You couldn’t just sit there. There was no way anybody would even notice you.”

“You had to be loud and irrational to be heard,” recalls the artist of his childhood.

“You had to be loud and irrational to be heard,” recalls the artist of his childhood.

Born on August 8, 1917, Luna grew up in New York City in a family of Ladino, or Sephardic Jewish, immigrants. She started work at age 13 in a garment factory. During the war, she sewed parachutes. At 40, she received a high school equivalency degree and had a long a career at the Dept. of Social Services.

After work, she’d come home, make dinner, and start on her second job as a seamstress.

“She had a strong work ethic. She had a great sense of humor, but she was strict and serious about many things. You couldn’t get away with much,” said her son.

She died nearly a year ago at age 99. She danced up until the time she could still walk.

Shanker captures her sense of fun and hilarity in these works. The vibrant paintings are acrylic on canvas, rich in color, with swirling lines and circles. “I’m trying to bring a sense of vitality and light,” he said.

Luna Park Snacks. Acrylic on canvas. 30”x40”, 2016.

Luna Park Snacks. Acrylic on canvas. 30”x40”, 2016.

“There is something mysterious about light that shines from an inorganic thing—that it is somehow generating illumination and has a mystical quality.”

One of the paintings, Luna’s Last Ride, is a series of circles that seem to go on infinitely. “All of these rides go around in an unending circle,” he said. “It’s a form of eternity because it’s not linear and it never ends.”

In that way, “Luna Park” is more about the excitement of living and a connection with the sense of eternity and timelessness.

“Even if we are all fated to die, it doesn’t mean we shouldn’t have fun,” said Shanker.

“Luna Park” will be on display at the Inwood Library from the beginning of October until the end of the year. For more information, please visit: Marcshanker.com or Gravityfreepress.net.

Señora Luna

Historia por Sherry Mazzocchi

Luna’s Last Ride. Acrylic on canvas. 47” x 51”, 2016.

Luna’s Last Ride. Acrílico sobre lienzo. 47” x 51”, 2016.

“Luna Park,” la más reciente exposición de Marc Shanker, artista de Inwood, es una entusiasta metáfora de la vida, la muerte y la eternidad.

Una antigua postal del original parque de atracciones de Coney Island, Luna Park, que abrió sus puertas en 1903, inspiró en parte su última obra. También su madre.

La madre de Shanker, Luna, era una mujer de gran espíritu que amaba las fiestas, los bailes y los momentos apropiados. “Tenía una mente aguda y un gran sentido del humor. Ella disfrutaba de los giros y vueltas de la lógica”, dijo. “Entendía bromas que otras personas no notaban”.

‎Su apodo ladino era Lunika o Lunita. Su hijo recordó con cariño las reuniones familiares donde todos bailaban, bebían y actuaban. “Era como caos,” dijo. “Tenías que ser fuerte e irracional para ser escuchado. No podías solo sentarte ahí. No había forma de que alguien siquiera te notara”.

Nacida el 8 de agosto de 1917, Luna creció en Ciudad de Nueva York en una familia de inmigrantes ladinos o judíos sefardíes. Comenzó a trabajar a los 13 años en una fábrica textil. Durante la guerra, cosió paracaídas. A los 40, recibió un diploma de equivalencia del bachillerato y tuvo una larga carrera en el Departamento de Servicios Sociales.

Luna Park Snacks. Acrylic on canvas. 30”x40”, 2016.

Luna Park Snacks. Acrílico sobre lienzo. 30”x40”, 2016.

Después del trabajo, regresaba a casa, hacía la cena y empezaba su segundo trabajo como costurera.

“Ella tenía una fuerte ética laboral y un gran sentido del humor, pero era estricta y seria acerca de muchas cosas. No podías salirte mucho con la tuya”, dijo su hijo.

Murió hace casi un año a los 99 años de edad. Bailó hasta el momento en que todavía podía caminar.

Shanker captura su sentido de la diversión e hilaridad en estas obras. Las vibrantes pinturas son de acrílico sobre lienzo, ricas en color, con líneas revueltas y círculos. “Estoy tratando de aportar un sentido de vitalidad y luz”, dijo.

“Hay algo misterioso en la luz que resplandece de una cosa inorgánica, que de alguna manera genera iluminación y tiene una cualidad mística”.

“You had to be loud and irrational to be heard,” recalls the artist of his childhood.

“Tenías que ser fuerte e irracional para ser escuchado”, recuerda el artista de su niñez.

Una de las pinturas, Luna’s Last Ride, es una serie de círculos que parecen ir infinitamente. “Todas estas vueltas giran en un círculo sin fin”, dijo. “Es una forma de eternidad porque no es lineal y nunca termina”.

De esta manera, “Luna Park” trata más acerca de la emoción de vivir y de una conexión con el sentido de la eternidad y la atemporalidad.

“Incluso si todos estamos destinados a morir, no significa que no debamos divertirnos”, dijo Shanker.

“Luna Park” estará en exhibición en la Biblioteca Inwood desde principios de octubre hasta el final del año. Para obtener más información, por favor visite: Marcshanker.com o Gravityfreepress.net.