Harmed by Hookah
Afectados por la hookah

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Harmed by Hookah

By Ashley Edwards

Washington Heights, aka “The Heights,” is an area of Manhattan well-known for its joyful music, delicious food and amazing Dominican culture. Great people, great food, great vibes.

I had an amazing experience growing up in The Heights.

However, there is one problem that is putting the health of my neighbors at risk – hookah. Many people in my community believe that hookah is harmless because they either don’t know or don’t believe that hookah has the same side effects as cigarettes.

That’s how it was portrayed to me growing up.

Youths are having their childhoods cut short, says the author.

Youths are having their childhoods cut short, says the author.

Sixth grade was when I first learned about hookah. “I smoked hookah last weekend.” These were the words that came from my classmate. He sat next to me in English class along with his friends. They spoke about all the hookah flavors with enthusiasm.

I was completely clueless so I asked them, “What is hookah?” Their response was, “It’s something that you smoke, but it’s not bad for you because it’s just flavor.”

These kids believed that hookah wasn’t addictive, but that’s not what it looked like from my perspective.

As I progressed with each grade level, their conversations of hookah became more frequent and vivid.  They made themselves more vocal on social media, which introduced more kids in my community to hookah.  It wasn’t just one student smoking it; it was half of my grade. These kids used to have conversations about cartoons, but once hookah became popular, that became the topic. Their childhood was cut short.

It’s 2017, and now we know – hookah is harmful. In fact, CDC studies have shown that because of the way hookah is used, smokers may absorb more of the toxic substances that are also found in cigarette smoke than cigarette smokers do. If others have the same mindset as my friends from middle school, they have the potential to face life-threatening consequences if they proceed with regularly using hookah.

Hookahs on display.

Hookahs on display.

In the Heights, people smoke hookah regularly. It’s like something you can never escape, even if you’re not smoking. Cigarettes aren’t the only product that exposes people to secondhand smoke – exposure to hookah smoke can be just as harmful. I see people smoking hookah at parks, on sidewalks, in front of barbershops and corner stores, apartment buildings, and parties.  I’ve even seen hookah pipes displayed in candy store windows. These are all places where hookah use seems to almost promote itself.

It’s unfortunate that kids in my community are vulnerable to this dangerous product because it’s marketed everywhere. Before I knew how tobacco marketing worked, I used to think my peers were bad kids doing things they weren’t supposed to do. Now I know how easily the tobacco industry can manipulate the minds of young people. It creates a fantasy that makes kids believe that smoking would be an amazing experience and it is the “norm,” but it shouldn’t be. Kids need to be kids again.

I’m currently a student fellow at NYC Smoke-Free, a program of Public Health Solutions, where I learned how to educate my peers on the dangers of tobacco use, including hookah.

To learn more and get involved, visit nycsmokefree.org.

Ashley Edwards is a Washington Heights resident who attended Health Education Research Occupation High School and served as a Summer Fellow at NYC Smoke-Free at Public Health Solutions. For more information, please visit nycsmokefree.org or call 646.619.6400.

Afectados por la hookah

Por Ashley Edwards

Washington Heights, alias “The Heights”, es un área de Manhattan conocida por su alegre música, deliciosa comida y una increíble cultura dominicana. Gente estupenda, buena comida, excelente vibra.

Tuve una experiencia increíble creciendo en The Heights.

Sin embargo, hay un problema que está poniendo en peligro la salud de mis vecinos: la hookah. Muchas personas en mi comunidad creen que la hookah es inofensiva porque no saben -o no creen- que la hookah tiene los mismos efectos secundarios que los cigarrillos.

Así es como se me retrató creciendo.

En sexto grado me enteré por primera vez de la hookah. “Fumé hookah el fin de semana pasado”. Estas fueron las palabras de mi compañero de clase. Se sentó a mi lado en clase de inglés junto con sus amigos. Hablaron sobre todos los sabores de la hookah con entusiasmo.

Of concern is second-hand smoke.

De preocupación es el humo de segunda mano.

Estaba completamente desorientada, así que les pregunté: “¿Qué es la hookah?”. Su respuesta fue: “Es algo que fumas, pero no es malo para ti porque solo es sabor”.

Estos chicos creían que la hookah no era adictiva, pero eso no parecía desde mi perspectiva.

A medida que avanzaba con cada grado, sus conversaciones de hookah se hacían más frecuentes y vivas. Se volvieron más francos en las redes sociales, lo que presentó a más chicos de mi comunidad a la hookah. No era sólo un estudiante fumando, era la mitad de mi grado. Estos niños solían tener conversaciones sobre dibujos animados, pero una vez que la hookah se hizo popular, se convirtió en el tema. Su infancia se vio interrumpida.

Es 2017, y ahora sabemos que la hookah es dañina. De hecho, los estudios del CDC han demostrado que debido a la forma en que se utiliza la hookah, los fumadores pueden absorber más de las sustancias tóxicas que también se encuentran en el humo del cigarrillo, que los fumadores de cigarrillos. Si otros tienen la misma mentalidad que mis amigos de la secundaria, tienen el potencial de enfrentar consecuencias que amenazan la vida si continúan usando regularmente la hookah.

The tobacco industry focuses on young people, argues Edwards.

La industria del tabaco se centra en los jóvenes, argumenta Edwards.

En The Heights, la gente la fuma regularmente. Es como algo de lo que nunca puedes escapar, incluso si no fumas. Los cigarrillos no son el único producto que expone a la gente al humo de segunda mano, la exposición al humo de la hookah puede ser igual de dañina. Veo gente fumándola en parques, aceras, frente a peluquerías y tiendas de la esquina, edificios de apartamentos y fiestas. Incluso he visto hookahs expuestas en ventanas de tiendas de dulces. Estos son todos lugares donde el uso de la hookah parece casi promoverse.

Es lamentable que los chicos de mi comunidad sean vulnerables a este producto peligroso porque se comercializa en todas partes. Antes de saber cómo funciona la comercialización del tabaco, solía pensar que mis compañeros eran niños malos que hacían cosas que no debían hacer. Ahora sé con qué facilidad la industria tabacalera puede manipular las mentes de los jóvenes. Crea una fantasía que hace que los chicos crean que fumar es una experiencia increíble y es la “norma”, pero no debería serlo. Los niños necesitan ser niños de nuevo.

Actualmente soy estudiante en NYC Smoke-Free, un programa de Soluciones de Salud Pública, donde aprendí a educar a mis compañeros sobre los peligros del uso del tabaco, incluyendo la hookah. Para aprender más y participar, visite nycsmokefree.org.

Ashley Edwards es una residente de Washington Heights que asistió a la Preparatoria Investigación y Educación de la Salud y se desempeñó como becaria de verano en Soluciones de Salud Pública de NYC Smoke-Free. Para obtener más información, por favor visite nycsmokefree.org o llame al 646.619.6400.