First in flight
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First in flight

Story by Sherry Mazzocchi

“I always had the Russians,” says Rafael Ferreras. Photo: Ballet Memphis

“I always had the Russians,” says Rafael Ferreras.
Photo: Ballet Memphis

Rafael Ferreras never considered himself one of “the cool kids.”

He felt like he was always playing catch up. Now everyone is trying to keep up with him.

Ferreras’ latest work, Politics, is having its New York debut at the Joyce Theater in late October. The dance piece, choreographed by Ferreras and performed by the Ballet Memphis, has gotten rave reviews.

The professional dancer has performed and trained for most of his life – for over two decades.

His latest piece mixes ballet dancers with jookers, or Memphis hip-hop performers, set to the music of Bach. It’s about the politics of work—something that Ferreras struggled with when creating the dance.

“I didn’t want to make it seem like it was hip-hop and ballet dancers battling it out—like West Side Story,” he said. “It’s an office setting—where everyone is working toward the same goal—but there’s tension because of the differences.”

Choreographing it was politically challenging, too.

At first there was tension between the two groups. They didn’t mingle and Ferreras ended up having separate rehearsals. Ballerinas expect to take direction from choreographers. But hip-hop dancers aren’t used to being told what to do. They’re more improvisational and freestyle. They feel and listen to the music differently than ballet dancers.

“I thought I was going to choreograph everything,” he said. “But I couldn’t.”

Instead he acted more like a director. He’d see something he liked and put it in certain places to fill out the pieces of music. He created patterns on stage and made parallels with the ballerina’s choreography. “Then it became fun,” he said.

Bruce Lee was an early inspiration.

Bruce Lee was an early inspiration.

Ferreras was born in the Bronx, but his family moved to the Dominican Republic soon after. He lived in the northern town of Tenares. He and his extended family worked on a cacao farm. At age nine, he was getting up early, walking out to the trees to harvest chocolate. When he was 11, he’d carry large burlap sacks of cacao beans to the farm on his back.

By the time he was a young teen, he moved back and settled in Washington Heights.

In the Dominican Republic, he had been inspired by Bruce Lee films. He wanted to study martial arts—and be able to jump high in the air, stay suspended for a moment and brandish a side kick that would wipe out an army of enemies.

“It was a very visceral kind of physical expression—screaming with your body,” he said.

But when Alvin Ailey American Dance Theater performed at IS 164 Stitt Jr High School, everything came into focus. “I thought it was the most amazing thing in the world,” he said. “After that I knew I wanted to be an artist.”

The artist has spent over 20 years in dance.

The artist has spent over 20 years in dance.

Ferreras was 14 at the time—an age when many aspiring dancers have already had years of training. He decided to go to the High School for Performing Arts—which required an audition. He couldn’t dance, act or play an instrument. Instead, he submitted drawings.

“Little did I know that you’d have to do 10 pieces of actual art work. I took 10 pieces of paper and drew pictures on all of them. People were there with paintings and sculptures. I was so intimidated,” he said. “But somehow I still got accepted.”

In the meantime, he took ballet classes at the Broadway Dance Center. He auditioned for Dance Theater of Harlem and got accepted with a partial scholarship. He also studied at the Joffrey Ballet.

“I was never in the classes with the cool kids,” he said, referring to elite students taking more modern ballet classes inspired by George Balanchine. “I always had the Russians.”

Yet the Russian teachers gave him something the cool kids never got—a rigorous classical training that quickly sharpened his technique and ultimately made him a stronger and better dancer.

“It was a lot of work,” he said. “But I wasn’t a stranger to hard work.”

Ferreras seem to always be doing things that require a lot of work.

“I have to do something different,” he said. “I put myself in situations where I get opportunities to do things. I was never one of the cool kids—so what can I do that the cool kids can’t do? I would see myself that way.”

For more on the Ballet Memphis’s performances at the Joyce Theater, please visit www.joyce.org or call 212.691.9740.

 

El primero en volar

Historia por Sherry Mazzocchi

“I have to do something different,” says Ferreras.

“Debo hacer algo diferente”, dice Ferreras.

Rafael Ferreras nunca se consideró uno de “los chicos geniales”.

Se sentía como si siempre estuviera poniéndose al día. Ahora todo el mundo está tratando de mantenerse al día con él.

Su último trabajo, Politics, se estrenará en Nueva York, en el Teatro Joyce, a finales de octubre. La pieza de danza, coreografía de Ferreras e interpretada por el Ballet de Memphis, ha conseguido muy buenas críticas.

El bailarín profesional ha actuado y entrenado durante la mayor parte de su vida, por más de dos décadas.

Su última pieza combina a bailarines de ballet con jokers, o artistas de hip-hop de Memphis, al ritmo de la música de Bach. Trata sobre la política en el trabajo, algo contra lo que Ferreras luchó al crear la danza.

“Yo no quiero que parezca como si fueran bailarines de hip-hop y ballet batallando, como West Side Story”, dijo. “Es un ambiente donde todo el mundo está trabajando hacia el mismo objetivo, pero hay tensión debido a las diferencias”.

La coreografía fue políticamente difícil también.

A performance by the Alvin Ailey American Dance Theater changed everything.

Una presentación del Alvin Ailey American Dance Theater lo cambió todo.

Al principio hubo tensión entre los dos grupos. No se mezclaban y Ferreras llegó a tener ensayos separados. Las bailarinas esperaban seguir la dirección de los coreógrafos, pero los bailarines de hip-hop no están acostumbrados a que se les diga qué hacer. Son más de improvisación y estilo libre. Sienten y escuchan la música de manera diferente que los bailarines de ballet.

“Pensé que iba a coreografiar todo”, dijo. “Pero no pude”.

En cambio actuó más como director. Veía algo que le gustaba y lo ponía en ciertos lugares para llenar las piezas de música. Creó patrones en el escenario e hizo un paralelismo con la coreografía de los bailarines. “Luego se convirtió en diversión”, dijo.

Ferreras nació en el Bronx, pero su familia se mudó a la República Dominicana poco después. Vivió en la ciudad norteña de Tenares. Él y su familia extendida trabajaron en una granja de cacao. A los nueve años se levantaba temprano y salía a los árboles a cosechar chocolate. Cuando tenía 11 años llevaba grandes costales de granos de cacao a la granja en la espalda.

Para cuando era un joven adolescente se mudó de nuevo y se estableció en Washington Heights.

En la República Dominicana se sintió inspirado por las películas de Bruce Lee. Quería estudiar artes marciales y poder saltar alto en el aire, permanecer suspendido por un momento y blandir una patada lateral que acabara con un ejército de enemigos.

The artist has spent over 20 years in dance.

El artista ha pasado más de 20 años bailando.

“Era un tipo muy visceral de expresión física, un grito con el cuerpo”, dijo.

Pero cuando Alvin Ailey American Dance Theater se presentó en la preparatoria IS 164 Stitt Jr, todo cayó en su lugar. “Pensé que era la cosa más increíble en el mundo”, dijo. “Después de eso sabía que quería ser artista”.

Ferreras tenía 14 al momento, una edad en la que muchos bailarines aspirantes ya han tenido años de formación. Decidió ir a la Preparatoria de Artes Escénicas, que requería una audición. No podía bailar, actuar ni tocar un instrumento. En cambio, presentó dibujos.

“Poco sabía yo que tendría que hacer 10 piezas de obras de arte reales. Tomé 10 pedazos de papel y dibujé imágenes en todos ellos. La gente estaba ahí con pinturas y esculturas. Me sentí tan intimidado”, dijo. “Pero de alguna manera fui aceptado”.

Mientras tanto, tomó clases de ballet en el Broadway Dance Center. Hizo una prueba para Dance Theater de Harlem y fue aceptado con una beca parcial. También estudió en el Ballet Joffrey.

“Nunca estuve en clases con chicos geniales”, dijo, refiriéndose a los estudiantes de élite que toman clases más modernas de ballet inspiradas por George Balanchine. “Siempre tuve a los rusos”.

Bruce Lee was an early inspiration.

Bruce Lee fue una inspiración temprana.

Sin embargo, los maestros rusos le dieron algo que los chicos populares nunca recibieron: una formación clásica y rigurosa que rápidamente agudizó su técnica y que hizo de él un mejor y más fuerte bailarín.

“Fue mucho trabajo”, dijo. “Pero el trabajo duro no era extraño para mí”.

Ferreras parece siempre estar haciendo cosas que requieren mucho esfuerzo.

“Tengo que hacer algo diferente”, dijo. “Me pongo en situaciones en las que obtengo la oportunidad de hacer cosas. Nunca fui uno de esos niños geniales ¿qué puedo hacer que los ellos no pueden? Me veo a mí mismo de esa manera”.

Para más información sobre las presentaciones del Ballet de Memphis en el Teatro Joyce, por favor visite www.joyce.org o llame al 212.691.9740.