El sonido de la música, a la vuelta de la esquina Print E-mail
Written by Atom Fellows   
Friday, September 21, 2012

 

Richard Lissemore

Tal parece que un vecindario siempre encuentra lo que necesita, cuando precisamente lo necesita.

 

Cuando Richard Lissemore se trepó por los arbustos en 1999 para atisbar por la ventana de lo que en una ocasión fuere la oficina de un doctor en Fort Washington Avenue y la encontró vacía, ese raro momento de curiosidad pronto habría de tornarse en lo que sería uno de los más importantes  centros neurálgicos en el vecindario.

 

Sólo que no de inmediato.

 

Hoy en día, Estudios de Música Lissemore constituye un espacio comunitario para los músicos de Washington Heights e Inwood.

 

Allí, no solo comparten sus conocimientos los maestros con el estudiante, sino que músicos de todos los niveles se reúnen a practicar su oficio.

 

Pero el hombre que convirtió este recurso en realidad, estuvo en camino de convertirse en médico cuando comenzó sus estudios universitarios de microbiología en Rutgers unos veinte años atrás.

 

Sin embargo, en la mitad de su tiempo en Rutgers, Lissemore comenzó a explorar su pasión por el canto. Y muy pronto, se evidenció que él estaba hecho para seguir un camino diferente cuando algo poco usual comenzó a suceder: el estudiante de microbiología estaba tomando las iniciativas en las producciones musicales y operáticas de la universidad, y estaba siendo escogido por encima de los más importantes del teatro en la escuela.

“Era una situación fuera de lo común, y ahora que tengo una perspectiva diferente sobre esto, realmente es poco probable que algo así suceda hoy en día”, destacó Lissemore.

 

Luego de cambiarse académicamente de curso, le fué ofertada una beca completa para la Universidad-Conservatorio de Música en Cincinnati.

 

Dos años despues, el fue a Juilliard Opera Center.

 

Fue durante ese período en que se encontró por primera vez cuidando gatos durante unos meses para algunos vecinos en Washington Heights, a tan sólo unos pasos del lugar donde una década después estaría su futuro estudio.

 

Mirando atrás, cuando se trepó en aquellos arbustos, y con varias presentaciones de gran perfil de experiencia en su resume, y una floreciente carrera como maestro, Lissemore estaba de regreso a los Heights para quedarse.

 

Había estado buscando por el centro de la ciudad espacio para su estudio para ser utilizado en  el entrenamiento vocal de sus estudiantes, así como su propio lugar para ensayos,  pero estaba confrontando problemas para encontrar algo adecuado para sus necesidades con un largo contrato de arrendamiento.

 

Nunca se le ocurrió que sería posible encontrar el lugar perfecto al doblar la esquina de su domicilio.

 

Ni tampoco podría imaginarse que se tornaría en algo básico para la comunidad.

 

Ahora, dijo Lissemore, “resulta divertido como el toldo se ha convertido en esta especie de cosa icónica en el vecindario, y evidentemente, existe esta misterio [sobre el espacio] de que la gente dice, “Que es eso?  Que está sucediendo allí”?

 

Para aquellos que saben entrar en seguida, no hay misterio—Y Lissemore entusiasma a aquellos menos familiarizados a que entren y le hagan la visita.

 

El estudio está compuesto de dos salones acústicamente adecuados, lo que les hace “vivir lo suficiente sin mucho reverbero, así que es un gran lugar para enseñar”, dijo el.

 

Era importante que el espacio tuviese un sentido de boutique, para que fuese acogedor y cómodo. “A los grupos de Cámara les encanta el gran estudio por el ambiente, el sentido del salón”, destacó el.  “Ellos pueden escucharse el uno al otro”.

El gran salón, conocido como The Alice Studio, contiene un grand piano Kawai y el salón mas pequeño,  The James Room, tiene un piano vertical Young Platinum.

 

Cada salón incluye también otras amenidades, tales como toca-CD,  atriles y control de temperatura.

 

En estos días, los espacios son utilizados principalmente para la instrucción de piano, voz y guitarra.

 

Y además de Lissemore, los maestros en el estudio incluyen a Laurelyn Watson Chase (Piano y Voz para Principiante/Intermedio), Juan Calderón (Instructor de Guitarra) y Eliran Avni (Piano intermedio/Avanzado y Profesional).

Lissmore dice que el espera continuar llevando su carrera de enseñanza a nuevos niveles.

 

Su obra abarca clases maestras, talleres así como consultoría, y en sirve a una clientela internacional, al tiempo que sus estudiantes son estrellas de la televisión y de Broadway.

 

Y si ha visto usted alguna vez la televisión, agregó el, es fácil apostar que ha usted escuchado su voz en muchos comerciales populares.

 

Aun así y con todos sus éxitos, es la boutique estudio que ostenta su nombre lo que constituye claramente su orgullo y felicidad.  Es un lugar creativo dentro del vecindario al cual el llama su hogar, un espacio que el desea compartir con la comunidad, al tiempo que proporciona un lugar donde aprender y desarrollar a la próxima generación de músicos y cantantes.

 

Lo que ocurre en el estudio, explicó Lissemore, es sencillo: “Es enseñanza, práctica y gente haciendo música.

Para más informes sobre el Lissemore Music Studios en el 495 de Fort Washington Avene, en la esquina de la calle 183, visite:www.lissemoremusicstudios.com.

 

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