Door to Door
De puerta a puerta

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Door to Door

By Ariel Miranda

A young woman opens her door cautiously, holding her children back.

I show her my Human Resources Administration ID.  “We are talking to tenants about their rights,” I say in Spanish. “Are you having issues with repairs or with your landlord? I can help you get the city services you need.”

On August 11, New York City became the first in the nation to guarantee legal representation to low-income New Yorkers in housing court. The next challenge is making sure every vulnerable tenant knows they have support to fight their eviction and can stay in their home.

Ariel Miranda.

Ariel Miranda.

The single mother of three, who lives in a rent-regulated apartment in the Morris Heights section of the Bronx, needs help. Her apartment has leaks, chipped paint and she is panicked that her family will wind up in a homeless shelter. She just received an eviction notice. I take notes on my iPad. I’ll call her back later that day to connect her to the legal help she needs, giving her my business card to stay in touch and let others know help is available.

The city has started to make house calls. It’s called the Public Engagement Unit and it’s a program like no other in the nation.

She is just one of hundreds of thousands of tenants that the Public Engagement Unit has reached out to and the over 12,000 tenants they have helped remain in their homes.

We do not wait for the disconnected from government to come to the city for help.

We knock on doors and make phone calls to reach New Yorkers before they are forced out of their homes, or crippled with healthcare bills and take individual responsibility for getting them the range of city services they are entitled to.

The Unit has reached over 12,000 tenants.

The Unit has reached over 12,000 tenants.

I’m a specialist with the Public Engagement Unit on the Tenant Support team and I know what this single mother is experiencing. As a child in Inwood, I came home to find my possessions on the curb. My mother had lost her job and was desperate for a place to house us.

I’m helping my team create a new relationship between government and citizens. Using data shareable across the city administration that can help pinpoint those in need, and custom technology to assist with large scale outreach and responsiveness, I’m fulfilling the promise of government for those often left behind. I’m preventing homelessness, stemming the tide of poverty, supporting a vibrant equitable city. I’m a familiar face, an access point to a system that has been foreign to many.

At a time when the national sentiment is “government doesn’t work for me,” the Public Engagement Unit model of government that delivers, listens, and builds relationships may be a blue print for just what the country needs.

For more information or assistance, please call 311.

De puerta a puerta

Por Ariel Miranda

Una mujer joven abre su puerta con cuidado y detiene a sus hijos. Le muestro mi ID de la Administración de Recursos Humanos. “Estamos hablando con los inquilinos sobre sus derechos”, digo en español. “¿Tiene problemas con las reparaciones o con el casero? Puedo ayudarte a obtener los servicios de la ciudad que necesitas”.

El 11 de agosto, la ciudad de Nueva York se convirtió en la primera en la nación en garantizar representación legal a los neoyorquinos de bajos ingresos en los tribunales de vivienda. El próximo reto es asegurarnos de que cada inquilino vulnerable sepa que tiene este apoyo para luchar contra el desalojo y puede permanecer en su hogar.

Legal representation is available.

La representación legal está disponible.

La madre soltera de tres hijos, que vive en un apartamento de alquiler regulado en la sección de Morris Heights en el Bronx, necesita ayuda. Su apartamento tiene goteras, pintura desconchada y teme que su familia termine en un refugio para personas sin hogar. Ella acaba de recibir un aviso de desalojo. Tomo notas en mi iPad. La llamaré más tarde ese mismo día para conectarla con la ayuda legal que necesita. Le doy mi tarjeta personal para seguir en contacto y le pido que le deje saber a otros que hay ayuda disponible.

La ciudad de Nueva York ha comenzado a hacer llamadas a domicilio. Se llama la Unidad de Participación Pública y es un programa como ningún otro en la nación.

Ella es solo uno de los cientos de miles de inquilinos que la Unidad de Participación Pública ha contactado y los más de 12,000 inquilinos que han ayudado a permanecer en sus hogares.

No esperamos que los desconectados del gobierno acudan a la ciudad en busca de ayuda. Tocamos puertas y hacemos llamadas telefónicas para llegar a los neoyorquinos antes de que se vean obligados a abandonar sus hogares, o se paralicen con facturas de atención médica y asuman la responsabilidad individual de obtener los servicios de la ciudad que les pertenece.

The Unit has reached over 12,000 tenants.

El equipo ha llegado a más de 12,000 inquilinos.

Soy un especialista de la Unidad de Participación Pública en el equipo de Apoyo al Inquilino y sé lo que esta madre soltera está experimentando. Cuando era niño en Inwood, un día llegue a casa y encontré mis pertenencias en la acera. Mi madre, que había perdido su trabajo, estaba desesperada por encontrar un lugar donde alojarnos.

Estoy ayudando a mi equipo a crear una nueva relación entre el gobierno y los ciudadanos. Utilizando datos compartidos en toda la administración de la ciudad que pueden ayudar a identificar a los más necesitados y tecnología personalizada para ayudar con alcance y capacidad de respuesta a gran escala, estoy cumpliendo la promesa del gobierno para los que a menudo quedan atrás. Estoy evitando la falta de vivienda, deteniendo la marea de la pobreza, apoyando una ciudad vibrante y equitativa. Soy una cara familiar, un punto de acceso a un sistema que ha sido extraño para muchos.

En un momento en que el sentimiento nacional es “el gobierno no funciona para mí”, el modelo de gobierno de la Unidad de Participación Pública que ofrece, escucha y construye relaciones puede ser una huella para lo que el país necesita.

Para obtener más información o asistencia, llame al 311.