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Mujeres vestidas de blanco se preparan para la 12 Marcha Anual de las Novias contra la violencia doméstica.
El miércoles, las calles se pusieron blancas.
Cientos de mujeres en trajes de novia blancos y trajes formales se reunieron para marchar a través de Washington Heights, el Sur del Bronx y Harlem este pasado miércoles, 26 de septiembre creando conciencia acerca de la violencia doméstica.
Fue la Caminata Anual Gladys Ricart y Víctimas de Violencia Doméstica, mejor conocida como la Marcha de las Novias.
El evento fue establecido 12 años atrás en memoria de Gladys Ricart, una joven dominicana que fue asesinada por su ex-novio el día de su boda.
Gladys Ricart tenía su vestido de novia cuando fue asesinada al frente de toda su familia”, explicó Josie Ashton, una de las fundadoras de la marcha.
Es por ello que Ashton ha procurado tener participantes mujeres en la Marcha vestidas de blanco. “Ese es el símbolo que escogí para llamar la atención de los medios de comunicación y de la comunidad, para llevar atención a la caminata y cambiar la conversación”, dijo Ashton.

Ya que la marcha cayó en un día de fiesta escolar, hubo mucha más participación de jóvenes que en años pasados.
La Marcha, de aproximadamente 7 millas de largo, comenzó en la Iglesia Fort Washington Presbyterian en la Avenida Wadsworth, siguiendo hasta el Tribunal del Condado del Bronx y entonces terminando en East Harlem.
Mientras marchan, las mujeres gritaban en inglés y español, llevando letrero que leían “La Violencia Doméstica Destruye Nuestra Comunidad”, “El Amor No Debe De Herirte”; y “Una Licencia de Matrimonio No Es Una Licencia Para Matar”.
Otros sostenían pancartas con líneas directas de violencia doméstica para llamar.
“Estoy aquí para dejarle saber a las mujeres que tu puedes detener la violencia”, dijo Vilma Carraballo, residente del Bronx quien trabaja como consejera para el Programa de Intervención de Violencia. “El miedo es una de las principales emociones de los clientes – el no saber que hacer y no conocer el sistema”.
Un malentendido común de la violencia doméstica es que las mujeres se quedan en relaciones abusivas porque deciden hacerlo, añadió Carraballo.
“La mujer se queda debido al miedo y falta de información y apoyo”, dijo ella. “Estamos aquí para apoyarlas y mostrarles que pueden hacerlo”.
Entre el mar de vestidos blancos, había un puñado de hombres, incluyendo a los Concejales Ydanis Rodríguez y Robert Jackson; todos vestidos de negro.
“Pienso que muchos hombres podrían avergonzarse de caminar en algo como esto”, dijo Antonio Barrueco, nativo de Washington Heights quien estaba en la marcha con su esposa Ruby, consejera de violencia doméstica.

Manifestantes llevan letreros en inglés y español pidiendo el final de la violencia doméstica.
“Los hace menos hombre, creen ellos”, dijo Barrueco. “Pero pienso que me hace más hombre”.
Pablo García vino a la marcha cargando una foto de su tía, quien fue asesinado por un exnovio.
“Espero que se detenga la violencia para siempre”, dijo García. “Y que más ninguna mujer sea asesinada”.
También presentes en la marcha había más o menos una docena de niños.
Ya que la marcha cayó en un día de fiesta escolar, la marcha tuvo más jóvenes participando que lo normal – un evento de los que muchos se alegraron.
“Yo traje a mis niños hoy porque pienso que es importante para ellos que reciban el mensaje de que es importante defender los valores en los que tu crees. Es importante luchar por personas en situaciones donde…ellos no pueden defenderse ellos mismos” dijo Kerry Moles, directora del programa de bienestar familiar de ‘Children Aid Society’.

Algunas mujeres se pincharon historias de víctimas de violencia doméstica en sus vestidos.
Moles asistió a la Marcha con su hijo Jake de 12 años y su hija Maya de 10.
Cuando se acercaron al tramo final de la caminata y se acercaban a la Iglesia St. Cecilia en el Este de la Calle 106 en East Harlem, los marchantes gritaban, “Llegamos, llegamos”.
Aun así, los marchantes se mantuvieron sobrios; muchos hablaron del trabajo que hay que hacer para poder proteger mejor a aquellos sufriendo violencia doméstica.
Algunas 31 mujeres en la ciudad de Nueva York fueron asesinadas en incidentes de violencia doméstica en los primeros seis meses de este año, dijo Ashton. Ella se comprometió a seguir luchando por crear conciencia acerca de la violencia doméstica hasta que el número de muertes bajara a cero.
“No importa cuantas caminatas cueste”, dijo Ashton. “Seguiremos caminando hasta que el trabajo sea terminado”.
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