A sea of love
Un mar de amor

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A sea of love

Story and photos by Mónica Barnkow

Running the business is a family affair; Kilpatry and brother Rainiero serve as managers.

Running the business is a family affair; Kilpatry and brother Rainiero serve as managers.

“We were just helping a friend,” explains Mercedes Robles.

She is telling a tale filled with love large enough for a whale – it also happens to be true.

Robles and her significant other, George Robles, co-manage Junior’s Seafood Restaurant together.

The popular restaurant at 20 Burnside Avenue is a destination for lovers of seafood and freshly prepared and grilled foods. The tables and booths are filled on any given afternoon with local residents, students and staff from nearby Bronx Community College.

The couple officially took charge of the restaurant this past July, after the previous owner, a friend, decided to move to Florida.

Without quitting their regular jobs – George sells Dominican food products and Mercedes works for a medical insurance company – the two jumped in.

Each sought out and received their certificates in food services and management – and set sail on their new adventure.

DSC_0418webNeither knew very much about restaurant work save for George’s love and skill of preparing seafood.

That was, in fact, what led to their original, non-business, partnership.

The two had been friends for years, with platonic calls exchanged daily.

“I knew he was interested, but didn’t know to what degree,” recalled Mercedes. But with seafood, came romance.

“The first time he cooked for me, he made shrimp, and it was good; but then he cooked lobster, and that was it.”

Grilled salmon and vegetables.

Grilled salmon and vegetables.

That was in 2006.

Eight years later, seafood is now at the very center of their lives.

Junior’s offers a seemingly endless variety of shrimp, salmon, grouper, crab, octopus, white snapper, mussels, lobster, and calamari. There are also shrimp quesadillas, fish soup, ceviches and four varieties of seafood mofongos.

Mercedes, naturally, has her preferences.

“My favorite dish is the seafood mofongo. I eat it almost every day,” she said.

Whole fillets of fish are grilled and accompanied with sides of rice, steamed carrots and broccoli, or corn on the cob. There is a shrimp with rice platter and a rich Paella Valenciana.

“But it is choufan, a mix of rice with chicken, sausage and bits of fish, that we are known for,” explained Mercedes. “It’s what we sell the most; it’s both delicious and inexpensive.”

For those with a sweet tooth, there’s much to indulge in. Desserts include traditional flan, as well as a sweet potato variety. There is cheesecake, chocolate mousse, and a pineapple cake suffused with three milks (tres leches).

Junior’s also has a full bar, which serves daiquiris and piña coladas, Cosmopolitans, and Long Island iced teas.

“They are my friends,” said regular Nelson Díaz.

“They are my friends,” said regular Nelson Díaz.

Behind the scenes, cooking and “doing a little bit of everything” is Jesús, Mercedes’ older brother. He learned his culinary skills at Carambola and Demetrio Gourmet, two of the most famous restaurants in Santo Domingo.

Everyone, it seems, pitches in.

George’s nephew Raineiro and niece Kilpa work behind the counter.

Kilpa is also an artist, and she took on revamping the restaurant’s décor, focusing on maritime-themed murals for the walls.

One unique piece is that of a portrait of a white-haired woman sitting at a dinner table, her body slightly bent forward before a plate of food. It was chosen because it reminded the group of a dear member of the family.

“She looks like Grandma Juana,” explained Mercedes. “That’s why we got it.”

Even former owner Gabriel Jiménez stops in to visit frequently, as he did one recent afternoon, exchanging greetings with everyone in sight.

It is clear patrons are as drawn to the savory dishes at Junior’s as they are to the warmth that radiates from those that cook with relish and serve with a smile.

Nelson Díaz, who has lived in the neighborhood for the past three decades, visits daily.

“I like the atmosphere. They are my friends here,” said Díaz, who is retired. “We are like family.”

Junior’s Seafood Restaurant
20 West Burnside Avenue
The Bronx, New York 10453
718.583.6565

Un mar de amor

Historia y fotos por Mónica Barnkow

DSC_0418web“Solo estábamos ayudando a un amigo”, explica Mercedes Robles.

Está contando una historia llena de amor lo suficientemente grande para una ballena – sucede que es cierta. Robles y su pareja, George Robles, administra el Restaurante Junior Seafood.

El popular restaurante en el 20 de la Avenida Burnside es un destino para los amantes del marisco y alimentos recién preparados a la parrilla. Las mesas están llenas a cualquier hora con residentes locales, estudiantes y empleados del cercano Colegio Bronx Community. La pareja oficialmente tomó cargo del restaurante este julio pasado, luego de que el dueño anterior, un amigo, decidió mudarse a la Florida.

Sin dejar sus trabajos regulares – George vende productos dominicanos y Mercedes trabaja para una compañía de seguros médicos – los dos se lanzaron.

Cada uno buscó y recibieron sus certificados en servicio y manejo de alimentos – y se lanzaron en su nueva aventura.

Ninguno sabía mucho acerca del trabajo de restaurante excepto el amor de George y la destreza de preparar mariscos.

De hecho eso fue lo que llevo a su original asociación.

“They are my friends,” said regular Nelson Díaz.

“Ellos son mis amigos,” dijo Nelson Díaz, cliente regular.

Los dos habían sido amigos por años, con platónicas llamadas intercambiadas diariamente.

“Sabía que el estaba interesado, pero no sabía hasta que punto”, recordó Mercedes. Pero con los mariscos, viene el romance.

“La primera vez que cocinó para mi, hizo camarones, y estaban buenos; pero entonces cocino langosta, y eso fue todo”.

Eso fue en el 2006.

Ocho años después, los mariscos ahora están en el mismo centro de sus vidas.

Junior ofrece una interminable variedad de camarones, salmón, mero, cangrejo, pulpo, chillo blanco, mejillones, langosta y calamares. También hay quesadillas de camarones, sopa de pescado, ceviches y cuatro variedades de mofongos de mariscos.

Naturalmente Mercedes tiene sus preferencias.

Grilled salmon and vegetables.

Salmon y vegetales a la parrilla.

“Mi plato favorito es el mofongo de mariscos. Lo como casi todos los días”, dijo ella.

Filetes de pescado enteros son asados y acompañados con arroz, zanahorias al vapor y brócoli, o mazorca de maíz. Hay un plato de camarones con arroz y una rica Paella Valenciana.

“Pero es ‘choufan’, una mezcla de arroz con pollo, salchicha y pedazos de pescado, por lo que somos conocidos”, explicó Mercedes. “Es lo más que vendemos; es delicioso y barato”.

Para aquellos con un paladar dulce, hay mucho que disfrutar. Los postres incluyen flan, como también una variedad de batata dulce. Hay ‘cheesecake’, mousse de chocolate y un bizcocho de piña cubierto con tres leches.

Junior’s también tiene una barra completa, la cual sirve daiquiris y piña colada, Cosmopolitan y Long Island Iced Tea.

Detrás del telón, cocinando y “haciendo un poco de todo” está Jesús, hermano mayor de Mercedes. El aprendió sus destrezas culinarias en Carambola y Demetrio Gourmet, dos de los restaurantes más famosos en Santo Domingo.

Have a seat.

Tome asiento.

Al parecer todo el mundo colabora.

Raineiro, sobrino de George y su sobrina Kilpa trabajan detrás del mostrador.

Kilpa también es una artista, e hizo la decoración del restaurante, enfocándose en murales marítimos para las paredes.

Una pieza única lo es un retrato de una mujer de pelo blanco sentada en una mesa de comedor, su cuerpo doblado ligeramente ante un plato de comida. Fue escogido porque le recuerda al grupo un querido miembro de la familia.

“Se parece a abuela Juana”, explicó Mercedes. “Por eso lo tenemos”.

Hasta el antiguo dueño, Gabriel Jiménez, pasa a visitar frecuentemente, como lo hizo en una reciente tarde, intercambiando saludos con todos.

Former owner Gabriel Jiménez pays a visit.

Antiguo dueño, Gabriel Jiménez da una visita.

Es claro que los clientes son atraídos por los sabrosos platos en Junior’s como lo son por el calor que irradian aquellos que cocinan con deleite y sirven con una sonrisa.

Nelson Díaz, quien ha vivido en el vecindario por las pasadas tres décadas, visita diariamente.

“Me gusta la atmósfera. Aquí son mis amigos”, dijo Díaz quien es retirado. “Somos como una familia”.

 

Junior’s Seafood Restaurant
20 Oeste Avenida Burnside
El Bronx, New York 10453
718.583.6565