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Ernesto Núñez ha residido en Thayer Street los últimos 41 años. "El edificio nunca ha estado tan mal; recientemente ha ido cuesta abajo".
Fotos por Sandra E. García
No tienen electricidad, no tienen calefacción, y las paredes se desploman.
Estas son las condiciones en que viven los residentes del 2 de la Calle Thayer.
Con Edison ha cortado la luz y la electricidad al edificio "por su propia seguridad", tal y como reza un letrero colocado por la gerencia en el vestíbulo.
La tubería del gas del edificio tiene un escape que ya no ofrece seguridad para que los inquilinos tengan el gas conectado.
Conforme a los inquilinos, como respuesta inmediata, la administración del edificio envió a todos los inquilinos unos pequeños pilotos eléctricos de manera que puedan cocinar, los pilotos son de tan mala calidad que estos temen pueda ocasionar un incendio
El edificio es propiedad de Susan Moy, quien también es dueña de 505 y 509 de la calle 183.
Y las condiciones del 2 de la Calle Thayer se deterioran rápidamente.
Las paredes se cuartean, los techos se caen y las líneas de las duchas se filtran por el piso, pero conforme a Vito Mustaciuolo, sub-comisionado de HPD(Departamento de Preservación de Vivienda), "en papel" el edificio no se ve tan mal.
Este pasado viernes 27, el Comisionado Mustaciuolo visitó y recorrió el edificio, conjuntamente con los residentes del edificio, y se sintió optimista sobre las próximas medidas.
"El hecho de que todos estén hoy aquí es fantástico", dijo Mustaciuolo. Probablemente vamos a colocar al edificio dentro de nuestra iniciativa proactiva de preservación, donde identificamos edificios con tendencia a la dirección equivocada y nos involucramos activamente en el edificio".
Conforme a Ernesto Núñez, durante los últimos dos años, el edificio ha ido cuesta abajo.
"El edificio no siempre ha estado tan mal, dijo Núñez. "Es recientemente que ha ido cuesta abajo. Dentro de mi apartamento, sólo arreglaron el piso, pero no tengo gas".
Núñez tiene 41 años residiendo en el edificio junto a su esposa.
"El casero sólo culpa de todo a Con Edison", agregó el.
El vestíbulo del edificio esta descuidado, y las paredes parecen a punto de desmoronarse. Pero aun un espacio tan antiestético no se compara con el apartamento de María Negrón.
"Las paredes y el techo están cuarteados por doquier", dijo una enojada Negrón. "Ellos nos dieron estos pilotos (para cocinar), pero estos son peligrosos".
Negrón hace 15 años que reside en el edificio.
"Mi ducha gotea por la parte inferior de manera que el agua no llega hasta arriba para caer", continuó ella.
Muchos inquilinos en el edificio son familias con niños quienes son los que tiene más presión.
"Mis nietos vienen a visitarme y tengo que asegurarme de que no jueguen cercano a las paredes porque las paredes siempre se están descascarando, y tienen que usar sus abrigos porque aquí no tenemos calefacción", agrego Negrón, su voz llena de desesperación.
Ramona Caraballo cocina en el trabajo y calienta el agua para bañarse en el microondas.
"Nuestro problema es colectivo. El edificio entero no tiene gas", explicó Caraballo, "pero gracias a que puedo cocinar en el trabajo, y tengo un microondas donde puedo calendar el agua. Es de la única forma que podemos hacer algo, utilizando nuestro microondas".
El edificio está programado para pasar por una inspección exhaustiva y evaluación por HPD en las próximas semanas, conforme a Mustaciuolo, pero esta visita es uno de los primeros pasos para reencaminar el edificio.
"Es muy pronto para saber hasta tanto no hayamos efectuado las inspecciones, y dentro de dos semanas sabremos exactamente qué podemos hacer con el edificio", dijo Mustaciuolo. "Este paso es una de las medidas de HPD para corregir las violaciones".

El sub-comisionado de HPD (Departamento de Preservación de Vivienda) Vito Mustaciuolo visitó el edificio. "Este es el primer paso de lo que va a hacer HPD para corregir las violaciones".
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