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Oscar Abreu ha abierto una nueva galería de arte en Broadway. “Comencé esta galería para suministrar respuestas a las mismas preguntas que yo me hacia cuando joven”, dijo el.
Historia y fotos por Adrian Cabreja
Donde una vez hubo cajas de cintas y moñas en Broadway, ahora hay poca necesidad de embellecimiento.
La antigua tienda de novias en el 4394 en Broadway, un verdadero mini almacén de ramilletes de flores y recordatorios, ha sido transformada en una nueva galería y espacio de exhibición. “Para poder ayudar a la comunidad de Washington Heights a apreciar el arte dominicana, necesitamos dejarles saber quienes son sus artistas dominicanos”, explicó Aram Musset, un pintor local cuyos trabajos ahora cuelgan en el lugar.
Museet se describe a si mismo como alumno del dueño del espacio, Oscar Abreu.
Abreu, un artista realizado de la República Dominicana, cuyos trabajos han sido exhibidos en la República Dominicana y Puerto Rico, como también en Chicago y la ciudad de Nueva York, ha abierto ‘Abreu Fine Art’, directamente en Broadway.
Colocadas en muchas de las blancas paredes de la galería hay vividas, coloridas pinturas de Aram Musset, Rafael Hernández Peguero, Alejandro Asencio, Américo Jiménez y Miguel Gómez – y algunas del propio Abreu.
Nacido en Puerto Plata, en la República Dominicana, Abreu comenzó su amor por las artes visuales a la temprana edad de los 7 años.
“Descubrí el arte como una manera de liberarme. Me considero un reportero visual”, dijo Abreu.
El talento de Abreu el cual el consideraba un pasatiempo pasajero, llamó la atención del maestro artista dominicano José Nicolás Jiménez. Es en ese momento que Abreu siente comenzó en serio su desarrollo artístico.
“Aunque yo pintaba por diversión (cuando joven), me estaba desarrollando como una persona bien creativa”.
A la edad de diez, Abreu se mudó a España para continuar su educación artística y fue enseñado por Juan Munoz, un reconocido artista español, quien trabajaba principalmente en papel mache, resina y bronce, pero el mismo se consideraba, sobre todo, un narrador.
A pesar de su trabajo con distinguidos profesores y maestros, Abreu encontró que estaba insatisfecho.
“¿Quiénes eran nuestros artistas dominicanos famosos?, me pregunté”, dijo Abreu. “No podía contestar la pregunta porque no tenía ninguna referencia de ellos. No tenía conocimiento acerca de nuestra historia artística”.
Esa curiosidad, y falta de contestaciones, llevaron a una búsqueda personal de respuestas que pronto alimentó sus logros profesionales. Comenzó a buscar respuestas de compañeros y profesores por igual.
“Conocí un gran número de personas que respondieron a esta pregunta, y aprendí mucho”. Abreu decidió comenzar su propia revista artística a principios de sus veinte llamada “Artep”, la cual pasó a ser un portal para los artistas dominicanos ganar reconocimiento. En ese momento, Abreu se encontró con una alta creatividad y profesionalmente estaba volando alto.
Pero la tragedia golpeó, moviéndolo hasta la médula, y causándole el abandonar sus esfuerzos con “Artep”.
El 12 de noviembre de 2001, Roseanna Ogando, hermana de Abreu fue una de los pasajeros del nefasto vuelo 587 de American Airlines con destino a la República Dominicana”.
Una década después, la Galería ‘Abreu Fine Art’ es su reconstrucción del portal “Artep”, un lugar donde los artistas, particularmente aquellos de descendencia dominicana, pueden exhibir y compartir su trabajo con otros, y donde algunas de las preguntas que el piensa otros se hacen podrían ser contestadas.
“Comencé esta galería para suministrar contestaciones a las mismas preguntas que yo me hacía cuando joven”, dijo el joven dueño de la galería durante una invernal tarde esta semana pasada.
Pero, no se equivoque, el artista adentro no será negado.
Abreu todavía pasa horas pintando, sus dedos y palmas salpicadas con manchas de pintura.
Incluso un vistazo a su arte señala a un papel autobiográfico. La mayoría de sus pinturas, como el explica, son memorias emocionalmente expresadas a través de fuertes pinceladas de color: rojos brillantes, y ricos marrones y negros.
“Estoy fascinado con la memoria. Me intereso en las preguntas de, ‘¿Cómo nosotros guardamos algunas memorias queridas y otras las dejamos ir?’”, dijo Abreu
Señalando un marco en particular, Abreu preguntó, “¿Tu ves esa pintura?”.
Pausó. “Pienso que esa…esa pintura se parece a mi hermana. El retrato tiene muchos rasgos faciales que mi hermana poseía”.
El se quedaba callado por un momento, de nuevo, y entonces continúo.
“Tus grandes memorias son aquellas que te impactan con emoción real”.
La Galería ‘Abreu Fine Art’ está localizada en el 4394 de Broadway. Para más información, llame al 917.657.5625 o 646.530.7148, o visite abreufineart.com.
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