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Historia por Sherry Mazzocchi
Video por Sherry Mazzocchi
Fotos por QPHOTONYC
Hubo un fuego en el parque esta semana, y salió justo como fue planeado.
Como también la aparición de los espíritus del Abuelo, quienes aparecieron luego de que fueran convocados durante una ceremonia de Indios Americanos, la primera en su clase en años recientes.
Justo detrás del Centro Natural del Departamento de Parques, en el Parque Inwood Hill el domingo, 4 de diciembre, los Taínos Indos Americanos hicieron un fuego bajo la atenta mirada de los Guardabosques del Parque.
Justo cuando comenzó a rugir, el que mantenía el fuego añadió pizcas de tabaco y 28 piedras. Con tambores, matracas y canciones, el y sus aprendices oraban sobre el fuego, pidiéndole a los espíritus bendecir la ceremonia con su presencia.
Los espíritus estaban agradecidos.
Según Luis Lukibuel Ramos, la ceremonia casi no sucede. Ramos, residente de Washington Heights de descendencia taina, explicó que cuando el originalmente pidió llevar a cabo esta ceremonia en octubre, se había encontrado con resistencia por parte del Departamento en cuanto a preocupaciones de seguridad.
“No querían emitir un permiso de fuego”, dijo Ramos.
Luego de buscar y recibir la ayuda del Concejal Ydanis Rodríguez y del ‘New York Civil Liberties Union’, Ramos eventualmente consiguió el permiso. El Departamento de Parques limitó la ceremonia a dos horas el domingo en la tarde y ofreció el uso de la cúpula detrás del Centro Natural.
La cúpula, construida por los indios de Delaware para el Departamento de Parques no es ideal, típicamente, para un refugio de sudor. Los refugios de sudor son pequeños y diseñados para aguantar calor. La cúpula era alta y con algo de viento, mientras el calor se escapaba a través del hueco en la parte de arriba. Pero a nadie le importó.
El parque en si es sagrado, dijo Vanessa Inarunikia Pastrana.
Los árboles, rocas y tierra tienen memorias de indios de Delaware y tribus Lanape. “Es un honor que los espíritus de esta tierra nos estén dando la bienvenida”, dijo ella.
Cerca de 30 personas de diferentes tradiciones indígenas, como también amigos y vecinos se reunieron en un círculo.
Las siete direcciones (este, sur, norte, oeste, arriba, abajo y adentro) fueron llamadas. Cuatro bailarines del sol se pararon al frente del fuego para canciones y oraciones. Hasta un Guardabosques del parque tocó una flauta de madera.
Entonces las personas se quitaron sus zapatos y ropa de afuera y entraron a la cúpula para el ritual.
Según Ramos, un refugio de sudor desempeña muchas funciones. A su nivel más fundamental, es una forma de medicina que purifica el cuerpo y el alma. Sirve como un lugar sagrado para oración, para pedir sanación y dar gracias a los espíritus y al Creador.
Y también sirve como una reunión de la comunidad.
“Es la fundación de todos los rituales”, dijo el. “Siempre que desees hacer algo, tienes que hacer primero el refugio de sudor”.
Así es que, ¿Cómo crear un refugio de sudor?
Primero se cocinan rocas en el fuego, las cuales luego pasan a ser sagradas.
Utilizando una horca y palas, el que mantiene el fuego, Roman Guaraguarix Perez y sus asistentes traen 28 piedras a la cúpula. Cada una la llaman abuelo. El número 28 significa el ciclo lunar y el periodo de menstruación de la mujer. Estar en una cúpula es como estar dentro de un útero, o Madre Tierra, dijo Guaraguarix Perez.
Siete piedras, representando direcciones (este, sur, norte, oeste, arriba, abajo y adentro), son llevadas en cuatro vueltas. La primera vuelta les da la bienvenida a los ancestros de las siete direcciones. La segunda y tercera ronda es para la oración y sanación. En la última vuelta, los espíritus se les dan las gracias por su asistencia.
La ceremonia que Ramos llevó a cabo fue basada en una tradición Crow. Ramos está aprendiendo rituales Taino Guanara y comenzará a practicarlos el próximo año. Aunque las tribus indígenas taínas fueron exterminadas por los europeos, Ramos dijo que su DNA todavía está en la genética caribeña.
Ramos vertió agua en las piedras, causando que el vapor se elevara como una oración a los espíritus. Le dio las gracias a los espíritus por la oportunidad de llevar a cabo la ceremonia en una parte sagrada de la ciudad. Salvador Bolívar Madera, ayudante de mantener el fuego dijo que las ceremonias unen a las personas con la tierra, los cielos y las estrellas. “De ahí es donde venimos”, dijo el.
Madera dijo que si tales rituales y ceremonias se hicieran, sería un poderoso impacto no solo para los espíritus de los antepasados, sino también para el vecindario completo.
“Las ceremonias traen vibraciones de positivismo”, dijo el. “Es reunirse de una forma pacífica y armoniosa”.
Para ver la ceremonia del fuego, por favor visite los siguientes enlaces:
http://tinyurl.com/c5jjsaj
http://tinyurl.com/d834uuo
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