|

Los manifestantes se reunieron en la 168 y Broadway en Washington Heights para seguir su camino hacia el Bajo Manhattan para las actividades de “Ocupar el Tren” durante el “Día Nacional de Acción” de OWS. FOTO: DJBOY
Historia por Debralee Santos, Gloria Pazmiño, Sherry Mazzocchi, Adrian Cabreja y Marisol Rodríguez
Llamado como el “Día Nacional de Acción”, por los organizadores del movimiento ‘Ocupar Wall Street’ (OWS, por sus siglas en inglés), este pasado jueves, 17 de noviembre marcó los dos meses del aniversario del establecimiento del campamento levantado en el Parque Zuccotti. En ese momento, el pueblo de tiendas de campaña y carpas se ha convertido, literal y simbólicamente, en las oficinas centrales del movimiento que se ha extendido por todo el país, y el mundo, con movimiento de “Ocupar” surgiendo en Seattle, Orlando y Dusseldorf.
El reciente desalojo del campamento justo dos días antes, según indicado por el alcalde Bloomberg, ha generado llamadas para una resistencia renovada y una mayor muestra de apoyo de todos los sectores el jueves.
Por eso hubo una serie de actividades, manifestaciones y protestas a través de la ciudad, incluyendo los trenes subterráneos, los parques públicos e intersecciones principales.
Para Evelyn Alvarez, residente del Bronx, la respuesta fue inmediata.
Se reunió con un grupo de personas residentes del Bronx en la parada del tren 6 en la Calle 138 y 3ra Avenida para viajar hasta Foley Square juntos, como parte de las actividades de “Ocupar el Tren”. Sacó a su hijo temprano de la escuela para que pudiera unirse a la protesta, porque dijo ella, deseaba mostrarle cuan importante es “el defender tus creencias”. Parafraseando a Malcom X, Alvarez dijo, “si tu no defiendes algo, te vas con cualquier cosa”.
Los residentes locales respondieron al llamado de galvanizar uniéndose en diferentes puntos a través del Bronx y el Norte de Manhattan junto a oficiales electos, y con coloridas pancartas hechas a mano y consignas.
En Washington Heights, los residentes se reunieron en la esquina de la Calle 168 y Broadway, con letreros que leían “Somos los indignados”.
“Tenemos que hacer esto”, dijo una mujer mayor quien rehúso dar su nombre. “¿Si no lo hacemos, quien lo hará?”.
El grupo en Broadway era de personas jóvenes y mayores, con una mezcla de español e inglés mientras los protestantes empacaban meticulosamente las pancartas y letreros de brillante color naranja en la lluvia, en preparación para su viaje hacia el Bajo Manhattan.
A lo largo del Bronx, miembros del sindicato de Trabajadores de Comunicación de América (CWA, por sus siglas en inglés) se reunieron al mediodía en el estacionamiento de Verizon entre en el este de la Calle 199 y la Avenida Bedford para marchar desde el Bronx hasta el Bajo Manhattan.
A estos se le unió el Senador Estatal Gustavo Rivera, el Asambleísta Estatal Jeffrey Dinowitz y el Miembro del Concejo Fernando Cabrera.
“Que vergüenza con el alcalde de Nueva York”, dijo el Concejal Cabrera. “Nuestra bandera se alza por el 99%...nosotros estamos cambiando la conversación acerca de la economía”.
Chris Shelton, vicepresidente de CWA Northeast y residente de la sección Throggs Neck en el Bronx, dijo que estaba marchando debido a los problemas que la unión ha estado teniendo con Verizon, y para mostrar solidaridad con OWS.
“La clase trabajadora en este país continúa pagando el precio y dando concesiones a empresarios que hacen millones de dólares en ganancias”, dijo el.
Tarde en el día, aproximadamente cincuenta residentes del Bronx, vecinos, organizadores de OWS y seguidores se reunieron en East Fordham Road y el Grand Concourse. Sosteniendo los letreros “Ocupen el Bronx” y “Somos los Indignados”, el grupo viajó a través de un ajetreado corredor comercial.
Un vendedor de dulce de algodón miraba mientras la protesta pasaba. Dijo que sabía acerca de la protesta en el Bajo Manhattan, pero pasa sus días trabajando.
“Me gusta lo que están diciendo, pero tengo que asegurarme de vender este dulce”, dijo el.
Justo al frente de Audio Town Electronics en la esquina de East Fordham Road, Jorge, un empleado de la tienda, alzó su puño en apoyo mientras el grupo pasaba.
“Tengo suerte de tener un empleo, y por eso estoy aquí, asegurándome de mantener mi empleo”, dijo el, apoyándose en una línea de refrigeradores. “Yo los apoyo, aunque sea desde la ventana”. Otros tomaron una visión diferente.
Ese fue el caso con Jacky, quien caminó junto al grupo mientras entraban al tren subterráneo, pero dijo que no entendía lo que estaban haciendo.
“Veo lo que todos están haciendo y he estado viendo las noticias, pero necesito llegar a mi trabajo”, dijo ella.
En el tren 4 en Fordham Road, el tren 6 en la Calle 138 en el Bronx, y el tren 1 en la Calle 168 en Washington Heights, los manifestantes gritaban, sostenían sus letreros y pacíficamente pasaban sus MetroCards según pasaban por la entrada, asegurándose de mantenerse unidos.
En la estación de la Calle 138, el residente del Sur del Bronx Dao Tran viajaba con su hija de 3 años de edad. La pequeña niña metida en un coche, donde habían colocado un letrero que leía, “soy una niña, no una puntuación de examen” en un lado y en el otro, “Alcalde Bloomberg, usted no puede desahuciar mi futuro”.
Tran puso en tela de juicio de que el alcance de OWS era limitado. “En el Bronx, como dondequiera, ha comenzado una conversación”, dijo Tran. Como ejemplo, señaló como recientemente escuchó a un hombre debatiendo si los manifestantes deberían estar en el Parque Zuccotti. Sin pedirlo, espontáneamente ella se unió a la conversación.
“No hubiera podido hacer eso hace dos meses atrás”, dijo Tran. “Necesitamos sentarnos y discutir como vamos a continuar el movimiento y retar los poderes que eso pueda ser”.
Según los diferentes grupos llegaban al Bronx y los vagones del tren subterráneo a Manhattan, fueron recibidos con apreciación y apoyo por algunos, y también estudio la indiferencia de viajeros veteranos quienes prefirieron leer y dormir en su lugar.
Los manifestantes compartieron sus historias en sesiones de “micrófono abierto” llenas de información y cuentos personales de cómo la condición socio económica les ha fallado.
En el tren de Washington Heights, afiches han sido pegados en los vagones del tren que leen “Descolonicen Wall Street”.
Aguantando un letrero que leía “Codicia corporativa es la raíz de todo mal”, Carlos Rivera estaba de pie durante el viaje el tren y habló acerca de la posibilidad de perder su hogar por no haber podido modificar su préstamo.
“Podría unirme a los 41,000 individuos desamparados que viven en la ciudad de Nueva York, dijo el.
Una mujer de 50 años quien se identificó como Barbara, vestida con un uniforme y casco de construcción, escuchó atentamente a los manifestantes en el tren. Diciendo que ella apoyaba la causa, comentó la energía e información que el grupo estaba compartiendo. “Colectivamente, todo el mundo puede hacer más. Esto parece ser un buen comienzo”.
Muchos de los manifestantes compartieron sus historias a través del día y hablaron de los altos costos de educación y préstamos estudiantiles.
En el Parque Union Square mientras cientos de estudiantes y seguidores se reunían en una manifestación para demandar que la educación en la Universidad de la ciudad de Nueva York (CUNY) fuera gratis.
Christina, graduada de BMCC quien ahora asiste al Colegio Hunter se dirigió a la multitud. “Debido a CUNY, yo tengo una mejor oportunidad”, dijo ella. Ella le dijo a la multitud que la escuela solía ser gratis hasta mediados del 1970, pero la matrícula ha aumentado durante cada año de crisis fiscal. “No es justo que los estudiantes tengan que pagar los errores que ellos no hicieron”, dijo ella.
Un pequeño grupo de estudiantes del Colegio de la ciudad de Washington Heights se agruparon al final del parque. “En este momento no hace sentido, molestarse con la escuela; ¿pa’que?”, dijo un abatido hombre joven.
En un momento, una pelea estalló en la multitud cuando una persona agarró a otra. El agresor fue rodeado por miembros de OWS y escoltado fuera del parque mientras la gente gritaba, “esta es una protesta pacífica. Esta es una protesta pacífica”.
Y mientras una línea de oficiales de la policía flanqueaba el perímetro del parque, a diferencia de temprano en el día, no hubo confrontaciones directas con la policía durante la protesta de CUNY y no se reportó ninguna durante los viajes de los protestantes en el tren.
El día lleno de actividades llevaron a una manifestación principal: Foley Square a las 5 p.m.
Mientras los manifestantes de todas las esquinas y trenes de la ciudad llenaban las calles del Bajo Manhattan, se unieron miles más para la manifestación principal.
A pesar de la pronunciada presencia policial, y estratégicos cierres de calles, los grupos que habían viajado juntos desde el Grand Concourse y desde Broadway, desde el Sur del Bronx y el Alto Manhattan se quedaron juntos, uniéndose a la perfección a la multitud que marcharía a través del Puente Brooklyn.
“Lo logramos”, dijo uno de los manifestantes. “También estamos aquí”.
Para escuchar acerca de estudiantes protestantes en el Parque Union Square, favor de visitar http//bit.ly/t7yR90.
|